En la Barceloneta encontré este corazón. Cuando hice la foto, un grupo que pasaba me miró extrañado.
- Te doy mi corazón, decimos.
A veces, deberíamos habérnoslo arrancado y ponerlo, aun palpitante, encima de la mesa en la que reposan las tazas de café, tras la comida. Luego, limpiarnos la sangre de la mano con la servilleta, abonar la consumición y salir al aire limpio de una tarde de otoño, tras la lluvia.
¡Hijo! qué cosas dices... Besotes, M.
ResponderEliminar¿Y andar por el mundo sin corazón? Ya hay muchos así, pero no son gente recomendable
ResponderEliminar"operibus credite, et non verbis". Asi interpreto yo este bello post.
ResponderEliminarY, como no, estoy de acuerdo.
Un cordial saludo.
Yo no pondría nunca mi corazón sobre la mesa para que se lo lleve el primero que pase por allí; prefiero arrancármelo para dárselo a alguien que quiera ponerlo junto al suyo para palpitar juntos. Y después los dos saldríamos a la calle a disfrutar de los colores del otoño y reír.
ResponderEliminarEl corazón no sólo hay que darlo sino también saberlo dar.
Besos grandes.
Es verdad , es una frase que se suele decir... muy a menudo... y a personas diferentes, en momentos concretos... como si tuvieramos otros de recambio...
ResponderEliminarHay muchas frases hechas, de este calibre, y a menudo somos conscientes de mentir cuando las pronunciamos... Que el o la que esté libre de este pecado me tire la primera piedra...
Ay! que me han tirado una!
Hoy estás con el humor negro ¿no? Ese viaje a Barcelona despertó en tí una mezcla de sentimientos muy especial. Besos Isabel.
ResponderEliminarCurioso dibujo, con ese ojo ahí en el centro del corazón. Será por lo de: "Ojos que no ven, corazón que no siente".
ResponderEliminarLa experiencia me ha hecho descreída, si lo das te lo pisotean y cuando me lo dicen, pues no me lo creo, aunque es bonito dejarse acariciar por las palabras, aún a sabiendas de que no son mas que eso bahh!!
ResponderEliminarNo lo dejes cerca de mis colmillos que ya sabes...
Mordiscos...
Al leerte me ha dado una corazonada.
ResponderEliminarUn abrazo
Me canta el corazón
ResponderEliminarMe canta el corazón como le canta
la savia fiel al árbol florecido;
me canta porque llego al presentido
cendal de tu ternura. No quebranta
la angustia mi canción, que nada espanta
a un corazón que canta prometido.
Me canta el corazón como invadido
de la tibieza fresca que te encanta.
Turba mi ser la alondra de tu vida
y el llanto arrepentido cae a tierra,
pues soy una congoja hecha armonía.
Me canta en las entrañas la encendida
balada de la dicha y se destierra
la niebla que hace al alma compañía.
Abrazos
Un corazón extraño encontraste en la Barceloneta.
ResponderEliminarCada uno tiene su propio corazón, unos son capaces de arrancarlo de sus entrañas para entregárselo a los demás, otros, lo pueden decir pero sólo se queda en palabras, y otros ni se lo arrancan ni lo dicen, lo sienten y lo expresan.
Un beso.
yo eso lo hago todos los días...
ResponderEliminarA muchos les sobraría, pero no por grande si no por carencia de ganas de respetar la vida...como esos de Pamplona
ResponderEliminarHombres de ojalata buscando por las mesas y las paredes un corazón.
ResponderEliminarNo me quieras matar corazón
ResponderEliminarHola a todos: como se desprende de vuestros comentarios, mi relato es ambiguo en su propuesta. Intencionadamente. ¿Por qué el protagonista deja su corazón en la mesa? ¿Amor o desamor? ¿Y luego?
ResponderEliminarA veces es mejor arrancarse el corazón para salir al calle. Esperemos que a quien se lo dejamos, nos lo cuide.
A mí me parece una mezcla de desamor y reproche, el protagonista parece decir, ahí lo tienes, te lo di por entero, ahora haz con él lo que quieras.
ResponderEliminarUn abrazo
Rafa
A veces es un organo que pesa mucho...
ResponderEliminar;-)
Yo te hago este comentario con la mano en el corazón (que es muy distinto a "con el corazón en la mano"). Soy muy mío.
ResponderEliminarAy corazón, corazón…
ResponderEliminarLa gente mira extrañada lo que no comprende o aquello que por alguna razón, nunca haría. Afortunadamente tuviste la corazonada de hacer la fotografía, para mas tarde, compartirla.
Un abrazo
Me gustaría saber que le pasaba por la cabeza al artista anónimo mientras pintaba este corazón con extrañas ramificaciones (¿arterias y venas?) y un ojo en medio.
ResponderEliminarIdentificamos el corazón con los sentimientos y sin embargo, dicen los expertos que todo está en el cerebro...
Si nos arrancásemos el corazón o las espinas del corazón ya no podríamos volver a sentirlo.
Y eso sí que sería una tragedia...
Me ha gustado mucho el detalle de la limpieza y el abono de la consumición. Sin corazón se puede andar por la vida, más o menos maltrecho, pues si llevas algunos años caminando las piernas ya han aprendido a hacerlo solas. En cambio, sin educación es mejor no salir de casa.
ResponderEliminarXUANRATA: a mí me enseñaron siempre a ir bien peinado y llevar los zapatos limpios.
ResponderEliminarCurioso hemos visto corazones en el mismo sitio, pronto lo publicaré. Ah! también me miraron como a un marciano c'est la vie.
ResponderEliminarSaludos.
Querido NACHO: nos perseguimos la mirada hasta en Barcelona. No tenemos remedio.
ResponderEliminarNo sé este corazón lo veo más de tropezón en una paella... Mi madre echaba todo, todito lo aprovechaba y daba mucho sabor.
ResponderEliminarBonita imagen. Sobre lo de dejar el corazón por algún lado, yo ya hace tiempo que mi corazón tiene otros dueños, y no se si me dejarían perderle.
ResponderEliminarSaludos.
Pedro a mi me pasa igual muchas veces me pongo a hacer fotos a las cosas más insospechadas y se me quedan mirando como diciendo que qué hago.. jaja.
ResponderEliminarEl corazón como dices si hay que dejarlo al descubierto ,pero todos,para todos ver la belleza interior del resto...
besos
BIPOLAR: tu madre era muy sabia.
ResponderEliminarR.A.RIVEIRO: Me alegro. Que te lo cuiden. Saludos.
ESTHER: ójala siempre lo consiguiéramos. Besos.
Hay una canción que dice: que nunca llevo el corazón encima... por si me lo quitan.
ResponderEliminarAyer vi un dibujo que me impactó muchísimo. Imagina una comparación entre la cruz de Jesucrito y unas trompas de falopio... y en lugar de él, una mujer, también atada y con manos y pies ensangrentados.
Debería haberle hecho una foto.
El libro del fin de los días dice:
ResponderEliminarAtenaza el músculo
al cuello que asfixia
Sufre y apenas bombea
Desaparece
FUSA: qué dibujo. Deberías haberle hecho una foto, en efecto.
ResponderEliminarQUARERE: usted sí que sabe. Y da miedo. Las páginas del libro del fin de los días deberían estar a la cabecera de todas las camas.
Tu foto me cuenta la historia de un corazón roto.
ResponderEliminarUn solo ojo(triste) una única mirada.
Sus manos se agitan en sus artierias donde la vida se la va diciendo, ven estoy aqui, sigo sintiendo lo mismo.
Ven, no tengas mideo a sentir.
Besosss
NEREA: el corazón tiene todas las historias, tristes y alegres. Este, en efecto, parece muy triste.
ResponderEliminartras la lluvia, ya descorazonados y sin sentir dolor.
ResponderEliminarlo bueno si breve, dos veces bueno, que decía ¿Machado?... es que ya estoy tan espesa a estas horas...
bicos,
ALDABRA: sin corazón, así es. Gracián. Besos.
ResponderEliminarMi corazón ya no me pertenece; lo dejé en el País de la Tierra Negra. Si no puedo volver allí prefiero vivir sin él, para que no duela.
ResponderEliminarTAREIXA: la nostalgia duele. Espero que allí te lo guarden bien.
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