Cuando nos refugiamos en el silencio, en realidad solo queremos no escuchar el rumor de nuestra mente. El mundo, a nuestro alrededor, sigue meciéndose sobre la superficie frágil del estanque al que hemos llegado en nuestro largo paseo. Nos callamos porque queremos dejar de oírnos. Por eso, el tiempo acariciado así nos devuelve el sonido, más puro al pasar por el filtro depurador del agua.
O som da água é repousante e vivo, sem dúvida.
ResponderEliminarBesos,Pedro mio.
Ese silencio que es dueño de nuestros sentimientos, deseos, angustias, dudas ....
ResponderEliminarAbrazos
El silencio, algunas veces, es como una dulce melodía que puede llegar a acariciar nuestro interior, en cambio, otras veces, ese silencio, puede parecer angustiante y cruel.
ResponderEliminarUn beso.
Acallar la mente es necesario para contactar con nosotros mismos.
ResponderEliminarUn beso.
"El tiempo acariaciado así nos devuelve el sonido", esta imagen es hechiceramente hermosa. ¿Cómo acariciamos el tiempo? Nuestras emociones son tan fuertes, grandiosas, intensas que manipulan los elementos con total libertad, la de los pinceles de la vida.
ResponderEliminarEl sonido que escuchamos en nuestro interior toma unos tintes más agudos, graves, siniestros o místicos como el sol que nos contempla.
Tu prosa poética parece una pintura de Van Gogh. El espacio y el tiempo son tan fríos, nosotros los habitamos, son los cimientos de nuestra casa, y el sonido del agua el recuerdo atávico de algún doloroso sentir al principio, cuando los seres todavía no tenían forma, solo alma.
Besazos, querido Pedro.
con ese silencio me quedo!! , no con los otros los que se hacen cómplices de tantas atrocidades y dejan en impunidad el abuso
ResponderEliminarbeso Pedro
RAP DEL SILENCIO
ResponderEliminarPARA LA ACEQUIA
DE SPAGHETTI THE CLOWN
El silencio no existe.
Ni en el claustro más hermético.
El silencio no se oye.
Es un invento triste.
puede parecer patético,
que en la música se apoye,
y entre notas se viste
con un acento mimético,
y con corcheas se enrolle.
¿dónde el silencio se aloja?
¿en "el rumor de nuestra mente"?
¿en el ojo del huracán?
Es un agua que no moja,
una melodía ausente,
el vuelo del alcaraván.
El silencio se deshoja
entre el barullo de la gente
como la flor del azafrán.
Estrambote:
trala la ra lara la
tiro liro trala ra la
¡Qué bello el comentario de ELENA CLÁSICA! No lo puedo superar... Besotes silenciosos, M.
ResponderEliminarSólo así podemos escuchar el canto los pájaros y el canto del alma.
ResponderEliminarGracias por este regalo y este recordatorio, acostumbrados como estamos de llenarnos de ruidos internos y externos para evitar conectarnos con nosotros mismos y con la Naturaleza.
El silencio como condena es muy inspirador, algo diferente del silencio que planteas, los dos valen eso sí.
ResponderEliminarEl sonido del agua resulta sanador.
ResponderEliminarEl silencio es parte de la soledad: nos acostumbramos al rumor de nuestra mente y nos sobra el mundo entero.
El rumor del agua silenciosa retumba en la sien que necesita de esos silencios para liberar los demonios que lo invaden.
ResponderEliminarBesos, Pedro.
Ya se lo sabe montar bien la iglesia, siempre monasterios apartados del mundanal ruido, fontanas, riachuelos, acequias, todo bien preparado para la meditación, para el silencio humano, el natural les ayuda a mantener el alma despierta..para qué?
ResponderEliminarY en ese silencio imposible, late mi corazón y lo escucho.
ResponderEliminarYo necesito silencio para descansar de la sopa musical y auditiva del mundo moderno.
ResponderEliminarHace un tiempo leí,una frase que me encanto."El silencio es un espacio, una oquedad donde nos refugiamos pero en el que nunca estamos a salvo.El silencio no se termina,se rompe;su cualidad fundamental es la fragilidad y el epitelio sutil que lo circunda es transparente:deja pasar todas las miradas."Besos.
ResponderEliminarEs difícil encontrar silencio hoy en día.
ResponderEliminarBuenas tardes, Pedro.
Gemma
Es casi imposible (al menos para mí) aspirar al silencio total porque como bien dices todo está en nuestra cabeza. Y algunos pensamientos hacen mucho ruido. Biquiños,
ResponderEliminarQué bello es ese silencio. Lo busco, lo encuentro y en él me detengo. Adoro esos momentos.
ResponderEliminarBesos Pedro.
Suele hablarse de la profundidad del silencio, pero no, tienes razón, el silencio es superficie: atravesarla es penetrar en otro mundo de sonidos.
ResponderEliminarEl silencio es mi aliado a la hora de escribir, de soñar y de escuchar mi corazón... el silencio me devuelve el sonido del mar, cuando estoy lejos. Y la risa de mi madre...
ResponderEliminarabrazos amigo Pedro