Mordías el hielo de mi cuarta copa mientras Pedro Navaja cruzaba la calle hacia su destino. Era ya, definitivamente, una noche extraña y hermosa de un otoño remansado en verano en la que la vida daba sorpresas, ay Dios, que entraban con una sensación de algodón y mariposas en la boca del estómago. Se clavó un puñal de mirada ardiente, se oyó un disparo que resonaba por las avenidas de adentro. Tu boca sabía dulce y suave. Quién sabe si, en un momento, tu cabeza paró de pensar para hallar algo en mi hombro y dejar en él la huella de un mordisco necesario. Puede no haber mañana o puede que se haya abierto una ventana al mar de todas las esperanzas, pero esa noche no nos la quitará nadie. Porque ya nos pertenece.

Veo que en ese local se ha vivido una intensa velada de pasión...¡que bien!
ResponderEliminarUn abrazo.
ah!...y que te quiten lo "besao"...bueno, no, que ya te pertenece.
ResponderEliminarY la habitación se encendió de lunas y saltó la soledad por la ventana.
ResponderEliminarLa vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, y cuando se presentan... mejor aprovecharlas, sí señor. Luego que te quiten lo "bailao", o mejor, como te dice Anna, lo "besao".
ResponderEliminarUn beso, Pedro Navaja, digo... Pedro Ojeda :)
a rabiar instante más vivo, que sean más los que se dejen entrver
ResponderEliminarla pasión arde
salud por eso!!
Besos Pedro
me encantó leerte así de apasionado
Vaya, vaya, con Pedro "Navajas"; sí señor. Y que vivan las noches de otoño remansadas de verano.
ResponderEliminarSaludos.
Nesta noite atípica de outono, fiquemos, apenas lendo, quem tem o dom da palavra.
ResponderEliminarMuito bom Pedro.
abraço
oa.s
Misteriosa imagen, misterioso retrato interior... me ha encantado esta entrada y la verdad es que la leo la vuelvo a leer y no me sale un comentario como quisiera.
ResponderEliminarUn beso.
La vela es la única luz que se apaga sola.
ResponderEliminarSim, meu amigo, aquilo que vivemos integra-se em nós ...e ninguém no-lo pode já roubar. Graças a Deus!
ResponderEliminarBesos, Pedro.
Que noches las del Herminio's Jazz!
ResponderEliminarHace más de 15 años estuvimos actuando en ese local, "La Chistera Negra Jazz Band" mientras quizás alguien mordía el hielo. No teníamos en el repertorio "Pedro Navaja", así que no fue posible la coincidencia, pero hubo besos en la penumbra y aplausos al final.
Hay noches inolvidables... Besotes navajeros (un decir...), M.
ResponderEliminarEsa luz en la esquina se extingue para dejar paso a otra luz más antigua.
ResponderEliminarLos días que uno espera olvidar, los días que
ResponderEliminaruno sabe que olvidará.
¿Qué importa el tiempo sucesivo si en él,
hubo una plenitud un éxtasis una tarde?
Jorge Luis Borges
Un abrazo
Luz
Carpe Diem!!!
ResponderEliminar;-)
No, eso ya no te lo quitará nadie.
Besos, Pedro.
Un hermoso texto. No te conocía como escritor de ficción. Esa noche que ya nos pertenece… son las noches de magia que han existido en nuestra vida, y, que, al margen de las circunstancias cambiantes, siguen siendo nuestras (aunque el sujeto cambie de identidad).
ResponderEliminarHay momentos mágicos donde hasta el hielo se llena de posibilidades vitales por el calor que desprenden dos corazones ardientes...
ResponderEliminarUn abrazo.
Buenos días, profesor Ojeda:
ResponderEliminarLeo su texto, y -quizás por la hora-, se me ocurre enviarle una
Salsa
Veo que
Valió la pena
Y ahora quién?
Por favor, siga contándonos invenciones, vivencias o cuentos de su ciudad.
Saludos.
Profesor Ojeda:
ResponderEliminarMe olvidaba: Las imágenes del vídeo son ¡¡tremendas!!!.
Un abrazo.
Aquella luna y sus mil estrellas, se han quedado sin noche.
ResponderEliminarYo sé quien se las quitó.
Bravo mi querido amigo Pedro, fue un gustazo!
saludos desde el sur
Estupenda versión basada en tus vivencias, y a quien hierro mata...
ResponderEliminar¡Qué buena la foto, Pedro!
ResponderEliminarY ese Pedro Navaja lo has metido genial en la historia.
Besos
Prefiero la versión de la Orquesta Platería. Besos de novela negra. Isabel.
ResponderEliminarNunca se ha de dejar pasar la vida de largo, solo porque el destino sea triste o incierto.
ResponderEliminarLa vida no es el tren ni el destino.
La vida es el viaje.
Las noches no nos las quita nadie, lástima que a veces las perdamos nosotros solos.
ResponderEliminarBesos
Seguro que hay un mañana, pero la vela ha de permanecer encendida.
ResponderEliminarLa banda sonora para algunas noches no se olvida nunca.
ResponderEliminarResume la imagen momentos de un lejano tiempo en el mismo local.
ResponderEliminar¡Cómo ayudan esas noches a despertar amaneceres que se resisten a ser despertados!
ResponderEliminarMe ha gustado mucho. Tan intimista... Me ha gustado mucho, sí.
:-)
Esa noche tuya es,.........por siempre.
ResponderEliminarBesos.
Te noto como muy apasionado, y eso me gusta. Enamorarse es vivir. No te quepa duda. Cuando las palabras fluyen así como un torrente de poesia. Esto solo responde a una cosa:
ResponderEliminarAMOR.
Abrazos
¡Vaya!....que jugosa ventana abierta al mar de las esperanzas.¡Que nadie te la quite!
ResponderEliminarDe lo vivido ni un segundo me quita´ran, de lo que me queda por vivir, no encontré quien pueda robarme mis sueños...
ResponderEliminarSI a alguien le supo a poco lo que le dí, quizás fue todo lo que en esse momento pude dar, sin duda, no me reclamen por no dar, sino por miedo a volver a entregar.