jueves, 8 de octubre de 2015

Dos o tres novelas ejemplares cervantinas y noticias de nuestras lecturas.

Portada de la primera edición de las Novelas ejemplares de Cervantes (Juan de la Cuesta, 1613).
Los más antiguos visitantes de La Acequia y los seguidores de este Club de lectura saben que nuestra reunión para leer juntos se fundó un jueves 24 de abril de 2008 con una locura: la primera lectura colectiva completa del Quijote de Cervantes en la que se usaban las herramientas de la web 2.0. De aquello queda el testimonio como guía permanente del Quijote en este enlace. De ese tiempo parte la idea de que de vez en cuando debíamos volver a Cervantes, cosa que me habéis reclamado algunas veces. Algo así hicimos cuando leímos el curso pasado el Quijote de Avellaneda. Y ahora regresamos del todo a don Miguel con la propuesta de lectura de alguna de sus novelas ejemplares.

Entre todas las posibles he seleccionado tres que, en realidad, son dos: El licenciado vidriera y El casamiento engañoso y coloquio de los perros. Digo que son dos porque, como veremos, El coloquio de los perros, que se suele leer por separado no es una novela independiente sino una novela dentro de otra -El casamiento engañoso- y si las leemos por separado, como tantas veces se hace, no entenderemos ni la una ni la otra y se nos escapará la habilidad técnica de Cervantes. Se puede plantear, incluso, que leer por separado El coloquio de los perros entraña una traición a Cervantes: este jamás escribiría una fábula así. Todo lo contrario: juega con mucha ironía y un tanto de burla con las características de las fábulas en las que hablan los animales.

Podría haber elegido cualquier otra, pero os propongo El licenciado vidriera por el tratamiento de la locura y sus muchas similitudes al Quijote aunque con otro final, mucho más amargo aunque no lo parezca. Y El casamiento engañoso y coloquio de los perros por su burla contra las costumbres de una sociedad hipócrita. Ambas, además, suponen un ejercicio literario de primer orden. Como veremos el próximo jueves, la forma más adecuada de enfocar el estudio de estas novelas ejemplares es la de tomarlas como propuestas de renovación de los géneros narrativos del momento. Cervantes recoge las modalidades novelísticas más en boga en su tiempo y las revienta desde dentro: cumple los parámetros iniciales para provocar desde el interior de ellas mismas su superación. Después de pasar por sus manos estos géneros ya son otra cosa.

Pero de todo esto hablaremos el próximo jueves, por ahora busquemos disfrutar con la habilidad cervantina, su burla de las hipocresías sociales y sus guiños literarios.


No es difícil hallar buenas ediciones de las Novelas ejemplares cervantinas en el mercado. Por suerte, disponemos de muchas ediciones críticas dirigidas al público académico que pueden ser también usadas por los lectores no expertos y que están disponibles a buen precio.  Estos textos son también accesibles en buenas ediciones electrónicas en abierto que pueden hallarse en el más que recomendable portal dedicado al autor en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes en este enlace.

Noticias de nuestras lecturas

Carmen Ugarte explica El licenciado vidriera a partir de un solo refrán que da la clave para la comprensión de la lección moral -mejor, vital- que se encierra en ella. Os recomiendo que no os perdáis su entrada


Gelu afronta el comentario de El licenciado Vidriera como suele, resaltando las frases importantes, ilustrándolas y poniendo de relieve la capacidad cervantina para describir el viaje junto a los protagonistas.

Myriam Goldenberg comienza sus aportaciones de este curso con un estudio sobre una de las causas del trastorno mental del protagonista de El licenciado Vidriera. Sus problemas con la forma de enfocar la intimidad y la relación con la sociedad del momento.

Pancho comienza, como debe, por el inicio: el prólogo. Nos pone de forma ingeniosa frente al autor a la hora de escribirlo, con lo cual comprendemos mejor sus razones y nos deja a las puertas de los textos para que podamos entenderlos mejor.

Mª Ángeles Merino también comienza la lectura de las Novelas ejemplares por donde se debe: por el prólogo. Y para ello se saca de la imaginación un verosímil e ingenioso diálogo entre Lope de Vega y Avellenada...

Kety nos devuelve al mundo quijotesco en dos entradas. En la primera da cuenta de un su encuentro con un amante del Quijote y en la segunda sobre las celebraciones en Alcalá con motivo de la conmemoración del nacimiento de Cervantes.


Diego Fernández Magdaleno resume sus impresiones sobre el encuentro con los lectores del club el pasado viernes. Os recomiendo la lectura de esta cariñosa entrada en su blog.

También Luz del Olmo nos cuenta sus impresiones de aquella inolvidable velada para todos los que pudimos asistir.



Recojo en estas noticias las entradas que hayáis publicado hasta el miércoles anterior. Si me he olvidado de alguna, os  agradezco que me lo comuniquéis.

8 comentarios:

La seña Carmen dijo...

Solo hay que ver cómo nos hemos animado a participar para darnos cuenta de que una vez más has dado en el clavo.

Cervantes nunca defrauda y está claro que para cada uno de nosotros tiene su parcela.

Abejita de la Vega dijo...

Cervantes es consciente de su valía como escritor y así se nos muestra en el prólogo de las "Novelas Ejemplares". Se permite retratarse con sus dientes bailando y sus pies no muy rápidos, toda una parodia de los prólogos rimbombantes, con orla, retrato y latinajos.

Se me ocurrió lo de Lope y Avellaneda porque me aburría el comentario en línea recta. Seguirán comentando, a su manera, a la mía, más lúdica y didáctica,la de "El licenciado Vidriera" y "El casamiento engañoso" con los perros incluidos.

Una buena idea la de las ejemplares. De Cervantes, como dice Carmen, cada uno tiene su parcela.

Un abrazo, Pedro.

Myriam dijo...

Me gustó mucho tu selección de las Novelas. Comento solo El Lic Vidriera, pero la otra doble, que por supuesto hay que leer entera, es genial. No entiendo o no me cabe en la cabeza que se den por separado a leer, cosa que para mi es una mutilación. siendo como son, una novela dentro de otra.

Estoy leyendo los aportes de los compañeros. Me demoro en comentar porque lo hago desde este "bobofón"., pero los que ya he leído están muy buenos. También he leído los aportes de la lectura anterior. Quiero agradecer esas colaboraciones que me permiten seguir las lecturas.

Saludos a los compañeros y un abrazo para ti

Myriam dijo...

Ahhh, una cosa más. Como le comenté a Ma de los Angeles, al releer estas novelas quise empezar por el prólogo de Cervantes pero mi edición de Cátedra no lo incluye. Que falla!!! No?

JL Ríos dijo...

He comenzado a leerlas, qué bien. Mi mujer me dice que cree que las leyó en Bachillerato, pero yo estoy seguro de que no las leí. En cierta manera es parecido, y soy consciente,a escuchar por primera vez a Bach, algo que ya no puedo experimentar, claro. Y también como siempre, las aportaciones de los demás son cruciales para mí, y hacen que todo sea mejor. Gran invento, este de Internet y de tu Club de Lectura.

Un abrazo

Señor De la Vega dijo...

"El Licenciado Vidriera, ofrece en mi opinión, un resumen de las claves cervantinas más maduras.
Por una lado el relato podría servir como ejemplo, que los blogs (y programas tv) de viajes y gastronómicos tienen precursores de altura literaria.
Así Tomas es nuestro guía turístico (de Españoles por el Mundo) en la ruta hispano europea de la época, y detalla comidas, bodegas, ciudades, monumentos, lugares, geografía social en un resumen vertiginoso y gráfico.
Sobre el personaje y sus orígenes, sin embargo, usa la marca de la casa cervantina, y a pesar de la memoria prodigiosa del muchacho, prefiere no acordarse. (Evitando así las actuales disputas nacionalista-chovinistas, y/o buscando la universalización de la 'novella' )
La historia que sigue a su encuentro con los andaluces y hasta su fin en Flandes, es una trama de prestidigitador bien argumentada por Cervantes, aunque increíble si no fuese cuento, donde las aventuras, enfermedad y desventuras del personaje, permitirán al autor don Miguel un análisis satírico (en boca de loco) de los estamentos sociales que poblaban su mundo del XVI-XVII, de lo que le disgustaba en las profesiones mencionadas, de lo admirable en alguna de ellas, y como esa trama de funciones sociales mejoraba la vida de su época o la convertían en lugar despreciable.
Desde el recurrente debate cervantino de -la armas y las letras- con sus entornos civiles y militares, hasta las relaciones de vasallaje entre estamentos... todos vuelven a ser biografía social en "El Licenciado Vidriera" como lo fue ya en El Quijote y con personajes tan extremos luce Don Miguel de Cervantes sin vergüenza y arrogancia su probada erudición en las cosas del mundo que le tocó vivir y además se jacta de ello en el prólogo.
A diferencia de El Quijote, su licenciado no tiene réplica en boca de Sanchos, y se esfuerza Cervantes en proveer de un currículum excepcional al otrora chaval encontrado en un camino; por supuesto, dotándole de ingenio natural, pero también de experiencias y conocimientos académicos que no ve turbados ni siquiera por la transitoria "locura provocada por terceros"; de tal modo que no genera en ningún momento dudas sobre su logos; beneficio del que jamás gozó el ingenioso don Quijote de la Mancha, como tampoco contó el andante caballero con experiencias, por falta de viajes previos fuera de su pueblo, ni currículum académico por falta de educación reglada; y la no reglada, se le supone contaminada por las ridículas novelas de caballería que le volvieron majara.
Quedole al caballero manchego sólo, un indudable ingenio, acompañado de una humanidad (invisible en el Licenciado), ambas cualidades inteligencia y humanidad posos que se tejen y degustan en el Quijote con placer entre las líneas de sus desvaríos, aunque sean sus desmedidos desvaríos los que ocupan la mayoría de sus desventuras.
Mientras que en el Licenciado, si bien la amistad y camaradería es un valor constante salvador y provisor, es la falta de humanidad, la que se refleja entre las gentes, y esta suerte también acompaña al licenciado vidriera, quien si no fuese por los cuidados de guardas a su servicio y amigos, hubiese acabado roto."
Jezus R. Martínez

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Aunque firmado por la persona me emociona que el comentario lleve la cabecera que lleva. Sugerente dualidad... cervantina.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Aunque firmado por la persona me emociona que el comentario lleve la cabecera que lleva. Sugerente dualidad... cervantina.