martes, 6 de noviembre de 2018

El paisaje


Algunos ignoran el paisaje. Como si solo fuera telón de fondo. Estoy mayor, debería decir fondo de pantalla puesto que incluso esto se ha reducido en distancia. Cuántos son los que buscan en fotografías obsesivamente en internet, lo que tienen a la puerta de casa.

De la literatura actual, la de moda, lo que más me llama la atención es esa amputación del paisaje, que me impide creerme lo que leo.

Entre la adolescencia -ahora prolongada décadas- y la madurez está precisamente eso, la consciencia del paisaje.

A veces, con las botas puestas y la mochila a cuestas, tengo la tentación de no regresar a casa. Como cuando me adentraba en los libros de aventuras en mi juventud.

Cada uno tiene un paisaje, cada uno es un paisaje y lo lleva dentro toda la vida.

Una vez más, atravieso la meseta -quizá no he hecho nada más en toda mi vida-. Me acompaña este horizonte, lo llevo conmigo. ¿Cuántas veces he cruzado estos campos?

6 comentarios:

Fackel dijo...

Rechazar el paisaje por vagancia es algo que voy constatando que sucede. Pero incluso cuando se sale de casa y se enfrenta uno al paisaje no siempre se sabe mirar. Priman más otras circunstancias. Entonces, ¿cómo sentirnos vinculados a él si no nos asombramos o simplemente lo admiramos?

Emilio Manuel dijo...

Acabo de llegar de dar nuestro paseo a lo largo del río Genil hasta llegar a Pinos y desayunar allí, es la época más bonita para caminar, los colores, el suelo de hojas caídas, la luz tamizada, cuanta razón llevas, para que buscar la foto si la belleza del paisaje la tienes a 500 m. de casa.

Sor Austringiliana dijo...

Pisamos tierra y nos esponjamos.

Andandos dijo...

En fin, qué razón tienes. Estuve el sábado en Alar del Rey. Y en Moarbes. Ya sabes.
Un abrazo

María Dorada dijo...

Qué maravilla estar en el campo de tus letras, este sí que es un maravilloso paisaje.

Un placer haber disfrutado de tu texto, e imagen.

Un beso.

Ele Bergón dijo...

El exterior de los paisajes, alimenta y da vida al paisaje que todos llevamos dentro.

Besos