miércoles, 30 de septiembre de 2015

Ancha es Castilla


¡Ancha es Castilla! Todo horizonte, el paisaje desde el cerro explica que se puede amar lo de uno sin poner fronteras ni levantar vallas ni inventar pasaportes. Cuánto riesgo las patrias: todas ellas porque siempre serán gobernadas por los que construyen las alambradas. Hacia fuera porque lo que uno lleva dentro le colma y le impulsa. Sentirse libre es esto: mirar hacia el horizonte y comprender que está allí si queremos dar los pasos. La identidad verdadera nos crece y no frena y el paisaje no es límite sino impulso. La verdadera raíz, esa que tiene la dimensión de lo que podemos caminar en una jornada, es la que nos deja libertad en la mirada y la decisión para comprender que todo muro es innecesario, que nos tenemos que definir por el horizonte que tenemos al alcance de nuestros ojos.

12 comentarios:

María Perlada dijo...

Castilla ... nuestra Castilla ... ¡qué ancha es, Pedro! y qué gente tan grande hay.

Un beso poético dulce de seda.

Marina dijo...

Hoy te toca doble comentario; uno por lo que dices y otro por lo que me recuerda el título.

El horizonte debería estar en el lugar en el que tu mirada se perdiera y te devolviera los colores del paisaje, estuvieras donde estuvieras. Por supuesto, sin nada que estorbase la lejanía de la misma. Lo cual, mi querido amigo, será difícil,, muy difícil, mientras se sigan poniendo puertas al campo y nos vayan convirtiendo poco a poco en animales estabulados... sin que nos demos cuenta.

Sobre Castilla. Fíjate si será ancha, enorme y sin barreras, que cuando yo trabajé en la Moraña de Ávila me sentía agobiada por el inmenso horizonte. Me faltaba el aire que se iba a recorrer esas inmensas llanuras en las que, apenas había un árbol en una curva... sólo respiraba sosegada, al regreso, cuando me arropaban mis montañas y me sentía dentro de ellas: Ya estoy en casa me susurraba bajito para no sobresaltarme... ya estoy en casa.

Besos libres, sin fronteras.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Me he quedado meditando en tus palabras. Destaco un párrafo que es una gran verdad y que me preocupa "Cuánto riesgo las patrias: todas ellas porque siempre serán gobernadas por los que construyen las alambradas."
Gracias por el momento de reflexión.
Un abrazo

Joselu dijo...

Buena reflexión para mí que vivo en una tierra enfervorizada por los límites y la identidad.

Fackel dijo...

Ancha es Castilla, pero Castilla son también sus habitantes. Y ojala se mantengan anchos y devengan profundos y se muestren generosos con otros hombres y con los otros pensamientos. Si no lo fueran, Castilla será menos ancha. Y yo no quiero una Castilla encogida donde algunos tratarán una vez más de justificar lo secular, el retroceso, el desasistirse en el entendimiento con el mundo.

Una abrazo.

José Mª Cabañes dijo...

...y el horizonte nos hace sentirnos lejanos.

Abejita de la Vega dijo...

Castilla ancha y abierta.

Emilio Manuel dijo...

Tenemos que convencer a mucha gente, no solo dirigentes, también a ciudadanos que dicen que vienen a robarnos. El hombre nació y se movió de un lugar a otro buscando una mejor manera de vivir.

Saludos

Alicia Montero dijo...

como siempre removiendo conciencias...
linda labor la del poeta y del escritor.
Precioso texto y reflexión...
Me recordaste a John Lennon...

besos

Ali

XuanRata dijo...

Asturias, por ejemplo, no es tan ancha, pero la mirada se alarga también y quiere saber que habrá después de la cima, como será el próximo valle. Como dice la canción, mi patria en mis zapatos.

Un abrazo.

São dijo...

Como te compreendo, amigo mio...

Sinto o mesmo no Alentejo!

Besos e abrazos

Myriam dijo...

Concuerdo con este bello texto tuyo y brindó por un mundo sin fronteras, en el cual el único límite sea el respeto al Otro.