lunes, 3 de octubre de 2016

¿Qué le deseas?


Dice un viejo cuento que, una noche, el demonio se le apareció a un hombre que vivía en una pequeña ciudad española. Formidable, teatral y poderoso, pero aquel hombre lo miró con cierta desconfianza ceñuda, no fuera a pedirle algo. Lo tranquilizó: no pedía, le dijo, daba. Le ofreció la mitad de lo que pidiera para su vecino y le dio un día de plazo para decidirse. Aquel hombre no pudo dormir y dio vueltas a su deseo durante todo el día siguiente, pensando todo tipo de peticiones. Puntual, el diablo regresó y le recordó que le daría la mitad de lo que deseara para su vecino. ¿Qué le deseas? El hombre aún se tomó un tiempo, bajó la mirada, se rascó la nuca y respondió: Que se quede ciego.

Por eso, este fin de semana he salido a fotografiar encinas y cielo. Para que no pudiera encontrarme el diablo o el pensamiento de algún vecino.

8 comentarios:

José A. García dijo...

Hay que pensarlo bien, muy bien...

Saludos,

J.

blog el paseante vallisoletano Andrés Esgueva dijo...

Bonita la historia. Pero ya sabes que hay muchas personas con ojos y sin embargo no ven porque no saben ver, ni se paran a ver, ni se solazan en y con la mirada. Por eso tiene tanto valor fotografiar (doblar el sentido de la mirada, profundizar con la cámara) ya sea la naturaleza interior, la urbana o la del alma humana. Saludos.

Fackel dijo...

Los peores demonios dicen que son los interiores.

LA ZARZAMORA dijo...

Y para que luego ese tuerto, siga envidiando al ciego...
Besos, Pedro.

Ele Bergón dijo...

¡Ay! ¡Cuántos tuertos hay por el mundo! El poder y la envidia se instalan en las personas y no les dejan contemplar los paisajes que nos pueden dar la felicidad.

Me encanta la foto

Besos

JL Ríos dijo...

El pensamiento de algún vecino, eso es lo que probablemente temías, más que lo otro. Es una buena idea salir a fotografiar, sin duda. Mirar y disfrutar haciéndolo.

Un abrazo

mojadopapel dijo...

Es un cuento que nos retrata como pueblo.....desgraciadamente, preferimos perder algo con tal de superar al otro en vez de beneficiarnos. Triste

impersonem dijo...

La realidad supera cualquier cuento... no sé muy bien cuál es nuestra naturaleza, pero es para dedicarle un ratillo a analizarla en función de nuestras acciones y reacciones...

Abrazo