viernes, 16 de junio de 2017

Nuestro reflejo en el agua


Somos nuestro reflejo en el agua cuando alguien sumerge la mano en ella y agita la superficie.

11 comentarios:

María Perlada dijo...

Qué bonito lo has descrito, Pedro.

Besos.

DORCA´S LIBRARY dijo...

Y es esa agitación lo que hace que nuestro reflejo se distorsione, y el dueño de la mano agitadora busque nuestra imagen real.
Saludos.

Emilio Manuel dijo...

... y lo que vemos no es bonito.

Luis Antonio dijo...

El agua agitada distorsiona la realidad. Lo que no tengo claro es si la mejora o empeora...

Doctor Krapp dijo...

El temblor del agua siempre me ha resultado inquietante, si además sirve para distorsionara la personalidad quizás sea útil.

Andandos dijo...

Sospecho que has pasado muchas horas cerca de aguas más o menos quietas.

Un abrazo

Fackel dijo...

No sé si nuestro reflejo es siempre turbio, pero ¿seremos capaces alguna vez de mover más el fondo y no quedamos en la superficie de la apariencia?

Myriam dijo...

Y yo que me sumerjo entera :-)

Abejita de la Vega dijo...

El limonero en la fuente

impersonem dijo...

Así de frágiles... a menos que aprendamos a compartir esencias y a recomponernos sin diluirnos en el totum revolutum en el que nadamos...

Abrazo

XuanRata dijo...

Con qué poco dices tanto. Somos ondas. Notas en el silencio. Nada menos.