sábado, 26 de marzo de 2016

El que tira va a caras y si pega vale. Surtido sábadosantero de máximas, sentencias y algunos aforismos sobre la poesía española actual


Antes se jugaba mucho a las chapas. En Semana Santa, cuando todo estaba prohibido, se permitían los corros en la calle, en los que el baratero controlaba las apuestas. Se decía, sin demostración alguna, que alguien había perdido su fortuna a caras o lises, se había jugado el coche, la casa y la mujer (eran tiempos en los que por desgracia a la mujer se la consideraba una posesión de los hombres). Los municipales miraban para otro lado cuando sonaban las dos perras gordas porque se entendía que en esos días no regía la ley y dejaban que se gritara bien alto: El dinero al suelo, si pega vale y el que tira va a caras.

Pues eso, como estos días no rige la ley y con el susto de alguno de mis lectores que han pensado que se me ha ido la cabeza y secado el cerebro al salirme un tanto de mi moderado comportamiento habitual, he estado unas horas en esa quisicosa de Twitter jugando con (una parte de) la poesía española contemporánea. Aquí van las máximas, sentencias y algunos aforismos, nonadas al fin y al cabo. No todas las he publicado a lo largo del día. No me lo tengáis mucho en cuenta pero no prometo no volver a la andadas. Aunque no sea sábado santo. Eso sí, humor, que aquí no hablo de casos concretos sino generales. Ya sabéis que me gusta mucho apoyar a quien comienza a escribir pero no comprendo la soberbia ni el sectarismo literario. Aunque entiendo que algunos tengan mucho frío fuera de una escuela cualquiera.

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uno. Últimamente me pasa mucho que me gustan más las portadas de los libros de poesía que los poemas que contienen. Felicito a los ilustradores, pero un buen ilustrador no hace un buen libro de poesía, sólo una buena portada. Demasiados libros de poesía que son solo portada.

dos. Es hora de decirlo: no escribas tu primer libro de poesía, sino el segundo y no publiques hasta el tercero.

tres. Sé honesto: si no has escrito un verdadero libro de poesía, llámalo antología.Tus poemas saldrán ganando.

cuatro. La mayoría de los libros de poesía que leo últimamente han sido escritos por adolescentes treintañeros.

cinco. Sospecha del editor de poesía cuyo objetivo principal sea vender, aunque sólo sea cien ejemplares.

seis. Para ser escritor, primero aprende gramática y ortografía. Luego ya tendrás tiempo de traicionarlas.

siete. No creas que la poesía es sentimiento. Al corazón se llega más fácil con una caricia que con un verso mal escrito.

ocho. Si no hay algún tipo de ritmo, no hay poesía. Si no lo comprendes, escribe prosa.

nueve. Si no hay algún tipo de ritmo, no hay poesía. Si no lo comprendes, escribe prosa o, como dice el gran Luis Felipe Comendador, mejor, no escribas.

diez. En la poesía española hay demasiadas sectas y gurús y pocos poetas.

once. Hay poetas españoles que escriben con el miedo de no gustar.

doce. Hay poetas españoles que escriben con el miedo de no gustar... a los suyos.

trece. Si no sabes métrica de verdad, no podrás romperla para llamarte poeta.

catorce. Un poeta no es mejor poeta porque un gurú lo acepte en su secta. Al contrario.

quince. No cambies tu forma de escribir poesía sólo para ganar unos juegos florales o que te publiquen un libro.

dieciséis. Si Bukowski es tu dios, no eres un buen poeta, sólo un fiel creyente. Él sí fue poeta, tú no.

diecisiete. Leí un texto curioso de un poeta de moda. Presumía de vender muchos ejemplares de sus libros de poesía, pero decía que eso no era lo importante.

dieciocho. El día en el que nazca un crítico literario en España, será el fin de los tiempos.

diecinueve. Si siempre necesitas hacer una gracia, un chiste o un sarcasmo para rebajar la tensión poética, deja de escribir. Ni epatas, ni haces gracia ni sabes escribir.

veinte. Se creía tan buen poeta que sólo admitía súbditos serviles entre los que administraba paternalmente posados fotográficos de grupo.

veinte. Si necesitas hacer reír siempre en tus recitales, no eres un poeta sino un bufón o un mal imitador del Club de la comedia.

veintiuno. Ser buena persona no te hace mejor poeta. Ser mala persona, tampoco.

veintidós. Puedes escribir muchas veces el mismo poema, pero jamás escribas el mismo libro.

veintitrés. Cuando termines de redactar un poema, pregúntante quién lo compuso antes.

veinticuatro. Cuando termines de redactar un poema, pregúntate quién lo compuso antes. Si no te importa la respuesta, no eres poeta. Si no lo sabes, tampoco.

veinticinco. Hay poetas que pueden escribir bien sin haber leído mucho antes... pero no los conozco.

veintiséis. Hay poetas que pueden escribir bien sin haber leído mucho antes... pero ninguno de ellos eres tú.

veintisiete. Érase que se era un poeta revolucionario que trabajaba en una universidad privada norteamericana.

veintiocho. Se decía poeta social pero no le gustaban el olor de las multitudes, las personas en sillas de ruedas, los sin techo (salvo como tópico literario) ni la gente pobre.

veintinueve. Decía que era un poeta social y comprometido, pero cuando le di la mano observé que sólo su reloj costaba más que lo que yo gano en medio año.

treinta. Escribe sólo en el espacio que queda entre las sectas poéticas.

treinta y uno. Era un poeta maldito con línea directa en una editorial de prestigio.

treinta y dos. Era un poeta maldito con línea directa en una editorial de prestigio a la que sólo recomendaba a quienes lo veneraban y escribían peor que él.

treinta y tres. No te puede gustar un poeta sin leerlo en su lengua original.

treinta y cuatro. Son legión las personas como el pequeño Nicolás en el mundo de la poesía española.

treinta y cinco. Hay poetas que parecen temer tanto la poesía que la niegan tres veces en cada poema que escriben.

treinta y seis. Si quieres que la literatura que te gusta no te cueste nada leerla... nada tendrás.

treinta y siete. Si te alaban mucho en una escuela de escritores, piensa que te están vendiendo su siguiente curso o la cuota para participar en la antología conjunta de los alumnos.

treinta y ocho. Cuando en una escuela de escritores te alaben mucho, pregúntate qué estás haciendo mal.

treinta y nueve. Si dicen de ti que eres la voz poética de una generación, sospecha. Puede no ser un elogio.

cuarenta. Si en las entrevistas y reseñas que te hagan citan siempre que trabajas en lugares poco poéticos como máximo elogio y arranque del comentario, posiblemente no le intereses nada al crítico. Y a tus lectores puede que sólo les interese tu biografía aunque no escribas bien. Y aunque escribas bien.

cuarenta y uno. Me gustaría saber cuánta parte de la carencia de ritmo en tantos poetas españoles de hoy se debe a que aquí la poesía extranjera se ha leído en malas traducciones o traducciones prosificadas y han creído que era así como escribían en los textos originales.

cuarenta y dos. Si sólo lees los poemas de tus amigos, sólo escribirás como tus amigos.

cuarenta y tres. Si sólo escribes como tus amigos, vuestros poemas serán intercambiables.

cuarenta y cuatro. Un poeta con Twitter abierto en Semana Santa es como cuando sólo estaba permitido jugar a las chapas esos días porque no regía la ley. Al día siguiente comienza la persecución.

11 comentarios:

Myriam dijo...

Máximas para enmarcar y tener presentes. Siendo ese el panorama, los críticos, de existir, cometerían suicidios colectivos como las ballenas.

Besos y felices Pascuas

Marina dijo...

Y si no quiero?

https://www.youtube.com/watch?v=EZU3XqtrwG0

Canta y deja que todo fluya sencillamente.

Bss

Emilio Manuel dijo...

Con la cantidad de "poetas" que hay en la red, ¿porqué se venden tan pocos libros de poesía?, algo falla.

Saludos

LA ZARZAMORA dijo...

Eres grande.
Y vuelve a las andadas...
Besos, Pedro.

Abejita de la Vega dijo...

Los poetas tienen los mismos defectos que el común de los mortales. ¡Feliz Semana de Pascua!

Rita Turza dijo...

Me ha gustado mucho la entrada y eso que he pasado un rato terrible leyéndote en las redes.

Besos.

elena clásica dijo...

Querido Pedro:

Qué grandes momentos son aquellos en los que se subvierten los valores, por motivos bien diversos, en ocasiones.

Me vino a la cabeza un momento de una entrevista que se le hizo a Enrique Morente, en la que se le preguntaba cómo se sentía cuando algunos críticos de flamenco consideraban que estaba desprestigiado.
Él contestó que a algunos creadores a los que se les calificaba con tal adjetivo les afectaba mucho, que algunos llegaban hasta a suicidarse... Y añadió que a él lejos de eso, le encantaba el calificativo, que se sentía halagado, honrado y feliz, que no se le ocurría nada mejor que estar desprestigiado.

Maravillosa exposición, brillante de humor y de sabiduría la de esta entrada.

Besos.


Joselu dijo...

Ciertamente son reflexiones de carácter diverso. Algunas interesantes y otras menos, pero tienen su meollo. Sin embargo, el hecho de haber escrito estas reflexiones, cuarenta y cuatro, no te confirman como poeta esencial. Estoy leyendo la biografía de Rainer María Rilke y me doy cuenta de la aventura espiritual que le llevó a escribir los Sonetos a Orfeo o las Elegías de Duino. La cosmogénesis de un poeta no es fácil. Yo te leo y veo un poeta mediano, un tanto complaciente con la sensibilidad colectiva necesitada de armonías no demasiado exigentes. Lo intentas y eso ya es importante. Ocupas un lugar cómodo pero no se advierte arriesgada aventura existencial en tus prospecciones poéticas. Así que hablamos de un nivel discreto y amable, lo que no es poco. No me puedo comparar contigo porque yo no soy poeta y en todo caso me darías doscientas vueltas, pero siento el riesgo y el abismo que supone la auténtica poesía, esa honda y en el filo de la existencia.

Espero no haberte molestado, no quiero hacerlo, pero leer algo no dictado por la condescendencia puede ser algo necesario para crecer.

Un abrazo.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

JOSELU: Es curioso, sabía que si alguien iba a decir algo así, ibas a ser tú. De hecho, siempre has guardado cierta reticencia con este espacio (al que ni siquiera consideras un blog verdadero, como si tuvieras el metro de medir blogs y fueras el guardián de las normas de este tipo de espacios). Hay una diferencia entre lo que yo he hecho y lo que haces tú en esta entrada: yo hablo de casos, tú personalizas. Y, lo más divertido del asunto es que personalizas sin haber leído mis libros, porque eso me consta, lo que va en contra de lo que tú mismo sostienes en tu blog. Será que tienes una esquina desde la que mirarme. Supongo que está bien eso de aprovechar una entrada como esta para soltar lo que piensas a priori porque lo que tú dices no tiene nada que ver con mi entrada.
De todas las formas, no me molestas. Sé que siempre buscas el ángulo desde donde ejercer de francotirador bajo ese lema que llevas desde que te leo de ser bronco para que los demás mejoren y que tú mismo te libras siempre de las críticas que te hacen con la técnica de la niebla o de la humildad (no hay nada menos fiable que la humildad que se exhibe). Eso es bueno, sobre todo porque a mí no me resta sino que me espolea. Espero que no lo hagas con otros que tengan la piel más fina. Se agradece la crítica, de todas la maneras, pero ya me había anticipado yo a ella. De hecho, algunos de los aforismos -como bien sabrás al conocer esta fórmula literaria- van dirigidos primero al que los escribe antes que a otros. Y en eso estoy. Supongo que como profesor de lengua y literatura estarás al tanto de esta condición del género al que se adscribe lo que arriba va escrito. O deberías estarlo.
Ojalá algún día pueda compararme con Rilke. Por ahora estoy lejos. Pero, como bien dices, lo intento.
Es un placer siempre verte por aquí, cuando refunfuñas con tus paternalismos y cuando no. Siempre aportas.

JL Ríos dijo...

No me disgusta la "mala leche", normalmente eres comedido.

Un abrazo

Un abrazo

impersonem dijo...

jeje... qué cada cual aguante su vela...

No sé... entre técnica e inspiración anda la cosa... rima y ritmo para cada ocasión... "la poesía se apoya en la biografía y de la leche agria se hace el requesón" decía León Felipe...

Hay gente que solo escribe poesía (o un tabique de versos, aquí me incluyo) por desahogo... sin más pretensiones que entregarle al viento lo que del viento oyo...

No creo que nadie pueda molestarse por este ingenioso surtido numerado... yo me he divertido leyéndolo... (lo de la ortografía y la gramática para traicionarlas depués me ha gustado especialmente)...

Humor siempre...

Abrazo.