Has escrito amargo, no agrio. El limón es agrio, pero sabroso. Quienes convierten lo agrio en amargo, incluso confundiéndolo, es porque quieren envenenar la vida, la ven como un veneno (el amargo es el sabor de los alcaloides) o pretenden convertirla en veneno. Lo anoto.
No saben lo que se pierden, deben de saber que la vida la pueden vestir de la dulzura de una cereza, de la vistosidad de una fresa, de ese color otoñal de la castaña, o de los múltiples colores que nos ofrecen las uvas, del color de la humildad de una endrina silvestre, el de la bondad y exuberancia de un melocotón..........etc.
Que fue primero? .... ¿el huevo o la gallina?.Creo que nadie nace destilando amargor en la vida, es la propia vida la que nos amarga. No es que este amargado, pero ultimamente he notado el amargor en algunas gentes, espero no haberme contagiado, tan solo lo uso para los cubatas y los vermouts. Saludos cordiales. Jesus
Hay abundancia de caravinagre entre las tribus ibéricas. Usan el testuz para morrar (embestir decía Don Antonio, demasiadas connotaciones de nobleza en esta acción, digo yo) y Federico se los pasaba así de cerca: El día se va despacio/la tarde colgada a un hombro/ dando una larga torera/ sobre el mar y los arroyos / Y más.
Bueh...te has puesto filosófico, puesto que la oración -aún cuando parece advertirnos sobre atuendos- cala más allá del lienzo y la apariencia. Cala, el terrible gusto del inhumano. saludos afectuosos para vos
Pues yo, leídos los comentarios PEDRO, voy a ser la nota discordante, porque pienso que estas personas necesitan más que nadie que alguien les endulce un poquito... ningún limón es tan amargo como para que con un poco de azúcar sepa todo lo rico que sabe el limón... además, igual que se viste uno, se desviste y se cambia de ropa... no huyas de ellos, en cuanto les veas...¡¡¡ atízales con el azucarero!!! si ellos huyen de ti ... entonces sí, la cosa no tiene remedio:-)
Un besito, PEDRO.
PD Muy curiosa la foto a mi también me recuerda más a las mandarinas o las naranjas... a lo mejor sí... necesitan un poquito más de sol jajaja
Tengo mi agenda llena de estas notas que se me olvidan.
Recordarme que debo revisar -con frecuencia- estas CITAS propias: "Cuando tenga el día de limón amargo, autoimponerme una cuarentena", ¡¡importante!! "procurar evitar contagiar a los demás."
Saludos.
P.D.: Quizás sea por la hora del pica-pica del vermuth, pero en la fotografía veo unas patatas fritas, en su punto, muy al alcance de la mano.
La vida y los sabores de las relaciones sociales... complicado asunto... demasiadas perspectivas, matices, etc. Cada uno somos cada uno y nuestras circunstancias y lo amargo y lo dulce forman parte de nosotros y de ellas...
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Me lo apunto pero ya!!
ResponderEliminarBesos.
Pues es verdad, ya bastante enrevesadas están las cosas como para codearse con acidas gentes.
ResponderEliminarUn abrazo endulzador.
me vas a botar?
ResponderEliminara veces visto así
no siempre voy de lila o azul
además no se prepara un buen pisco sour sin limón jajaja
besos Pedro
De acuerdo.
ResponderEliminarEs cierto, esas personas dejan un sabor amargo.
ResponderEliminarUn beso.
Gran verdad!!
ResponderEliminar¡Somos dos!
ResponderEliminary la foto, parece de una dulce mandarina... jejeje
ResponderEliminar¿En la agenda solo?
ResponderEliminarYo me lo voy a apuntar en la frente, en los brazos, en las manos... Bien visible para que no se me olvide.
Besos
la imagen es un auténtic placer visual
ResponderEliminarHas escrito amargo, no agrio. El limón es agrio, pero sabroso. Quienes convierten lo agrio en amargo, incluso confundiéndolo, es porque quieren envenenar la vida, la ven como un veneno (el amargo es el sabor de los alcaloides) o pretenden convertirla en veneno. Lo anoto.
ResponderEliminarBuen consejo. Consejo de madre.
ResponderEliminarNo es fácil distinguirlos a primera vista, a veces van disfrazados de media naranja!!
ResponderEliminarPois que não se te esqueça...mas não me incluas, rrsss
ResponderEliminarBesos, querido amigo mio.
Me parece sensato.
ResponderEliminarsaludos
:)
ResponderEliminarCuando aparecen en mi agenda les echo un poquito de tequila y sal...
Besos, Pedro.
Yo no necesito ni anotarlo: huyo despavorida en cuanto los olfateo. Besos, querido amigo.
ResponderEliminarSí y frecuentar a los que endulzan ese mismo limón.
ResponderEliminarUn abrazo.
¡Cuánta razón tienes! Besotes de limón endulzado, M.
ResponderEliminarBoicoteadores de felicidad, si te toca tenerlos cerca...tás apañao.
ResponderEliminarBesos, miro la foto a ver lo que veo.
No saben lo que se pierden, deben de saber que la vida la pueden vestir de la dulzura de una cereza, de la vistosidad de una fresa, de ese color otoñal de la castaña, o de los múltiples colores que nos ofrecen las uvas, del color de la humildad de una endrina silvestre, el de la bondad y exuberancia de un melocotón..........etc.
ResponderEliminarQue fue primero? .... ¿el huevo o la gallina?.Creo que nadie nace destilando amargor en la vida, es la propia vida la que nos amarga.
ResponderEliminarNo es que este amargado, pero ultimamente he notado el amargor en algunas gentes, espero no haberme contagiado, tan solo lo uso para los cubatas y los vermouts.
Saludos cordiales.
Jesus
Hay abundancia de caravinagre entre las tribus ibéricas. Usan el testuz para morrar (embestir decía Don Antonio, demasiadas connotaciones de nobleza en esta acción, digo yo) y Federico se los pasaba así de cerca: El día se va despacio/la tarde colgada a un hombro/ dando una larga torera/ sobre el mar y los arroyos / Y más.
ResponderEliminarA veces resulta difícil no vestirla así, pero, que carajo!, hay que intentarlo no?.
ResponderEliminarEstoy contigo
Yo cuando las veo les echo azúcar y salen corriendo.
ResponderEliminarSaludos
Bueh...te has puesto filosófico, puesto que la oración -aún cuando parece advertirnos sobre atuendos- cala más allá del lienzo y la apariencia.
ResponderEliminarCala, el terrible gusto del inhumano.
saludos afectuosos para vos
ácido y amargo...todo junto...insoportable!
ResponderEliminarUn abrazo.
Suscribo. Ademas, es conveniente huir de ellos: su tristeza es contagiosa.
ResponderEliminarUn abrazo.
Eso es una buena idea. Yo rehuyo a cualquiera con tonos ácidos o amargos.
ResponderEliminarBesos
Ácidas, amargas, picantes, saladas,
ResponderEliminarTampoco me gustan. solo que yo ya lo anoté hace bastante tiempo.
Abrazos, profesor.
Pues yo, leídos los comentarios PEDRO, voy a ser la nota discordante, porque pienso que estas personas necesitan más que nadie que alguien les endulce un poquito... ningún limón es tan amargo como para que con un poco de azúcar sepa todo lo rico que sabe el limón... además, igual que se viste uno, se desviste y se cambia de ropa... no huyas de ellos, en cuanto les veas...¡¡¡ atízales con el azucarero!!! si ellos huyen de ti ... entonces sí, la cosa no tiene remedio:-)
ResponderEliminarUn besito, PEDRO.
PD
Muy curiosa la foto a mi también me recuerda más a las mandarinas o las naranjas... a lo mejor sí... necesitan un poquito más de sol jajaja
Qué mejor libreta que los renglones de color limón.
ResponderEliminarPodría entrar en esa lista,jajaja...pero me ha gustado el post. Cuánta energía cromática.
ResponderEliminarSaludos.
Pode até que surjam algumas gotas de limão amargo, pois a vida não é sempre doce, mas temos que contrariar essa tendencia.
ResponderEliminarLinda foto Pedro, ilustrando as tuas palavras.
Abraço
oa.s
Tienes toda la razón...y aunque a veces es inevitable sentirse así nunca debe trascender a los demás porque la gente huye de los tristes.
ResponderEliminarBuenos días, profesor Ojeda:
ResponderEliminarTengo mi agenda llena de estas notas que se me olvidan.
Recordarme que debo revisar -con frecuencia- estas CITAS propias: "Cuando tenga el día de limón amargo, autoimponerme una cuarentena", ¡¡importante!! "procurar evitar contagiar a los demás."
Saludos.
P.D.: Quizás sea por la hora del pica-pica del vermuth, pero en la fotografía veo unas patatas fritas, en su punto, muy al alcance de la mano.
Pongamos tierra de por medio.
ResponderEliminarNi amargura ni lamento.
ResponderEliminarComo dice Leonard Cohen debemos llevar nuestras derrotas al terreno de la dignidad y la belleza.
Dicho sea sin acritud ¿no? jejeje
ResponderEliminarLa vida y los sabores de las relaciones sociales... complicado asunto... demasiadas perspectivas, matices, etc. Cada uno somos cada uno y nuestras circunstancias y lo amargo y lo dulce forman parte de nosotros y de ellas...
Abrazos.