viernes, 23 de octubre de 2015

Un bucle melancólico e infinito


En un futuro próximo todas nuestras ciudades serán polígonos y rotondas atravesadas por circunvalaciones con pasarelas. Hemos construido una sociedad llena de hormigón y automóviles para consumir más hormigón y autómoviles. Un bucle melancólico e infinito. 

14 comentarios:

Amapola Invisible ( antes Azzul) dijo...

Un bucle donde casi no respiran los àrboles.
Besos.

mojadopapel dijo...

Por eso hay que consumir campo en un afán liberador

Marina dijo...

Jo, espero que no.

Besitos.

Emilio Manuel dijo...

En un mundo finito, el hormigón y los coches también lo son, pero olvidamos que los humanos formamos parte de ese mundo.

Saludos

casilda garcía archilla dijo...

Espero que no sea así, que se les acabe el dinero antes, o algún otro problema que lo evite (que fallezcan repentinamente todos los perpetradores de estos desmanes, que sufran un ataque conjunto de humanidad...)

Ele Bergón dijo...

Dices bien, sin darnos cuenta nos vamos enrollando en ese bucle melancólico del asfalto.

Yo necesito el campo, por eso tengo la suerte de escaparme de vez en cuando.

Besos

Joselu dijo...

Sí, así es. A veces me subo a la torre de la Miranda, al mirador, y observo el delta del Llobregat. Hace un siglo eran marismas, campos, bosques, masías con sus tierras ... Ahora son circunvalaciones de autopistas, un aeropuerto, zonas comerciales, fabricas, todo lleno de fealdad en estado máximo. Si un hombre de aquel tiempo se trasladara a esta urbanización enloquecería de estrés, de ruido incesante, de horrísonas construcciones sin ninguna belleza. Este es el progreso que se decanta más en la urbe en la generación de mundos virtuales que locus amoenus reales. Tenemos, por contra, vacunas. antibióticos, ordenadores, lavadoras, anticonceptivos, antidepresivos, aviones ... Una cosa es el precio de la otra ¿o no?

Edurne dijo...

Pues es una gran pena, porque me recuerda a lo de la pescadilla que se muerde la cola. A dar y dar vueltas todo el rato a lo mismo (que es lo que está ocurriendo), a esa mediocridad revestida de acero y hormigón...

Espero que sepamos salir del bucle en algún momento. Habría que tomar impulso, un buen impulso, pero claro, para eso hace falta que todos nos impulsemos en la misma dirección.

Besos.
;)

Abejita de la Vega dijo...

Que nos dejen un poquito de campo.

SAU dijo...

AUNQUE no lo creas..yo vivo en plena ciudad y haymuchos autos un acos..rutas..calles..pero todavia quedan cerca los bosques campos...lugares hermosos...desde mi casa puedo salir en bicicleta y adentrarme al campo senderos de arboles montañas...eso es lo bueno de todo..hay ciudad mucha ciudad autos y calles...pero tenemos muy cerca el verde natutal...

besines PEDRO
:) SAU

Fackel dijo...

Hoy día atravesar una macrociudad a pie es tarea imposible. Me lo decía un geógrafo de Madrid hace ya unos años. Las escapadas suelen ser a través de nuestra prolongación vehicular. Alguna vez fuimos humanos. Hoy ya no.

Alicia Montero dijo...

y como ovejas vamos ahora sobre asfalto...la selva de cemento...

Que razón tenían mis padres, me decían: todas las respuestas están en la naturaleza. Dudas, problemas... ve al campo, camina mirando los árboles, tranquila, respirando y encontrarás las respuestas.
(Mi padre hijo de un administrador de fundo, mi madre hija de un Gobernador de provincia).

un abrazo grande, con aroma a hierba..
Ali

XuanRata dijo...

Una ciudad que sea todo lugares de paso, y nosotros como esos pajaros errantes que duermen en vuelo.

dafd dijo...

Como esas plazas, antaño redimidas con árboles y (importante en el estío) sombras, ahora sombreros de inmensos aparcamientos subterráneos de varias plantas que no tienen misericordia con los ciudadanos.