Desde hace unos días, una persona me busca, con insistencia, en mis disoluciones: indaga en el retrato del paseante sobre fondo rojo. Quizá allí encuentre de mí restos de antiguos naufragios. Hoy todo es todo menos aún: una tenue sombra presente en la imagen que aquí publico. Quizá, por eso, más cierta.
Somos andantes, no sólo, sobre las sombras oscuras, sino sobre el peso de nuestro propio naufragio.
ResponderEliminarNo conocía ese post y lo acabo de ver.
Un beso
"Hoy todo es todo es todo menos aún". Tautología y contradicción, todo en uno. ¿Paradigma de la vida?
ResponderEliminarUn abrazo.
La mente racional y traicionera nos busca en los colores,nos vigila.. Cierra el ventanuco de aquella casa de la infancia, donde el corazón dormita esperando la luz.. para echarse de nuevo a la calle.
ResponderEliminarMi felicitación y mi abrazo,Pedro.
M.Jesús
Parece que miras la vida tras los visillos, como Carmen Martín Gaite.
ResponderEliminar¡Qué foto mas oscura! ¡Abre las ventanas para que entre la LUZ! Besotes, M.
ResponderEliminarSegún mi poble interpretación hay que hacerlo cuando nos interesa o nos atrae la cosa, eso es lo bueno de lo virtual, que indagas, buceas y escarbas sin que nada se mueva.
ResponderEliminarLa búsqueda de la certeza es la labor del preso que reduce el barrote con una lima de uñas o que excava el túnel con una cucharilla: cuánto más reduce más amplía, pero, ¿acabará antes de que se cumplan sus días?
ResponderEliminarEntre tu imagen de entrada de hoy y la mía creo ver alguna conexión: tal vez son entradas al mismo túnel. O salidas.
Nunca andes entres sombras, debe ser triste y además muy aburrido.
ResponderEliminarUn besote, muackkkkksssss
A mí si me apagan la luz no soy nadie. Saludos.
ResponderEliminarno temer el naufragio, saber que el mar acogerá los cuerpos y las sombras... el amanecer es siempre inesperado
ResponderEliminarsaludos
A veces sólo nuestra intuición nos permite vislumbrarnos.
ResponderEliminarA veces caminamos entre las sombras sin saber que para qwe existan esas sombras, también debe existir la luz, y es esa luz la que debemos tratar de atrapar
ResponderEliminarEn la penumbra es muy difícil encontrar y ser encontrado, entonces que alguien encienda una vela, o tú o quien te busque.
ResponderEliminarY quien dice una vela, dice una bombilla de bajo consumo, digo yo.
A veces no importa el fondo, sobre todo cuando el paseo es entre arrecifes...
ResponderEliminar"...restos de antiguos naufragios".
ResponderEliminarTodos somos, en mayor o menor medida, sobrevivientes.
Un abrazo.
Algunas veces la imagen roja,
ResponderEliminarTriste o joven como en un presentimiento hecho de agua,
Es el desconsuelo y la rabia.
Paseante de la noche,
¡Qué destino el tuyo de sombras perfumadas!
y como va la búsqueda ? te ha encontrado ya ?
ResponderEliminarabrazos
Basta con mirar atentamente los colores, siempre se encuentra a alguien entre ellos..
ResponderEliminarUn beso
Marian
Me gusta mucho cuando pones fotos y las comentas. Esta me parece de lo más espectral que has colgado.
ResponderEliminarPedro tus fotos vada día vienen cargadas de más fuerza y expresión. Esperarás a papa noel este año???? Espero con fruición ese momento
ResponderEliminar... Hola Pedro,te lo contesto en mi blog...Besitos.Silvi.
ResponderEliminarEspero eu, meu querido Pedro, que nunca a tua sombra se dissolva por completo.
ResponderEliminarQuem ficaria em naufrágio pela ausência , séríamos nós.
Besos.
La sombra es lo más cierto de nosotros. Más que el rojo.
ResponderEliminarPedro, te quiero ver a plena luz, reflejado en los escaparates, intercambiando miradas cómplices con los maniquies... ¡Sal de esta oscuridad!
ResponderEliminarUn beso, de luz...
lo mismo somos eso...sombras que buscan y rebuscan porque no encuentran...como dice jg riobó (hombre!!!!! como los ojos del Guadiana)...la sombra si que lo es...
ResponderEliminarSaludos
¡Pues sí que me he adelantado yo hoy, Pedro!
ResponderEliminarUn beso.
Es una fotografía inquietante... mucho.
ResponderEliminarBesos
porque siempre nos estamos buscando a nosotros mismos... y eso es lo importante, lo que nos hace seguir hacia el futuro.
ResponderEliminarbiquiños,
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ResponderEliminarA veces es absolutamente necesario encontrarnos en las sombras de nuestra propia alma, recorrer las estancias (aquellas de la Sonata Otoñal de Valle-Inclán) ya sea que estén vacias o llenas de cadáveres y/o monstruos: y con un poco de voluntad y fuerza de la Sangre Jacobina de A. Machado o de tu propia disolución en rojo, sepultarlos o vencerlos. Se puede.
ResponderEliminarNO todo es negro en tu foto. Hay una tenue luz, que es suficiente para encontrar la salida, si se la sigue, como a las pálidas hebras de plata de la luna en una noche estrellada, que alumbran el manantial sereno un poco más allá y que, nada tiene de falso o de regusto a plástico.
En definiva, es éste el viaje del héroe y el mundo afuera, te está esperando.