domingo, 29 de noviembre de 2015

Black Friday y una puerta de madera vieja pintada de azul


El otro día, en medio de la locura consumista del Black Friday -moda extranjera y estafa generalizada en la que se pone a prueba el control de los deseos-, topé con una puerta. Hace tiempo que no puedo evitar acercarme a estas puertas viejas, que han perdido ya parte de su pintura y pasar mi mano por la madera, no sé si como una caricia o buscando que algo me devuelva a la realidad desde el sueño.

15 comentarios:

mojadopapel dijo...

Sigue soñando....la realidad siempre decepciona.

Rita Turza dijo...

Me encanta tu Black Friday.

Besos.

Joselu dijo...

Nuestro nivel de resistencia ante la realidad produce perplejidad, distanciamiento, conturbación. El Black Friday es una realidad importada, ciertamente, como lo es el ISIS o la desaparición de librerías o el auge de los videojuegos o nuestra liviandad existencial. Podemos oponernos a ello y fundar un movimiento esencialista, que recupere la relación con la realidad, con los atardeceres, con las viejas puertas, con los sentimientos de siempre. Podemos, pero eso puede hacernos sentir como extranjeros en el mundo que se está construyendo. El vértigo de la realidad siempre ha atenazado a los seres humanos ante el cambio. Ahí tienes el cuento de Clarín, Adiós, Cordera. Los hombres somos viajeros en el tiempo, y es normal que nos sintamos descartados, nómadas hacia ninguna parte y queramos seguir aferrados a la realidad, pero todos hemos visto Matrix y eso no tiene vuelta atrás. Cuando estemos en la residencia de ancianos nos encontraremos con seres que habrán vivido nuestras mismas congojas y zozobras y que habrán acariciado también esas puertas viejas sintiéndose extraños ante modas extranjeras.

San dijo...

Ya se habrá tomado nota de la medida de nuestro consumismo, mejor pasar la mano por esa madera y seguir soñando.
Un abrazo.

María del Carmen Ugarte García dijo...

Justo acabo de traducir un artículo sobre el círculo vicioso de la productividad laboral y el consumo compulsivo. Creo que no es excesivamente difícil, cuando se tiene un mínimo de criterio científico, observar la realidad y diagnosticar la enfermedad, pero dar con el remedio es bastante más difícil. Quizá el secreto esté en que hallar la belleza de las puertas viejas, que pueden seguir sirviéndonos si sabemos mirarlas como se merecen.

Gran acierto.

Ele Bergón dijo...

Confieso que también me atraen las puertas viejas. De hecho, las suelo hacer una foto. No llego a acariciarlas, pero sí me gusta mirarlas.

El sábado pasado nos pasamos por La Gavia, ese centro comercial que hay en Vallecas y aquello era un tumulto de gente impresionante. Todo estaba rebajado al 20 y 30 %, pero eso ¿era verdad? No íbamos a comprar, pero al final sí le echamos un vistazo a las tiendas. Allí vimos a los sufridos dependientes que atendían como podían las colas de los compradores. Poco personal trabajador que se esforzaba por no perder su trabajo.

Necesitamos puertas, puertas de madera antigua y no esas que se abren con solo pisar el suelo que las sustenta.

Besos

Emilio Manuel dijo...

Ya no sirve poner "REBAJAS", ahora hay que poner un titulo chorras, además en ingles, para que se incremente el deseo consumista. Somos la polla, con perdón.

Bertha dijo...

Particularmente alucino por un tubo o sea que dicen que somos la cola de toda tendencia pero la cabeza en consumismo.Hemos adoptado todos los anglicismos habidos y por haber y en cambio desconocemos nuestros ancestros que pena xD.Se puede comprar, consumir, viajar, hablar idiomas, conocer cientos de recetas; pero amigo siempre valorando lo tuyo con rigor y con orgullo con razón son presa fácil de cuatro listos que se creen lo que se cuentan.

A si nos va en Educación y Sanidad...

Un saludo.

lichazul alqantar dijo...

acá existe el black friday y el ciber monday
y otras locuras locales jajaja
recuerda
el dinero mueve al mundo Pedro ... business are business ;)

bss

coroentreaguas dijo...

Si no queréis caldo, tomad dos tazas: hoy ciberlunes.

Abejita de la Vega dijo...

No soporto la importación de costumbres que sólo dan en consumir, consumir y consumir. ¡Socorro!

impersonem dijo...

Tal vez sería necesario abrirla para regresar al pasado y volver a empezar...

Nos llevan al huerto dando lustre a las manzanas... la procuran que la tentación reluzca para que esté bien visible... REINA NEÓN...

Creo que no estás soñando Pedro, percibes muy bien la realidad que nos han diseñado, patronado, hilvanado, cosido, probado y vendido... y se ve que la estamos comprando ¿no?

Abrazo

Amapola Azzul dijo...

Tienen un encanto especial.
Me alegra que tu poemario salga a la luz .
Abrazos.

dafd dijo...

Puede que tocar nos acerque a algo que se perdió, o a algo que no volverá, o simplemente un placer por sí mismo.

Campurriana Campu dijo...

Sigue tocando lo viejo. Sus rugosidades son sensación pura.