martes, 27 de octubre de 2015

El teatro Pradera


A veces basta con quien sentarse a contemplar el espectáculo de la vida durante unos minutos.

9 comentarios:

María Perlada dijo...

A veces solo basta contemplarlo desde unos segundos.

Un beso dulce de seda poético.

Rita Turza dijo...

A veces es necesario...

Un beso.

Fackel dijo...

La fachada del teatro, más estrecha pero no menos altiva, parecía desafiar desde su mundo de espectáculo a la que sacas en la foto. No habré visto yo allí pelis.

JL Ríos dijo...

Muy importante es ese quien, seguro. Contemplar el espectáculo y, a veces, fotografiarlo.

Un abrazo

Gelu dijo...

Buenos días, profesor Ojeda:

La fotografía, y el título, desde ese lugar de su ciudad, me han llevado hasta la entrada que hice en mi blog, hace ya cuatro años largos.

Abrazos

Isabel Barceló Chico dijo...

Hermosa reflexión. Y mientras se contempla el espectáculo de la vida, se está viviendo... Un abrazo, querido amigo.

Luis Antonio dijo...

Acostumbro a hacerlo y suele ser gratificante la mayoría de las veces.

Paco Cuesta dijo...

El quien ayuda a la comprensión del espectáculo

Rarra dijo...

Gracias por lo que nos cuentas sobre la fuente-reloj de la Plaza Zorrilla.