"ES justamente eso lo que me confundió de esta bella y añeja casa sevillana. Verá Usté, toqué la aldaba que se ofrecía gentilmente a mi, entré, recogí todo aquello que deseaba llevarme, pero cuando quise salir.... oh gloria mezquina, ohhh triste vida, el candado cerróse con fiero tesón ¡y me quedé encerrado!".
Perdona, pero creo que hay un cerrojo para dejar mis comentarios, pues llevo unos dias que no quieren salir. Ahora mismo me ha pasado. Lo vuelvo a dejar.
Me encantan las aldabas y como a Merche es una de mis palabras preferidas y no me gustan los cerrojos, pero somos asi de contradictorios: Queremos que nos llamen a la puerta y a la vez le ponemos un cerrojo.
Un abrazo
Luz
( A ver si esta vez la puerta se abre y no tengo cerrojo)
Claroscuros, contradicciones, sí pero no, abiertos pero cerrados,ayudas con bonitas palabras pero no con hechos, querer no querer, es lo que se lleva en la actualidad?
No importa con qué o cómo se llama o te dejen llamar; no importa con qué o cómo se cierra; en la disponibilidad importa quiénes y cómo te reciben y quiénes y hasta dónde te acompañan... lo demás son utensilios para amplificar o esegurar (en este caso)... aunque aquí la foto es clara: no llames que no estoy...
Sin embargo, tener la oportunidad de llamar, no implica ser atendido, sino a veces, todo lo contrario. quien realmente está disponible, no necesita esperar la llamada, porque estará presente sin que haya sido llamado.
Un detalle a tener en cuenta: La aldaba en forma de mano, es muy anterior a la del cerrojo, que parece de mas actual factura, i me atrevería a decir que colocada precipitadamente. (puestos a imaginar, se podría deducir, que el dueño del cerrojo estaba cansado de oir los aldabonazos,que por la huella que deja al bola. debian ser muy fuertes) Saludos.
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También hay quien se empeña en decir que su puerta está abierta pero de disponible, nada de nada.
ResponderEliminarbiquiños,
"ES justamente eso lo que me confundió de esta bella y añeja casa sevillana. Verá Usté, toqué la aldaba que se ofrecía gentilmente a mi, entré, recogí todo aquello que deseaba llevarme, pero cuando quise salir.... oh gloria mezquina, ohhh triste vida, el candado cerróse con fiero tesón ¡y me quedé encerrado!".
ResponderEliminarEl ladrón
Hacía tiempo que no veía un llamador como el de la foto, de los de antes, me gustó volver a verlo.
ResponderEliminarTienes razón en lo que dices.
Un beso.
que certera foto y que ciertas las palabras
ResponderEliminarhay quienes dicen cuenta conmigo...pero ahora no puedo
quizá mañana
besos Pedro
Excelente texto y fotografía.
ResponderEliminarSalu2.
Quitemos los cerrojos y veamos si realmente está disponible.
ResponderEliminarBesos
Hay gente que sabe sobrevivir a las ficciones , hay gente que sabe nadar en el doble discurso . Un beso
ResponderEliminarBuenas noches, profesor Ojeda:
ResponderEliminarSe nota claramente que no quiere visitas.
Para tocar esa aldaba hay que ponerse guantes, si no se quiere dejar la piel en el intento.
Saludos.
Parece decir: "PASE SIN LLAMAR"
ResponderEliminarTal vez alguien los encerró dentro y el tiempo se encargo de sellar el silencio.
ResponderEliminarUn abrazo
Qué buena foto.
ResponderEliminarLlámame cuando quieras y quedamos... Si necesitas algo me lo dices eh?... Un día de estos paso y te ayudo... etc.
Excelente foto, metáfora de la contradicción humana.
ResponderEliminarsaludos
Estoy con TXEMA. Besotes acogedores, M.
ResponderEliminarLa foto no deja lugar a dudas: esa aldaba viene de dentro a fuera y hace ya tanto que nadie la toma entre sus manos...
ResponderEliminar(Tremenda imagen, Pedro, y con la perspectiva exacta)
Me encanta la palabra "aldaba"
ResponderEliminarPerdona, pero creo que hay un cerrojo para dejar mis comentarios, pues llevo unos dias que no quieren salir. Ahora mismo me ha pasado. Lo vuelvo a dejar.
ResponderEliminarMe encantan las aldabas y como a Merche es una de mis palabras preferidas y no me gustan los cerrojos, pero somos asi de contradictorios: Queremos que nos llamen a la puerta y a la vez le ponemos un cerrojo.
Un abrazo
Luz
( A ver si esta vez la puerta se abre y no tengo cerrojo)
Y tanto más cuando la aldaba está carcomida, desconchada y oxidada por el paso del tiempo.
ResponderEliminarBesos, Pedro.
Claroscuros, contradicciones, sí pero no, abiertos pero cerrados,ayudas con bonitas palabras pero no con hechos, querer no querer, es lo que se lleva en la actualidad?
ResponderEliminarNo importa con qué o cómo se llama o te dejen llamar; no importa con qué o cómo se cierra; en la disponibilidad importa quiénes y cómo te reciben y quiénes y hasta dónde te acompañan... lo demás son utensilios para amplificar o esegurar (en este caso)... aunque aquí la foto es clara: no llames que no estoy...
ResponderEliminarAbrazo.
perdón,(como en este caso) quise escribir...
ResponderEliminarSin embargo, tener la oportunidad de llamar, no implica ser atendido, sino a veces, todo lo contrario. quien realmente está disponible, no necesita esperar la llamada, porque estará presente sin que haya sido llamado.
ResponderEliminarBesos
Mirada de un niño que no entiende el mundo.
ResponderEliminarExcelente.
Pura contradicción.
ResponderEliminarMe encantan las aldabas, sobretodo con forma de mano y la bola !toc, toc!
me temo que tan solo son poses Pedro.
ResponderEliminarPor cierto te envío un saludo. hacía tiempo que no pasaba por aquí ni por ningún otro lugar jajaja. me estaba tomando un respiro.
abrazos.
Es que decir "soy solidario" es fàcil.
ResponderEliminarPero serlo, tiene otro precio.
Un abrazo.
mmm bueno hay puertas que siempre se abrian...hasta que un dia eliges ponerles un cerrojo...por algo sera
ResponderEliminarbesines pedro y que estes bien
:) sauvignona
Al menos éste te advierte de su ausencia.
ResponderEliminarGran foto; original punto de vista.
Un detalle a tener en cuenta: La aldaba en forma de mano, es muy anterior a la del cerrojo, que parece de mas actual factura, i me atrevería a decir que colocada precipitadamente.
ResponderEliminar(puestos a imaginar, se podría deducir, que el dueño del cerrojo estaba cansado de oir los aldabonazos,que por la huella que deja al bola. debian ser muy fuertes)
Saludos.
Pedazo de foto!!! besos.
ResponderEliminarPero la aldaba está oxidada, se ve que no están para visitas.
ResponderEliminarBesos, gracias otra vez.
Como cantaría Rosana "yo pa'ti no estoy"...
ResponderEliminarEs que somos pura contradición (y a veces no tan pura)
abrazos y felicitaciones por la fotografía
Es una manera de cumplir con riesgo escaso.
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