lunes, 3 de octubre de 2016

¿Qué le deseas?


Dice un viejo cuento que, una noche, el demonio se le apareció a un hombre que vivía en una pequeña ciudad española. Formidable, teatral y poderoso, pero aquel hombre lo miró con cierta desconfianza ceñuda, no fuera a pedirle algo. Lo tranquilizó: no pedía, le dijo, daba. Le ofreció la mitad de lo que pidiera para su vecino y le dio un día de plazo para decidirse. Aquel hombre no pudo dormir y dio vueltas a su deseo durante todo el día siguiente, pensando todo tipo de peticiones. Puntual, el diablo regresó y le recordó que le daría la mitad de lo que deseara para su vecino. ¿Qué le deseas? El hombre aún se tomó un tiempo, bajó la mirada, se rascó la nuca y respondió: Que se quede ciego.

Por eso, este fin de semana he salido a fotografiar encinas y cielo. Para que no pudiera encontrarme el diablo o el pensamiento de algún vecino.

domingo, 2 de octubre de 2016

Esperando la lluvia


A la espera de la lluvia nos conformamos con el reflejo en la charca. Pero hace falta que llueva. Primero como tormenta, que nos llega desde lejos cuando todo huele a tierra mojada. Luego como vendaval que lo arrase todo, que se lo lleve todo, que todo quede desarbolado. La tercera lluvia que sea calma, propicia para que la tierra pueda reparar todos los daños.

sábado, 1 de octubre de 2016

Acerolas


Lo que más me gusta de las acerolas es su condición. Anuncian el otoño con la humildad de una fruta que no permite engaños ni comercialización en las grandes superficies. A la acerola no le podemos dar ceras para que brillen o envolverla en papel de seda para que parezca mejor de lo que es. La acerola es humilde, ácida, irregular, fiel a sí misma. Pero quien la prueba de niño conserva el secreto de su sabor. Volvió a mí hace algunos años y desde entonces la busco al inicio de cada otoño para cerciorarme de que es verdad, de que hay cosas y personas que es difícil adulterar. Y la traigo aquí, despojada de cualquier cosa que no sea ella misma.

Acerolas en La Acequia: 2007, 2013, 2014, 2015.

viernes, 30 de septiembre de 2016

piel en Salamanca


Ayer tarde presenté piel en Salamanca. El acto tuvo lugar en la Sala de la palabra del Teatro Liceo, de la mano de la Asociación Cultural Pentadrama, que tantas cosas buenas hace por la cultura y la literatura en esa ciudad. Muchas veces no somos conscientes de lo necesarias que son este tipo de asociaciones para promover la vida social y cultural de una localidad, más allá del impulso de las instituciones públicas o privadas. Gracias a todas estas agrupaciones se puede tejer una red nacional en la que hallamos el termómetro de la cultura de un país. La sala me era conocida porque en ella se reunió durante varios años el Jurado del Premio de la Crítica de Castilla y León del que soy jurado (ahora lo hace en Ávila), me ha resultado muy agradable volver a ella con mis poemas.

Ejerció de anfitriona y presentadora Montserrat Villar, poeta de larga, fecunda e interesante trayectoria y promotora infatigable de encuentros literarios. A ella y a todos los miembros de Pentadrama he de agradecer la oportunidad de presentar este poemario en Salamanca. Mucho público y un ambiente cálido, propicio para poder hablar de poesía y recitar los poemas de este libro, que tantas variantes rítmicas tiene para hablar de paisajes, amistad y amor. Me agradó mucho ver a viejos amigos (permítaseme citar aquí solo a mi Pancho, al que hace tanto que no veía, también a Nano y Carmen) y a dos antiguos y queridos alumnos (Javi y Elena, que ahora estudian en Salamanca). En este caso -he procurado que cada presentación del libro haya sido diferente-, el recitado ha sido tranquilo, casi íntimo, gracias a que la sala y la megafonía lo permitían.

piel me ha llevado por muchas ciudades. Como dije en la presentación de ayer, soy de los que piensan que a los libros hay que darles la oportunidad para crecer, para tener un recorrido. No soy autor de escribir un libro al mes o cuatro al año precisamente por eso, porque cada libro tiene que tener su propio mundo en el que el autor -y, con fortuna, los lectores-, queda atrapado. Desde el pasado mes de diciembre me ha acompañado por muchas ciudades pero su ciclo comienza a cerrarse. Me espera, dentro de unas semanas, Valladolid. Después, estará siempre disponible (este poemario ha significado mucho para mí, como conocen los lectores de este espacio y los que han asistido a las presentaciones o se han hecho con un ejemplar del libro) pero comenzaré nuevos proyectos. Daré cuenta aquí, por supuesto.

Algunas noticias y fotografías del acto de ayer aquí, aquí y aquí.

jueves, 29 de septiembre de 2016

No lean las Cartas marruecas, háganse un favor a ustedes y a España. Contra la frivolidad y noticias de nuestras lecturas, con anuncio de la próxima


La protesta literaria del editor que encontramos al final de las Cartas marruecas contiene -por humorística inversión, porque también hay un humor serio- la intención de Cadalso al escribirlas. Finge un sueño en el que los amigos le reprochan que intente darlas a conocer. Le critican que los aparte de la ligereza de las vidas para llevarlos a la meditación. Nunca suele ser del agrado mayoritario que un autor nos haga reflexionar seriamente sobre las cosas importantes. La mayor parte de nuestra vida y nuestro tiempo se ocupa de cosas circunstanciales y buscamos más en el arte el puro entretenimiento, el chiste fácil o la crítica amable que nos deje seguir luego con nuestra vida. En tiempos de Cadalso y hoy en día.:

Pero cosas serias, como patriotismo, vasallaje, crítica de la vanidad, progresos de la filosofía, ventajas o inconvenientes del lujo, y otros artículos semenjates, no, en nuestros días; ni tú debes escribirlas ni nosotros leerlas. Por poco que permitiésemos semejantes ridiculeces, por poco estímulos que te diésesmos, te pondrías en breve a trabajar sobre cosas totalmente graves.

Hoy, que parece que huimos de todo lo serio y lo grave nos lo tomamos a la ligera siempre, las emociones y los pensamientos los decantamos hacia el chiste y la gracieta escéptica, nos deberíamos plantear si no hacemos algo similar. Los amigos de Cadalso manifiestan su temor a que el autor sea capaz de publicar un volumen sobre Los elementos del patriotismo a poco que lo animen:

Si tal hicieras, esparcirías una densísima nube sobre todo lo brillante de nuestras conversaciones e ideas; lograrías apartarnos de la sociedad frívola, del pasatiempo libre y de la vida ligera, señalando a cada uno la parte que le tocaría de tan gran fábrica, y haciendo odiosos los que no se esmerasen en su trabajo.

Finge Cadalso hacer caso a la protesta de sus amigos y promete quemar todas las cartas para evitar esa tentanción de hacer pensar a la gente. Y es lo malo, que quizá es lo que desea la mayoría. No lean ustedes las Cartas marruecas. No las lean, háganse ese favor a ustedes y a la misma España de hoy, no vayamos a ser un país serio.

Es fácil encontrar buenas ediciones en papel de esta obra -uno de los clásicos de la literatura española-  dirigidas tanto a un público especializado como al público en general. En internet recomiendo dos: la reproducción fotográfica de la primera edición (1793) en la Biblioteca Nacional y una cuidada edición moderna alojada en el portal que la Biblioteca Vritual Miguel de Cervantes dedica al autor.

Noticias de nuestras lecturas

Carmen Ugarte escribe una interesantísima entrada sobre su especilidad, los refranes y proverbios, en la que analiza, sobre todo, la perspectiva ideológica con la que Cadalso pudo abordar esta cuestión.

Si hay una forma de demostrar la actualidad de las Cartas marruecas es hacer un comentario de la obra con la fina inteligencia de este que ha escrito Pancho, al que imagino escribiéndolo entre divertido y serio...

Mª Ángeles Merino levanta acta oficiosa e interesante de lo que ocurrió en la sesión del Club de lectura en su formato presencial, que tuvo lugar el pasado día 20. Hasta allí ha de ir el lector si quiere saber lo ocurrido...

Recojo en estas noticias las entradas que hasta el miércoles han publicado los blogs amigos. El listado de lecturas del presente curso, en este enlace.

Anuncio de nuestra próxima lectura


En octubre leeremos la novela negra Queremos que vuelvan, primera obra del novelista burgalés Miguel Ángel Santamarina. Con una narración ágil y un argumento ambientado en la España de nuestros días, aborda algunos de los temas que han protagonizado nuestra España reciente. Podéis encontrarla en la librería Luz y Vida de Burgos (también en otras de esta ciudad) y a través de Amazón, que la sirve en pocos días, en este enlace. También allí está disponible en libro electrónico de inmediata descarga. Más información en la página del autor. Como recordarán los lectores habituales de La Acequia, tuve la fortuna de ser quien la presentara en Burgos. Al final de la lectura, el autor tendrá un encuentro con los lectores del club, abierto también al público general. Informaré del lugar y la hora en su momento.


En este enlace tenéis información del listado completo de obras que leeremos este curso y las condiciones para participar en el formato virtual del Club de lectura.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

El sol que declina


Estamos desvalidos. Ante el sol
que declina en la tarde del otoño,
de este otoño en concreto. No cumplimos
nada de aquello, somos sombras solo
de lo que prometíamos. Quizá
en la postpuesta pueda volver todo
a su primer origen, la esperanza,
o quizá nada sirva
-nada-
y sea necesario
dejar que el sol decline, lentamente,
en esta tarde,
en este otoño.

© Pedro Ojeda Escudero

martes, 27 de septiembre de 2016

Aún quedan rosas


Aún quedan rosas
y más que flor
es la tentación de arrancarla
o el gozoso triunfo
de dejarla ser solo flor,
solo ser esa rosa.

© Pedro Ojeda Escudero


lunes, 26 de septiembre de 2016

Dar clase fuera, al sol de septiembre


Parte de mis estudiantes habían salido al espacio entre los dos antiguos barracones militares convertidos ahora en aularios de mi Facultad. Sentados en los escalones, tomaban este amable sol de septiembre aprovechando los minutos de pausa entre clase y clase. Por estas fechas, en estas tierras, en las horas centrales del día se está mejor en la calle que entre paredes. En los edificios ya ha entrado el frío y aún no se han puesto en marcha las calefacciones. Cuando me acercaba a ellos por el pasillo acristalado me dije que no podía obligarlos a entrar en clase, que no debía hacerlo. Que a mí mismo no me apetecía y que tampoco me iba a obligar. Y les pregunté si querían dar la clase allí mismo, fuera. Sacaron las sillas y las colocaron en filas, como si aún estuviéramos dentro de clase, con los pupitres, y les pedí que olvidaran ese orden, que se sentaran como quisieran. Colocaron las sillas en un círculo imperfecto y algunos se sentaron en el suelo, en la acera. Hubo quien se cambió de la zona de sol a la zona de sombra o al revés según se lo pedía su cuerpo. Y comenzamos a hablar. Les pregunté sobre cómo entendían ellos la poesía de Bécquer y a partir de ahí comentamos la lectura moderna de este autor, la que realizara Rubén Darío gracias a su cosmopolitismo estético y su forma de juntar tradición y modernidad, lo hispano, lo americano y lo europeo y cómo a partir de ella se constituye lo mejor del tronco de la modernidad literaria española. Hablamos de metapoesía, de la coherencia del mundo poético, de la forma de entender la prosa como si fuera poesía, del nuevo concepto del libro de poemas mucho más allá que como mera antología de textos. No había pizarra ni forma de utilizar el ordenador y el cañón proyector. Hablamos de Antonio Machado, de Juan Ramón Jiménez, de Pedro Salinas, de Jorge Guillén, pero sobre todo de Rubén Darío, del gran Darío. Hablamos. Y hacía sol y veintitantos grados de temperatura. Buen tiempo y los minutos fueron pasando. En algún momento nos miraron los estudiantes de otras asignaturas que entraban en sus clases. Y todo fue una agradable mañana de septiembre.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Presentación de piel en Salamanca el próximo jueves día 29 de septiembre


piel me ha acompañado desde el mes de diciembre del año pasado. Desde la primera presentación oficial de este poemario en Candelario he vivido con agradecimiento todo lo que ha ocurrido con este libro y la cariñosa acogida que ha tenido en todos los lugares en los que lo he presentado. Este poemario tiene un signifiado muy especial para mí. No solo porque en él estén presentes los paisajes y las personas que me han acompañado en los últimos años o por el cariño de los lectores, las reseñas críticas o el clima que se crea en cada una de las presentaciones (siempre diferentes) sino también porque ha crecido con la colaboración, reescritura y recreación en otras artes: música, danza, pintura, grafismo... Y, sobre todo, porque no podemos olvidar el fin fundamental que ha pretendido, que es la colaboración en ese hermoso proyecto solidario de SBQ impulsado por el editor, Luis Felipe Comendador (más información de todo ello en esta etiqueta de mi blog). Todos los que han adquirido un ejemplar de este libro han hecho posible muchas sonrisas de niños, a cuyas familias SBQ ayuda.

Pero todo cumple su ciclo. piel debe dejar paso a nuevos proyectos que están a punto de ver la luz. Son dos las próximas presentaciones de este libro que me aguardan, con las que he decidido poner punto final a su recorrido, aunque siempre estará disponible para los lectores que quieran acercarse a él y me acompañará en aquellas ocasiones en las que pueda hablar de mi recorrido como escritor. La última tendrá lugar en Valladolid, a finales de noviembre, un poco antes de que se cumpla el año exacto en el que estuvo disponible.

La próxima se celebrará en Salamanca. Acogido por la Asociación Cultural Pentadrama, a la que quiero agradecer su cariñoso ofrecimiento, las facilidades dadas y el esfuerzo a la hora de cultivar la cultura en aquella ciudad, presentaré el libro el próximo jueves día 29 de septiembre a las 20:00 horas en la Sala de la Palabra del Teatro Liceo. Estáis todos invitados al acto, en el que me gustaría compartir mis textos con aquellos que quieran acercarse.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Un nido de palabras. Con aire de haiku.


Se enciende el mundo,
la madre nos despierta.
Plumas nos nacen.

© Pedro Ojeda Escudero

Sobre corteza de pino con bellota. Aire de haiku


Te haces presente,
a tu luz surge el mundo.
Renace todo.

Hoy he estado en el campo. Y he recogido una bellota del suelo, al pie de una vieja encina. También te he escrito sobre una corteza de pino.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Formas de arreglar una ventana


Tacones de goma clavados en el marco de madera de una ventana, tacones de goma Hispania, de antes de la guerra, de esa guerra cruel que asoló esta tierra. Lo que habrán visto estos tacones, los caminos que habrán recorrido antes de llegar a esta ventana o quizá los clavaran nuevos y nunca fueran parte de un zapato quién sabe por qué ni qué historia tendrán detrás estos tacones de goma de la marca Hispania clavados en el marco de madera de esta ventana. Esas historias de antes, de arreglar las cosas con lo que se tenía a mano, quizá dejar señales de algo que ya no sabemos descifrar. Con lo fácil y moderno que es tirarlo todo y comprarlo nuevo: historias, zapatos, ventanas y tacones.