domingo, 31 de enero de 2016

Y al mar se llega siempre


Y al mar se llega siempre cuando la luz guarda las cosas con delicadeza. Como si las envolviera entre algodones para que nos estuvieran esperando, intactas, al día siguiente. Una a una: la barca, el azucarero heredado de la familia, la piel sonrosada. Me las entrega con un gesto y yo las tomo, con tanto miedo de que no se me caigan.

12 comentarios:

Campurriana Campu dijo...

El mar lo guarda todo finalmente.
Lo añoro, Pedro. ¡No sabes cuánto!

mojadopapel dijo...

Todos los caminos llevan al mar....solo hay que cogerlos!

Marina dijo...

Me gusta.

Besos

Emilio Manuel dijo...

Pese a los 60 Km que me separan de la mar, el tiempo que hace que no la veo, siempre la tengo presente.

Saludos

Joselu dijo...

El mar. La mar. Siempre. Me gusta estar cerca del mar.

Kety dijo...


Qué tendrá la mar que a todos nos atrae.

Un abrazo

Fackel dijo...

El mar tiene tanto de Parménides...te lleva de la luz a la oscuridad, más allá de las apariencias. Y de la metáfora.

Myriam dijo...

Y en caída libre, con todo el sentimiento.

Besos, de corazón.

Luis Antonio dijo...

Tengo la fortuna de vivir en una ciudad marítima. No vivo de espaladas al mar, pero lo ignoro mas de lo que debiera. Cuando realmente lo echo a faltar y tomo conciencia del afecto que le tengo es cuando me traslado al interior de la península...

JL Ríos dijo...

La foto, esta foto es de otro nivel, y me gusta mucho.

Un abrazo

Ele Bergón dijo...

La foto y las palabras están llenas de belleza, como el mar.

Besos

impersonem dijo...

Me gusta el mar... pero me produce una intensa sed...