martes, 2 de mayo de 2017

En esta España esperpento, con un elefante sobre la trompa

Grant elefant dret, obra de Miquel Barceló, parte de la gran exposición El Arca de Noé de este artista, con la que se conmemora el VIII Centenario de la Universidad de Salamanca.

En esta España esperpento
nos enseñan un elefante
andando sobre su trompa
y ocultan el disparate
de ver en cuerda de presos
decenas de gobernantes.

10 comentarios:

Emilio Manuel dijo...

¿Solo eso nos ocultan?.

mojadopapel dijo...

Creo que ya nada es oculto.

Myriam dijo...

Esperpento y del grande,
ahí parado en su trompa,
En cuanto a lo otro,
ya va siendo hora de...

Besos

Fackel dijo...

Hala, qué bien te ha salido el poemita. No sé por qué me recuerda a Moratín o a Iriarte y sus conclusiones morales, digamos.

Pero es que más o menos así andamos todos, aquí y en Francia, girando sobre la trompa. ¿Llegará el tortazo?

Espectacular Barceló.

JL Ríos dijo...

No entiendo lo suficiente como para hablar de la obra y del artista, que sé que es muy reconocido. De los otros sí que podríamos hablar mucho más.

Un abrazo

Luis Antonio dijo...

Tratan de ocultarlo, pero es tan numeroso y disparatado el número de corruptos e inútiles gobernantes que no hay elefantes suficientes para esconderlos a todos...

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Mucha ironía y bronca en esos versos!
Un abrazo

pancho dijo...

No es muy raro que la Plaza sirva de espacio museístico. Recuerdo El Balzac de Rodin o las Meninas de Manolo Valdés, pero no es tanto como un elefante "bocabajo." Los ponen a la sombra y siguen metiendo la mano en la caja. Desde ahora el elefante patas arriba es el paladín, hasta que se les caiga de los bolsillos todo lo que no es suyo.

Rarra dijo...

Este país y sus corruptos.. El tiempo dirá si es más fácil que un elefante guarde equilibrio sobre su trompa con ese corpachón o que lo haga este país con lo mucho y a la vez lo poco que hemos visto o nos han dejado ver. Nos quieren hacer creer que lo segundo, pero no sé por qué, con pan y circo otra vez y con la capacidad de olvido que tenemos sus ciudadanos, muchos ya ni se harán esta pregunta.
Personalmente, Barceló me encanta.

XuanRata dijo...

Esa cuerda de presos se ha vuelto tan familiar que ya ni falta hace ocultarla. La damos por descontada.

Un abrazo.