miércoles, 3 de febrero de 2016

Un mundo ancho y habitable


Desde hace un tiempo alejo de mi vida a las personas que solo buscan el interés, a los hipócritas que dan la razón a todas las partes, a los que solo te dirigen la palabra para medrar, a los amores que quieren anularte, a las personas soberbias, a los covachuelistas y serviles, a los envanecidos, a los murmuradores, a los quieren llevar siempre la razón, a los que buscan primero la crítica mordaz antes que las cosas positivas, a los difamadores, a los perversos -qué ingenuo cuando creía que no existía la maldad como norma de comportamiento-, a los ignorantes que no quieren aprender nada, a los egoístas que son incapaces de la mínima empatía, a los amargados y rencorosos,  a los envidiosos... Durante un tiempo temí quedarme solo pero no. En un momento de la soledad levantas la mirada del suelo y comienzas a encontrar un puñado de personas lo suficientemente amplio como para reconstruir de nuevo el mundo. Un mundo ancho y habitable. Aunque no lo parezca.

12 comentarios:

Pamisola dijo...

A veces es difícil saber separar el grano de la paja.

Besos.

DORCA´S LIBRARY dijo...

Tener a un envidioso cerca es como tener la carcoma en un mueble de madera noble. No cesan hasta devorarlo. Puesto que las compañías las elegimos ¿para qué perder el tiempo con gente así, pudiendo estar con buena gente?

Rita Turza dijo...

Personas así, son tóxicas y solo nos roban la energía.
De lo tóxico hay que ir desquitándose poco a poco antes de que nos dejen sin luz.

Besos Pedro.

Emilio Manuel dijo...

Son signos que indican que uno se hace mayor, muy mayor.

Saludos

JL Ríos dijo...

Pienso como Emilio Manuel, quizás no tan mayor, pero con menos paciencia, eso también.

Un abrazo

Maripaz dijo...

Es cuestión de saber como quiere uno vivir su vida y con quien la quiere vivir. El paso del tiempo nos hace más sabios y tenemos más armas para combatir.
Y es verdad, que siempre se encuentra a un puñado de personas por las que vale la pena apostar.
Un saludo

Edurne dijo...

Solo tenemos que abrir bien los ojos...
Totalmente cierto lo que dices.

Besos.
;)

Ele Bergón dijo...

Quizás ya lo he escrito más de una vez, pero creo que todos tenemos nuestras luces y sombras. Si en una persona, a mi entender, encuentro más sombras que luces, prefiero no estar cerca de ella. Sin embargo si una persona tiene más luces que sombras, la frecuento, la admiro, camino junto a ella y por supuesto la quiero. Para eso tenemos la facultada de elegir.

Besos

São dijo...

Como sou mayor , posso dizer-te que tomaste a decisão mais acertada, querido amigo mio.


Besos y abrazos, Pedro.

Camino a Gaia dijo...

Bueno, tampoco hay que pasarse. Aún no conozco a nadie perfectamente aceptable o perfectamente inaceptable. Todos tenemos claros y sombras y el derecho a elegir a nuestros amigos.

Myriam dijo...

Haces bien, hay que saber cuidarse de la gente tóxica.

Besos

impersonem dijo...

Como humano no estoy exento de defectos... y no seré yo quien lance ninguna piedra... el mundo es así y la convivencia humana así lo hace... tú hablas desde la experiencia y yo comparto mucho de lo que dices... pero cada cual es como es y necesita sus tiempos... tal vez los mismos que hemos necesitado nosotros para transcender defectos y mejorar efectos...

Abrazo.