viernes, 12 de junio de 2020

Aforismos sobre la libertad


Nadie nos da la libertad: la conseguimos para después trocearla, adulterarla, venderla y escamotearla a otros.
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Un ser libre es siempre un ser responsable. No hay libertad sin que se asuman las consecuencias de los propios actos, cómo nos afectan a nosotros y a los demás.
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Señálame un ser libre y te mostraré un esclavo.
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El que es verdaderamente libre usa la libertad solo en caso necesario.
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La libertad que se concede es esclavitud.
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Una vez ejercí mi libertad plenamente y seguí mi camino. Cuando miré hacia atrás vi un mundo devastado.
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Cuando consigues la libertad y permaneces en el sitio, te levantarán estatuas tus esclavos.
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Soñar es liberarse, pero eso no es vida.
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Solo se es libre en movimiento.
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Cuando la libertad es un privilegio, sospecha.
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Solo soy libre cuando me miras.
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Hace poco me sentí libre. Atardecía sobre la Peña de Francia y el mundo parecía que se hacía de nuevo.
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El mundo libre está siempre más allá del horizonte y les pertenece a otros.

© Pedro Ojeda Escudero, 2020

jueves, 11 de junio de 2020

Qué bien nos contamos hacia el pasado


Es difícil saber qué nos hace diferentes, qué nos hace iguales. A veces se trata del azar, del azar de la vida, que nos hace. Luego nos lo explicamos a nosotros mismos y a los demás con extensos pormenores: yo hice esto, yo hice lo otro, tomé tal decisión o no. Qué bien nos contamos hacia el pasado.
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Me digo mejor en tus ojos.
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Se hizo centauro para correr libre por las praderas, pero las cercaron.
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Por aquel despeñadero nunca había caído nadie, era solo una trampa lingüística mortal.
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Me dices mejor en tus ojos.

© Pedro Ojeda Escudero, 2020

miércoles, 10 de junio de 2020

Una argolla


Todos los objetos que han perdido el uso para el que se crearon me producen un cierto desasosiego. Como esta argolla, que debió servir en su día para atar las caballerías a la puerta de la casa. Se iba de casa en casa a caballo o en mulo o con un pequeño y fuerte burrito para llevar la carga, se daban los buenos días, se ataba al animal y se entraba en la casa de visita o para cualquier gestión que allí nos llevara. Hubo un momento en el que dejaron de usarse porque los tiempos eran otros, pero nadie se molestó en quitarlos del lugar en el que se habían instalado. Carentes de su función original, estos objetos quedan en desuso permanente. Quizá esta argolla fuera utilizada durante un tiempo para atar al perro, para que defendiera la puerta. A veces los objetos pierden toda funcionalidad y quedan expuestos en su lugar al paso del tiempo. Se encuentran en todas las casas, en todos los caminos. Objetos complicados o sencillos que miramos queriendo comprender qué son o para qué fueron usados. A veces preguntamos o discutimos sobre ellos, mirándolos, sopesándolos. A veces, el tiempo los convierten en mera belleza por su forma, por la pátina, por el óxido. Sucede lo mismo con las personas.

martes, 9 de junio de 2020

Aforismos sobre aforismos


El aforismo es un pequeño fulgor que aspira a permanecer en la memoria.
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En lo sutil, lo hermoso. En lo sutil breve, lo profundo.
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Se guardó el aforismo para luego. Caducó.
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El aforismo que no caduca termina grabado en aire.
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Hay aforismos como tormentas de verano, otros son lluvia fina de otoño y producen mejores cosechas.
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El aforismo que grita no es aforismo, sino consigna.
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¿Cómo era aquello sobre el ama de cría del alfabeto que escribiera Ramón, a cuyos pechos se han criado la mayoría?
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Los que no son hijos de Ramón anda con el ceño fruncido o posan como si fueran místicos.
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Algunos aforismos pretenden volar tan alto que resultan buñuelos huecos.
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Esto era un aforismo según los demás que se sabía falso.
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Las libros de aforismos están sembrados de cadáveres impostores.
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Tuve un aforismo en las palmas de las manos. Temblaba como un pardal caído del nido.

© Pedro Ojeda Escudero, 2020

lunes, 8 de junio de 2020

Candela


En el confinamiento me preguntaba si podría ver la flor del castaño, si podríamos salir a tiempo. Con el mes de junio llega la candela para cubrir el castañar de Béjar. Poco a poco, todos los árboles reciben esta flor y la sierra comienza a oler a candela. ¡Caminar entre castaños en flor por la ladera que antes era frontera de la mirada!

domingo, 7 de junio de 2020

Déjame que no desista



Déjame que no desista de quererte
mientras navego en tus ojos
después de los naufragios,
que no tenga más amarre que tu cuerpo en la noche,
que busque sediento tu piel para bebérmela,
que corra centauro sobre tu cuerpo,
que devore tu cuello hasta las vértebras,
que acaricie seda tu espalda
con la grama del monte crecida, hermosa y verde,
que viaje por cada valle de tu carne,
por tus grutas cálidas,
por la umbría de tus montes más húmedos
y me sumerja en los ríos guadianas de tu vientre,
déjame que no desista,
que repita mis torpezas,
que me muera en ti cada noche
como dicen que mueren las auroras boreales en invierno.

© Pedro Ojeda Escudero, 2020

sábado, 6 de junio de 2020

Como la hierba más frágil



Es la luz la que nos saca del bosque,
nos toca con amor
como hace con la hierba
más frágil del sendero.

© Pedro Ojeda Escudero, 2020

viernes, 5 de junio de 2020

Noticias del Club de lectura de La Acequia y Alumni UBU en tiempos del COVID-19


El presente curso del Club de lectura de La Acequia ha estado lleno de incidencias. Comenzó tarde debido a algunos problemas de índole personal que me afectaron y terminó abruptamente a mediados de marzo por la declaración del estado de alarma debido a la pandemia por el COVID-19. De esta manera, solo hemos podido leer y comentar tres títulos (los enlazo con los comentarios correspondientes, que se recuperan en orden inverso a su publicación, por si alguien quiere consultarlos): Sidi de Arturo Pérez Reverte, España invertebrada de Ortega y Gasset y  Poeta en Nueva York de Federico García Lorca.

Cuando se declaró el estado de alarma y el confinamiento de la población pensé si era o no conveniente seguir adelante con las lecturas, pero la realidad se impuso. La mayoría de nosotros se encontraba inmersa en una situación complicada en la vida laboral y en la doméstica. Nos teníamos que dedicar a lo urgente y no era fácil proseguir las lecturas como si no hubiera ocurrido nada cuando probablemente no gozábamos de la tranquilidad suficiente como para continuar. Por otra parte, en los momentos más complicados, no había posibilidad de acudir a una librería para adquirir los títulos con los que proseguía la lectura y no soy de los que quieren favorecer a las grandes distribuidoras de libros por internet con reparto a domicilio. Yo mismo me encontraba en una situación que me hacía muy difícil seguir adelante porque el estado de alarma me sorprendió en un domicilio en el que pensaba pasar tan solo unos días y en el que no tenía los ejemplares de los libros. Llevo aquí desde mediados de marzo, sin los libros programados ni otros comprometidos para reseñas. Por estos motivos, el curso del club de lectura se suspendió.

Ahora me planteo cómo proseguir el próximo curso, sobre todo porque no podemos tener seguridad alguna de lo que ocurra más allá del verano. Según los expertos, hay varias posibilidades, desde que el COVID-19 desaparezca por sí mismo como ha ocurrido con otros virus cuyas mutaciones los han llevado a perder peligrosidad o capacidad de infección, hasta que haya un fuerte rebrote en otoño que obligue a tomar medidas similares a las que hemos vivido estas semanas en España o se sufren aún en otras zonas del mundo (este club de lectura se sigue desde varios países y continentes), pasando por una constante subida y bajada de casos de enfermos y fallecidos sostenida durante meses hasta la llegada de la vacuna. Ha de tenerse en cuenta, también, que el club tiene un formato presencial sostenido por ALUMNI UBU, que parece muy difícil que pueda comenzar en septiembre u octubre tal y como lo manteníamos hasta ahora.

Lo más prudente, por lo tanto, es esperar unas semanas. Mi intención es lanzar para el próximo curso un tipo de lecturas y un formato que puedan adaptarse a todas las posibles circunstancias y que acoja tanto al club de lectura virtual como al presencial, con el consejo de que se adquieran desde el principio los títulos que leamos a lo largo del curso por si las medidas de restricción de movilidad regresaran. Esto impediría la incorporación de novedades de interés si todo volviera a la normalidad dentro de algunos meses. En ese formato se incluiría mi coordinación a través de grabaciones de vídeos de unos diez minutos orientando las lecturas, que se publicarían en mi canal de YouTube para compartirlos después en este blog.

Por todo ello, os agradezco el envío de ideas de cómo comenzar el próximo curso. También os pido, como todos los años, sugerencias de títulos para leer entre todos. Recordad las peculiaridades de este club:
  1. Leemos obras originales en español, no traducciones, pero a partir del próximo curso haré una salvedad al año para proponer la lectura de una obra escrita en otra lengua siempre que cuente con una buena traducción.
  2. Intercalamos títulos de autores ya fallecidos con otros de autores vivos.
  3. Leemos obras literarias de todo tipo de géneros y me gustaría que todos estuvieran presentes, en la medida de lo posible, a lo largo del año: novela, poesía, teatro, ensayo, biografías.
  4. Procuramos la lectura de libros escritos por hombres y mujeres, pero sin cuotas fijas.
  5. Los títulos tienen que ser fáciles de adquirir, bien en correctas ediciones electrónicas bien en papel, teniendo en cuenta que este club se sigue en diferentes lugares de España y del resto del mundo, por lo que deben estar bien distribuidos. En el caso de editoriales pequeñas, estos deben poder ser adquiridos con suficiente tiempo.
Podéis hacerme llegar vuestros comentarios y sugerencias como comentarios a esta entrada del blog o en las redes sociales en las que se difunde. También por correo electrónico.

Mientras tanto, sigamos leyendo.


HISTORIA E INFORMACIÓN DEL CLUB DE LECTURA

El Club de lectura de La Acequia comenzó el jueves 24 de abril de 2008 con la primera lectura colectiva del Quijote realizada en el mundo con los medios de la web 2.0. Esta iniciativa de lectura de la novela cervantina permanece abierta para aquellos que quieran sumarse a ella en cualquier momento en este enlace y puede usarse como la única guía de lectura completa del Quijote disponible hoy en Internet, con licencia Creative Commons 4.0.


El éxito del proyecto impulsó el lanzamiento de uno de los clubs de lectura más antiguos en Internet en español, gratis y en abierto. Durante el curso académico se propone la lectura de un título al mes, de todos los géneros: narrativa, poesía, teatro y ensayo. Se alternan autores clásicos con autores vivos y por él han pasado títulos de Miguel de Cervantes, Óscar Esquivias, Gustavo Adolfo Bécquer, Eduardo Mendoza, Valle-Inclán, Lope de Vega, Juan Cavestany, Almudena Grandes, Pío Baroja, Lorenzo Silva, Antonio Machado, Miguel Delibes, Jesús Carrasco, Benito Pérez Galdós, Antonio Muñoz Molina, Pablo Neruda, Laura Castañón, Gonzalo Torrente Ballester, María Teresa León, Leandro Fernández de Moratín y José Luis Sampedro, Avellaneda, Carmen Laforet, José Antonio Abella, Carmen Martín Gaite, Mario Vargas Llosa, Antonio Muñoz Molina, Fermín Herrero, Núñez de Arce, Diego Fernández Magdaleno, José Jiménez Lozano, Pedro Calderón de la Barca, Emilia Pardo Bazán, José Cadalso, Sara Mesa, Mariano José de Larra, Miguel Ángel Santamarina, Miguel de Unamuno, Marina Perezagua, Fernando Aramburu, Chaves Nogales, Care Santos, Luis Ángel Lobato, José manuel de la Huerga, María de Zayas, Leandro Pérez, José Zorrilla, Juan Rulfo, Manuel Fernández Álvarez, Ángel Vallecillo, José Luis Cancho, Rafael Azcona... El listado completo de obras puede consultarse en la columna derecha de este blog.

La ventaja de este club de lectura es que absolutamente voluntario. Nadie tiene más pretensión que el de la lectura en común de las obras y el encuentro con los autores que quieren acompañarnos. No depende de ningún interés editorial y, por lo tanto, aquí no leemos bajo presiones comerciales o modas. Quien quiere sumarse a la lectura y a las actividades que programamos a lo largo del curso es bienvenido y puede hacerlo en parte del listado anual o en su totalidad, compartiendo con todos sus opiniones -que no tienen por qué ser siempre positivas- o en silencio, como guía de lectura personal. Y, además, al leer un libro al mes puede hacerse compatible con cualquier plan de lectura personal o con los propuestos por otros clubs de lectura.

Desde el año 2011 cuenta con dos formatos:
 
  • El club de lectura virtual, al que pueden sumarse libremente todos los aficionados a la literatura. En mi blog, La Acequia, se publican todos los jueves entradas comentando diferentes aspectos del libro del mes, más un resumen de las noticias de las lecturas en las que se enlazan los blogs del resto de los participantes. También puede seguirse el club de lectura a través de comentarios en las entradas correspondientes o como meros lectores.  Súmate a la página del Club en Facebook en este enlace.  Si decides seguir la lectura publicando aportaciones en tu blog, te agradecería que me lo comunicaras para incorporarlas en las noticias semanales.
  • El club de lectura presencial, sostenido por Alumni Burgos (antes, Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos), que se reúne una vez al mes para comentar el título correspondiente. Se programan también encuentros con los autores de las obras (hasta ahora hemos celebrado sesiones con Laura Castañón, José Antonio Abella, Fermín Herrero, Diego Fernández Magdaleno, Jaime Covarsí, Miguel Ángel Santamarina, Care Santos, Leandro Pérez y viajes a los espacios de algunas de las obras leídas (El hereje y Don Juan Tenorio nos llevaron a Valladolid, El río que nos lleva a Aranjuez, las Crónicas de la guerra de África a Tánger, con Cervantes y Jaime Covarsí viajamos a Alcázar de San Juan y Campo de Criptana y con la biografía de  la reina Juana I de Manuel Fernández Álvarez nos acercamos a Tordesillas). Este segundo formato tiene plazas limitadas y hay que inscribirse al comienzo de cada curso, siendo necesario asociarse en Alumni Ubu. En la página de la asociación puede encontrarse el formulario para inscribirse como miembro del club presencial.

A lo largo del curso, el club programa diferentes eventos en abierto (viajes, encuentros con autores, etc., visitas) y todos los interesados pueden acudir hasta cubrirse las plazas.


ADVERTENCIA: Las entradas de La Acequia tienen licencia Creative Commons 4.0 y están registradas como propiedad intelectual de Pedro Ojeda Escudero. Pueden ser usadas y reproducidas sin alterar, sin copias derivadas, citando la referencia y sin ánimo de lucro.

jueves, 4 de junio de 2020

Se hizo prado para que cabalgaran centauros. Un puñado de aforismos.


Se hizo prado para que cabalgaran centauros, pero solo llegaron seres humanos en domingo.
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Todas las imposturas caben en la verdad si esta no se comparte.
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Se fingió poeta para escribir crítica literaria. Era un ser contracorriente.
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Decía ser crítico literario, pero sus reseñas eran meras notas de prensa pagadas con me gustas.
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Escribía poemas con el ceño fruncido en los que denunciaba todas las contradicciones de nuestra sociedad para leerlos a sus amigos mientras se tomaban unas cervezas.
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En su crítica literaria se percibían las carencias de su formación. Solo leía los libros que le regalaban para reseñar y aquellos escritos por los autores a los que le ataba una larga cadena de favores.
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Los trenes del recuerdo descarrilan en los lugares más insospechados.
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Cuando te abrazo por la noche mientras duermes, no me hundo.
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En algunos ojos  navegaría hasta el naufragio.

© Pedro Ojeda Escudero, 2020

miércoles, 3 de junio de 2020

A la hora exacta del viejo tren correo



El tren dejó de circular por aquella línea férrea. Años después, desmantelaron las vías y las traviesas se convirtieron en decoración de parques urbanos y restaurantes de nueva cocina. Sin embargo, cuando atravesaba a pie el viejo túnel bajo la peña, seguía protegiéndose en los apartaderos a la hora en la que pasaba la vieja locomotora de vapor, fiel a sus horarios. En la oscuridad, oía desde lejos cómo se acercaba el sonido fatigoso de la máquina y el silbido cuando entraba por la boca del túnel y sentía pasar a su lado el convoy ferroviario salvando la ligera pendiente. Un día le convencieron de que todo aquello era producto de su imaginación y se internó sin sus viejas precauciones. Encontraron su cadáver junto a la pared derecha del túnel, arrollado por haber traicionado a su memoria. A la hora exacta del viejo tren correo.

© Pedro Ojeda Escudero, 2020

martes, 2 de junio de 2020

La cultura necesaria. Evitemos el erial cultural tras la pandemia.


Uno de los sectores golpeados con dureza por el cierre de las actividades durante la pandemia ha sido el mundo de la cultura. También lo será, mientras duren las restricciones de aforo y las recomendaciones de distancia entre personas y la crisis económica que nos espera, en los próximos meses.

Estos días he hablado con actores, escritores, editores, músicos, programadores y otras personas que provienen de este mundo y las noticias no son nada esperanzadoras. Muchas de ellas sobreviven como pueden con las ayudas gubernamentales, pero no aguantarán mucho tiempo cuando se supriman tras el final del estado de alarma, mientras no regrese la verdadera normalidad y para esto queda mucho tiempo. Hay pequeñas empresas culturales que cerrarán en cuanto se retiren las ayudas o los ERTE (compañías de teatro, empresas de gestión cultural, pequeñas productoras, etc.) porque no habrá espacio para ellas. Aunque la capacidad de reinventarse es constante en el sector cultural, me temo que nos veremos abocados a la semiprofesionalidad o al riesgo de invocar constantemente a la vocación, como si bastara la vocación para comer a diario. Ya es demasiado alto el número de personas relacionadas con la cultura cuyo sustento económico procede de otro tipo de trabajos o del apoyo familiar. En todo caso, nos espera una caída mayor en la precariedad en la que suele vivir este mundo, con el riesgo que supone esto para la producción cultural constante y de calidad que debe tener un país como España, con el peligro añadido de que la desaparición de un ecosistema cultural propio deja vía libre a la entrada de las grandes multinacionales de la cultura, que entienden todo según el balance económico y que contribuyen a homogeneizar la cultura según parámetros ajenos.

Soy consciente de que muchas personas de otros sectores económicos han visto reducidos al mínimo los ingresos durante las pasadas semanas y ven el futuro con desesperanza, pero hoy quiero centrarme en aquellos que trabajan en el sector cultural (autores, actores, directores, promotores, gestores, técnicos, publicistas, editores, impresores, etc.) que ya se había visto afectado por la irregularidad en el pago de las administraciones públicas desde hace años y las consecuencias de la crisis económica que arrastramos desde 2008, que obligó a renegociar y reducir contratos, así como a trabajar por unos cachés ridículos en ocasiones.

Vaya por delante mi completa defensa del sector en contra de las constantes burlas e injustificables desprecios que manifiesta una parte de la opinión pública y ciertos políticos, una mezcla de desinformación, rencor perpetuo, desprecio por lo propio y sectarismo ideológico (de todos los lados del espectro político). Soy de los que piensan que debe darse un apoyo de las administraciones al mundo de la cultura porque la cultura es un bien público. Más en situaciones por las que atravesamos, en las que las medidas sanitarias harán muy difícil la celebración con normalidad de actos públicos. Conciertos, espectáculos escénicos, presentaciones de libros, etc., tendrán un aforo muy limitado y las normativas implicarán, además, un aumento en los costes de producción derivados de las disposiciones de higiene.

La cultura es una industria de la que viven decenas de miles de personas en España, solo por eso ya merece el apoyo y la protección de los organismos públicos en situaciones como la que atravesamos. Después de las dudas iniciales, el sector entró en las disposiciones de apoyo económico al igual que cualquier otra empresa o trabajador. Resultaron muy sorprendentes las declaraciones iniciales del ministro de cultura, pero se corrigió a tiempo y este cambio de criterio es de alabar. No favoreció tampoco cierto carácter anárquico de muchos de los que trabajan en el mundo cultural, pero sus asociaciones y el apoyo mutuo corrigieron en gran medida la inicial desorientación.

Todos aquellos que tienen en el mundo de la cultura su único o principal sustento económico, han sufrido la suspensión o el aplazamiento sin día de los eventos programados. A pesar de ello, han sido muchos los que han contribuido de forma gratuita a que la sociedad tuviera un acceso a la cultura de calidad durante el confinamiento. También ha habido otros que se han encerrado legítimamente en la idea de que el trabajo en el mundo cultural siempre hay que pagarlo, incluidas las situaciones que hemos atravesado. En todos, tanto en los que han sido generosos como en los que no lo ha sido, existe el temor a que el público haya tomado la cultura durante estos días como un mero entretenimiento que no se haya valorado suficientemente en lo que significa. No creo que aquellos que hayan caído en confundir la cultura con el entretenimiento más básico hayan pensado así solo durante el confinamiento. Seguro que ya lo pensaban antes y ahora se han limitado a aprovecharse impunemente de lo que se daba gratis en las redes sociales cuando se compartían espectáculos escénicos, películas, monólogos, libros o poemas, como antes se dedicaban sin pudor al pirateo de los productos culturales violando los derechos de autor y propiedad. Quiero pensar que ha habido un número notable de personas que haya valorado el esfuerzo y que comprendan la necesidad profunda que tiene una sociedad de la cultura y se conviertan en público dispuesto a pagar por lo que ahora se le ha regalado contribuyendo a superar mejor el confinamiento. Esto es algo que no han valorado los profesionales que no han querido compartir nada (estaban en su derecho). En el mundo de la cultura siempre ha de estar presente un cierto grado de generosidad y de función pública, so pena de que ese hueco que se deja pueda ser ocupado por los arribistas, aprovechados y falsificadores.

Ahora toca un doble esfuerzo. Por un lado, las administraciones públicas han de apoyar la cultura promoviendo todo tipo de actos. Me llegan noticias que no dejan de causarme tristeza. Gran parte de los ayuntamientos contratan para las próximos meses con la condición de que el profesional sea de la localidad y rebajando el caché, cosa que también ocurre en el nivel regional. Siempre he sido partidario de que exista una cuota que proteja a los naturales de un lugar, pero esto no debe impedir la circulación de la cultura porque su encastillamiento -uno de los riesgos que hemos sufrido desde que existen las comunidades autónomas y que explica alguna de las carencias de nuestra cultura-, la empobrece notablemente.

Por otro, los ciudadanos. En la medida de las posibilidades de cada uno, debemos consumir más cultura en los próximos tiempos o pagar por la que consumimos como estamos dispuestos a pagar por cualquier otra cosa. Hacer un esfuerzo para comprar libros, películas o música, asistir a los espectáculos, visitar los museos, etc. Más que nunca somos responsables de lo que queremos ser como país. No me gustaría contemplar una España vaciada también en esto, un erial cultural que ocuparán irremediablemente los proveedores de cultura masiva de origen externo, con fines exclusivamente lucrativos, produciendo una colonización cultural del país, que ya es notable hoy en día.

lunes, 1 de junio de 2020

Noticias de Valladolid Letraherido



Desde el inicio del estado de alarma motivado por la pandemia causada por el COVID-19, el programa Valladolid Letraherido que coordino para la Concejalía de cultura y turismo del Ayuntamiento de Valladolid junto a Paz Altés, hubo de suspenderse. En estos meses, hemos tenido que dejar para mejor ocasión todos los actos programados: jornadas sobre poesía, crítica literaria, cultura tradicional, presentaciones de libros, encuentros con escritores, bautismos poéticos, etc. Las recuperaremos el próximo curso. Especialmente doloroso ha sido el aplazamiento de la segunda edición de la entrega de la distinción Letraherido de honor que otorga la ciudad y que, en su primera edición, recibió el dramaturgo José Luis Alonso de Santos en un acto que tuvo lugar en el Campo Grande en el que se congregó un numeroso público. Teníamos una estupenda sorpresa para la edición de este año, que nos reservamos, lógicamente, para el próximo.

Acompañando las medidas recomendadas en cada una de las fases de regreso prudente a la normalidad, este verano sí podrán celebrarse las exposiciones programadas en la sala de la Casa de Revilla que, a partir de ahora, se acogen a Valladolid Letraherido. Que la gestión de esta sala municipal de exposiciones se hará desde el programa, era una de las noticias más importantes del presente año que aún no habíamos lanzado al público porque esperábamos celebrarlo con la primera ocasión. Anticipo ya que las que tenemos programadas a partir de este verano no dejarán a nadie indiferente ni por su calidad ni por su temática. Se informará oportunamente de ellas y de las medidas de acceso e higiene que deberán respetar por los visitantes.

Me ha producido singular emoción la reapertura de la Casa Zorrilla desde el pasado 22 de mayo. Según mis noticias, las visitas a este museo, sede oficial de Valladolid Letraherido, han recuperado el pulso de este espacio. Con todas las medidas sanitarias guardadas de forma estricta para seguridad de su personal y de los visitantes, los vallisoletanos (que hasta ahora son los únicos que han podido desplazarse hasta allí porque toda la región se encuentra en una fase que no permite la movilidad interprovincial), han elegido este pequeño museo como uno de los preferidos en la ciudad para retornar a la vida cultural. Para los que no hayáis podido acudir todavía o para los que tengáis curiosidad, os dejo en este enlace la visita virtual a la Casa que se realizó con motivo del Día internacional de los museos.

El programa Valladolid Letraherido vuelve a partir de octubre y, como se estima que todavía para esos momentos continúen las recomendaciones de distanciamiento y limitación de aforo, se aumentará su presencia en internet. Nos proponemos emitir en directo los actos a través de varias plataformas (y conservarlos después en archivos audiovisuales) para que todos los interesados puedan ver las presentaciones de libros, ponencias y bautismos poéticos que programemos.

Por ahora, os invito a visitar el nuevo formato de Valladolid en su tinta (a través de este enlace), la plataforma municipal de información cultural especializada en el mundo del libro y de la literatura. Se ha agilizado el acceso, mejorado su aspecto y aumentado las secciones. No solo es interesante para los residentes en la ciudad, sino para todos los que piensen visitarla y para los aficionados a la cultura en general. Te animo a comunicar tus eventos para que puedan ser difundidos a través de este canal que nace con objetivo abierto y de información.