martes, 27 de diciembre de 2016

Una alfombra de hojas de castaño



Pisar las hojas de castaño y en los erizos hallar el fruto que llama a la humedad bajo la escarcha helada de esta noche que se guarda en la umbría. Humilde y glorioso, sin más voluntad que cumplir su ciclo y hacerse promesa y tierra.

He tenido la suerte de caminar estos días sobre una alfombra vegetal en la sierra, tejida de marrones y el azul oxidado de la vida. ¡Feliz invierno, seco, duro, inhóspito a veces! Vida al fin futura.

11 comentarios:

Myriam dijo...

Entre marrones y azules va la vida con ritmo aletargado ahora en invierno, pujante y plena en primavera; pero siempre vida muy presente.

Un beso

María Perlada dijo...

Qué suerte tuviste de caminar por la Sierra, Pedro.

Un beso y Feliz Año 2017.

Emilio Manuel dijo...

También he tenido esa suerte, aunque en estos días, debido a la lluvia caída, se han convertido en barro.

Pamisola dijo...

Buena alfombra para un paseo.

Te deseo un Feliz Año.

Abrazos.

Paco Cuesta dijo...

Lo grandioso como bien dices es ver como la muerte cíclica genera vida; el bosque no es -que en circunstancias también- leña para el fuego.
Un abrazo

Doctor Krapp dijo...

Ahora que por esta tierra cuna de castaños centenarios estamos condenados a un otoño inmenso y seco, empezamos a valorar aquellas humedades invernales brumosas que los señores que manipulan el clima han decidido robarnos.

Pamisola dijo...

Una buena alfombra esperando que la pisen antes de convertirse en otra cosa.

¡Feliz Año Nuevo!


Abrazos.

XuanRata dijo...

Yo también he tenido ese privilegio. Nada como el bosque en lo más profundo del invierno: ese azul oxidado, justamente.

Un abrazo, Pedro, y feliz 2017.

Omar enletrasarte dijo...

en cambio, mi querido Profe, el sol y el aire tibio hace bailar las hojas del paraíso y del algarrobo convertidas en sonajeros de pichones de zorzales y calandrias, cuyas mamás bajan a tierra a buscar el alimento y me siento extraño en un mundo que empuja a vivir sin tener que pensar en crisis, guerras, refugiados, hambre y contubernios antipopulares
es una reafirmación de que este es el paraíso
allá el tuyo, entre hojas muertas que serán alimento del terreno y la escarcha que se quiebra a tu paso
un abrazo, como siempre

Edurne dijo...

Me encantan esas alfombras. Vida que cruje bajo nuestros pies. Nosotros mismos.
Celebremos la vida.

Besos.
;)

Ele Bergón dijo...

Bajo esas hojas del invierno, está surgiendo la vida que pronto celebraremos en un nuevo renacer.

Besos

FELIZ AÑO 2017