Hay combates que perdemos siempre. Es difícil vencer cuando se lleva dentro el olor jazmín del cuerpo amado, el tacto amable de su piel y el sabor de su cuello. El amante se declara desesperadamente propiedad del amado, a pesar de luchar con todas sus fuerzas para librase, de negarlo y negarse, de tachar su rostro con saña.
Y entonces surge el vértigo de dar un paso y presentarse derrotado: he perdido, he vuelto a perder. Tantas veces como he luchado contra ti, tantas veces he perdido.
La lucha nos mantiene fuertes y vivos, así que no dejes de luchar¡¡¡;))
ResponderEliminarUN BESUKÍNNN GRANDOTEEEE¡¡¡
En el fondo estos combates están todos amañados.
ResponderEliminarjajajaj suele pasar que lo que deseamos siempre ya existe (lástima que no en nosotros)
ResponderEliminarmuakisitos profe
con las mejores energías pa'usted
Yo me deajaria ganar..si a cambio encontrase...
ResponderEliminar...Su piel..sus besos.. sus caricias..su deseo..Yo me declaro perdedora..
Un beso de perdedora
Te apetece un café con aroma a chocolate???
AUNQUE LA GUAPA SE VISTA DE MONA GUAPA SE QUEDA...YA SABES JE. UN ABRAZO.
ResponderEliminarY también el corazón se vuelve débil, tierno, lleno de luz y de calor, y deseamos que los bellos momentos deseados se hagan eternos y no tengan fin.
ResponderEliminarUn beso.
Muy bonito.
ResponderEliminarSólo una cosa Pedro:
ResponderEliminar"UNO SE PIERDE LAS PEQUEÑAS ALEGRIAS ESPERANDO LA GRAN FELICIDAD".
Saludos
¿Combatir al deseo ? ¡Ni hablar!
ResponderEliminarUna derrota, en el fondo no hay nada mejor que una derrota... dulce, muy dulce...Cediendo...
Pedro, un beso...
Es duro reconocerlo, pero el vencido, nunca se da por vencido. Valga la redundancia. :-) por qué será?...
ResponderEliminarUn abrazo
prefiero la reclusión, es más segura y menos dolorosa, al final uno se acostumbra, ¿se denomina indiferencia?
ResponderEliminarMire, querido Profe, ya cuenta usted con toda mi admiración y cariño, por todas las cosas que escribe. Y aunque normalmente no hago proposiciones y, si las hago, no pido permiso... como esta entrada me ha gustado muchísimo:
ResponderEliminar¿Me da permiso de enamorarme de usted?...No corre peligro que, con toda el agua salada que hay entre los dos, sería un enamoramiento completamente platónico y respetuoso, libre de acosos o marcadores para tachar o borronear retratos jejeje.
;-)
¿Propiedad del amado? ¡Jamás de los jamases! ¡mío! esa es la segunda palabra que aprende a decir un niño. Somos visceral y genéticamente posesivos. Tan posesivos como una anaconda que se traga a sí misma. Tachamos el rostro que amamos por deshacernos de él: ¡A la mierda, ya no te quiero! Y al hacerlo le pintamos un bigote que era lo que en realidad ansiabamos y por lo que habíamos dejado de amarle. Y al verle así lloramos de deseo enfermo y de deseo de volver a poseer y un lío de cojones.
ResponderEliminarMuy interesante imagen... Y que no falten de estas batallas, ganando o perdiendo, yo me apunto...
ResponderEliminarUn abrazo,
Apreciado pedro…
ResponderEliminarA partir de mañana jueves, me pongo al día. He estado unos días casi sin abrir el ordenador. El programador de Blogger se ha encargado. Dentro de unas horas tomo de nuevo el mando.
En cuanto a las luchas, dicen algunos de gorra de plato y sable a punto de desenvainar, que son necesarias para tener al pueblo pendiente por lo absurdo y contentos por el honor. Así que mientras seamos nosotros quienes iniciemos la lucha… tal vez, vayamos bien. O no.
Un abrazo
Ay, mi Pedro del alma, el DESEO y el AMOR jamás pueden ser un combate... Si lo es, uno de los dos pierde seguro. Besotes, M.
ResponderEliminarPara salir de los laberintos de resentimiento no sirve la brújula rota que nos dio aquella incoherente ilusión.
ResponderEliminarEl apego, nos hace sentirnos dueños de aquello que queremos que perdure.Disfrutar de lo que nos ofrece la vida sin apego, es una asignatura pendiente que tenemos todos los seres.
ResponderEliminarBesos
En este mundo estamos toda clase de mujeres: las que se les despierta con los hombres derrotados y débiles ante una mujer, una especie de instinto maternal que les provoca ternura (que a la larga deja de gustar) y las que ante un hombre desesperado y obsesionado con ellas, rechazo, porque llegan a verlos patéticos. Estoy hablando de cuando ellos no son correspondido.
ResponderEliminarEn el caso de sentir rechazo, hay ocasiones que después de un tiempo en que la mujer no encuentra lo que le gusta, o ha perdido otra relación que sí le gustaba, vuelve a por ésa persona que sabe que la espera siempre, pero a la larga también tiene muchas papeletas para que termine fracasando.
Si no saben quererte tal cual eres, y no saben apreciar lo que tienen al lado, lo mejor es alejarse, por salud mental y física. Un besazo y perdóname, por favor, por el rollo que te he escrito.Isabel.
Y es que cuando la persona se enamora está perdida, pero en el fondo creo que nos gusta esa niebla en la que nos movemos porque la necesitamos. Estoy convencida que el ser humano actúa por necesidades.
ResponderEliminar¡Pobre Don Quijote, necesitaba enamorarse, se enamoró y luego fítate la que fue liando...
Un abrazo.
Luz
Siempre han habido combates que ha valido la pena perder, la derrota no es siempre algo negativo...
ResponderEliminarUn abrazo
Marian
Que combates mas dulces...
ResponderEliminarUn abrazo!
ahora hay muchas modalidades de combate, así que... a aprender nuevas técnicas!!!
ResponderEliminarBesicos
Encarna
Perdemos porque aunque el amad@ no nos necesite ya osotros seguimos amándole y deseándole desesperadamente.
ResponderEliminarCuando los hijos se hacen mayores ocurre lo mismo. Salen de tu vida más o menos pero nosotros ya no podemos vivir sin ellos. ¡Cuesta tanto aceptarlo!
Un abrazo
Odio comentar cuando creo que sobre una entrada no necesita mucho más que añadirse. No es la primera vez que me ocurre.
ResponderEliminarQue no se entienda esto como un desprecio a los comentarios del resto de bloggers :)
ResponderEliminarSimplemente es que a mi estas cosas me dejan sin palabras ;)
que hermosa refexion o expresion como llamarlo.....
ResponderEliminarme enacnto....
pero uno siempre es comabtiente en cuestiones del deseo...comabatir una y otra vez ganando o perdiendo...
siempre en combate...
besos y muchos pedro !
:)sau
Yo incluso no lucho, cesé en la lucha harto de perder.
ResponderEliminarQué buenooooo¡¡¡¡ si no fuera por el bigote hasta tendría un encanto étnico.
ResponderEliminarMAMEN: pues luchemos... Besos.
ResponderEliminarXUANRATA: ay, algunos ya somos boxeadores sonados.
ELISA: látima, y grande. Besos.
INKILINA: hay derrotas que a uno le desarman. Voy a por el café.
MODERATO: cuánta razón. Un abrazo.
MARÍA: pero los tienen... Un beso
CARMENSABES: gracias.
ROSA: ¿y cuándo no hay ni esas pequeñas alegrías...? Saludos.
SELMA: dejémonos derrotar plenamente. Un beso.
KETY: pues es verdad, mucha verdad. Un abrazo.
BIPOLAR: ¿pero reclusión incomunicada?
INCOMBUSTIBLE: pues con esas condiciones, acepto.
FERNANDO PORTILLO: y tanto, y no salimos de ese lío, así vamos.
SERENDIPITY: batallemos. Un abrazo.
JAN PUERTA: es que, correr junto a Carlos trae esas cosas. Yo ya no sé cómo voy. Un abrazo.
MERCHE: casi siempre lo es, querida Merche. Casi siempre. Besos.
GABIPROG: pero se ha roto y ya no sabe dónde está el norte...
CARMEN: aquí, lo malo es que no hay apego sino rendición... Besos.
ISABEL: también los hombres, que esto es muy enrevesado (o fácil) y nos implica a todos... ¿Y si no se puede uno alejar? Un beso y me gusta que te enrolles.
ELE: necesidades... y carencias. Un abrazo.
MARIAN: y aunque lo fuera... Un abrazo.
CORNELIVS: agridulces... Un abrazo.
ENCARNA: eso sí es cierto, sí es cierto. Me apuntaré en un gimnasio. Besos.
ANTÒNIA: tienes toda la razón en esa forma de afrontarlo. Un abrazo.
LEO: pues gracias por el hecho de que tu no comentario parta de que te haya gustado.
SAUVIGNONA: combatamos. Besos.
JAVIER: a veces, la derrota es una forma de lucha.
BLOGOCHENTA: incluso con el bigote.
Gracias a todos por vuestros comentarios.
Pero siempre quieres volver a luchar, aún a sabiendas de que volveras a perder.
ResponderEliminary una derrota así puede llevar a la desesperación .
ResponderEliminarun abrazo.
SANDRA: en el fondo, todos somos Sísifo.
ResponderEliminarFERNANDO: ¿debemos asumir ese riesgo? Un abrazo.
Yo... no sé, cada vez lo entiendo todo menos, creo que unos nacen con estrella y otros estrellados.
ResponderEliminarBesos, Pedro :)
Qué cierto, DIANNA, qué cierto. Besos.
ResponderEliminar"Es difícil vencer cuando se lleva dentro el olor jazmín del cuerpo amado, el tacto amable de su piel y el sabor de su cuello."
ResponderEliminarY si ya has olido, tocado y saboreado... ¿no será que ya has vencido?
Un abrazote Pedro.
Que pasa cuando el combate hace tablas??? o es que no sabemos perder... el mal perdedor es el que es incapaz de reconocer su derrota...
ResponderEliminarPd: juraría que yo había venido por aquí....
VICKY: o que ya he sido irremediablemente derrotado... Un abrazo.
ResponderEliminarMANUEL: ¿tablas? ¿estos combates pueden terminar en tablas? Quizá, pero yo no lo he visto...
El rostro de la modelo despide una inquietante tristeza. Parece una muñeca mas que una persona.
ResponderEliminarSiempre está perdido.
ResponderEliminarSaludos.
DEME: quizá esa era la apuesta del publicista o ella fuera consciente de su uso...
ResponderEliminarNACHO: siempre, sin duda.
Pues le demuestras la más absoluta indiferencia, con educación y un toque de buen humor, que te vea contento. Besos Isabel.
ResponderEliminarISABEL: ¿Funciona?
ResponderEliminarAunque te parezca un poco infantil, sí. Por lo menos le llamará la atención tu postura, porque supongo que ella sabe que estás coladito por ella. Besos Isabel.
ResponderEliminarISABEL: qué cosas tienen estas cosas..
ResponderEliminarPuedes reirte si quieres.... Lo que no quiero es que lo pases mal. Te mereces lo mejor. Besos Isabel.
ResponderEliminarISABEL: No, no me río. Es que me sorprendo de lo enrevesado de estas cosas. Gracias por tu interés. Un beso.
ResponderEliminarUn placer para mí si ésto te sirviese de algo, pero algo me dice que tú sabes muy bien lo que tienes que hacer. Un beso Isabel.
ResponderEliminarSi no se puede combatir el deseo, tal vez tengas que hacerte su aliado ¿por qué no?
ResponderEliminarbicos,
ISABEL: me gustaría saberlo... Un beso.
ResponderEliminarALDABRA: a veces hay combate que uno debe dar. A veces... Besos.
Vuelvo, poco a poco, siempre he estado ahí.
ResponderEliminarMe suena a tristeza esta entrada, a amor perdido...
No sé porque me da (perdona mi atrevimiento) que te entregas demasiado.
El mundo este parejil (y perejil) es loco, egoísta...es duro y difícil...No hay quien lo entienda...
Deja un poco, no lo des todo, para que quede en ti una esencia de ti...
Cuando uno se vacía demasiado y se entrega a los brazos de alguien que no supo llenarse de ese amor...el vacío es ...
Seguro que siempre, esas tantas veces, también has ganado algo, seguro...
Te mando un beso, te percibo ¿otra vez osito? o por lo contrario ¿lobito?
PILAR: en efecto, las relaciones de pareja son tremendamente complicadas porque, a pesar del engranaje sencillo que las mueve sobre unos pocos roles psicológicos, nos vemos inmersos en ellas de tal manera que nos cegamos en la mayoría de las ocasiones y aparcamos el sentido común.
ResponderEliminarGanas y pierdes: y no importa el balance. Así lo veo.
Recojo el beso, entre osito y lobito. Y te mando otro.