jueves, 2 de julio de 2015

Sesión académica del Club de lectura en el Instituto Cervantes de Tánger con motivo del comentario de las Crónicas periodísticas de la Guerra de África de Núñez de Arce y noticias de nuestras lecturas


Desde hace unos cursos, la lectura final de cada año nos lleva a los lugares en los que trascurre la obra. En este caso, los miembros del Club que pudieron hacerlo más otros miembros de la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos nos trasladamos a Marruecos para conocer parte de los paisajes descritos por Núñez de Arce en las Crónicas periodísticas de la Guerra de África.

El lugar que tomamos como centro de operaciones fue Tánger por varias razones. En primer lugar, por la comunicación directa con la península que nos permitía acortar el tiempo del viaje. En segundo lugar, porque esta ciudad era el lugar prometido, el destino final del ejército español al que nunca llegaron los soldados españoles. Núñez de Arce alude a este aspecto, al describir el paso del estrecho por las tropas españolas, en la carta que publicara La Iberia el 7 de diciembre de 1859:

El "Provence" navegaba más inmediato a las costas de España que a las de África, y esto fue causa de que no distinguiéramos como hubiéramos querido los muros de la antigua Tánger, donde se puede decir que ha tenido su nacimiento esta guerra. Vímosla, sin embargo, aunque vagamente, a favor de los anteojos (...)

Esta Tánger lejana será el objetivo de las tropas tras la toma de Tetuán pero la firma del tratado de paz y, sobre todo, la oposición radical de Inglaterra a la entrada en la ciudad del ejército español, dejó a Núñez de Arce sin la posibilidad de conocerla.

Por eso mismo decidimos tomar Tánger como centro de operaciones de nuestro viaje de conocimiento de la zona. El viaje, del que daré cuenta detallada mañana, fue excepcionalmente interesante. No solo pudimos conocer los paisajes por los que se desarrolló en parte el conflicto -sobre todo Tetuán- sino visitar un país que parece, a la vez, tan cercano y tan lejano como Marruecos, tomar contacto con la realidad de su evidente trasformación, los proyectos de modernización y el auge económico que se puede apreciar en la zona. Para muchos, además, fue la primera experiencia en un país musulmán en pleno Ramadán.

El grupo de viajeros del Club de lectura y la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos en las escaleras de acceso al Instituto Cervantes de Tánger. A mi derecha, el administrador del centro, Miguel Ángel Sanjosé, que nos acompañó en la visita y nos puso todo tipo de facilidades. A mi izquierda, el presidente de la Asociación, Manuel Sancho.

El pasado lunes 29 fuimos recibidos en el Instituto Cervantes de Tánger, uno de los más importantes y de mayor impulso de esta institución que se encarga de divulgar y fomentar la cultura española por el mundo. Visitamos las instalaciones de la mano de Miguel Ángel Sanjosé, el administrador del centro, que se prestó con gran generosidad y profesionalidad a informarnos de las actividades de un Instituto Cervantes como el de Tánger. En nuestra visita pudimos apreciar la vida cultural que hay en él, las actividades docentes que se encargan de enseñar la lengua española y todos los proyectos relacionados con esta labor más la divulgación de la vida y cultura de nuestro país. Contamos también con la presencia y las atenciones del Jefe de estudios, Roberto Orti, que se encargó de explicarnos esa labor docente que a muchos puede pasar desapercibida pero que es parte indispensable para sembrar el futuro de la lengua española más allá de nuestras fronteras.

La bibliotecaria del Instituto Cervantes de Tánger, Silvia Montero, mostrándonos
algunos ejemplares de la interesante sección de hemeroteca de la Biblioteca Juan Goytisolo.

La bibliotecaria, Silvia Montero, nos enseñó las instalaciones correspondientes a la excepcional biblioteca que lleva el nombre de Juan Goytisolo, un autor muy vinculado a Tánger. Su generosidad y entrega en un trabajo que le ilusiona nos permitió conocer el fondo antiguo y ver los originales correspondientes a los folletos en los que se contaron los hechos principales de la guerra narrada por Núñez de Arce.

Quiero agradecer también la atención prestada a nuestra visita por María Isabel Navarro, auxiliar administrativo, y por el resto del personal del Cervantes de Tánger. Estoy convencido de que personas como estas, que nos demostraron dedicación e ilusión por su trabajo, son las que necesita un proyecto como el Instituto Cervantes, no siempre bien comprendido y apoyado por nuestros gobiernos.

Se nos permitió usar la Sala de vídeo para desarrollar la parte académica de nuestro viaje, que consistió en el comentario y debate sobre los aspectos más importantes de la obra. En especial, la utilidad de aquella guerra, sus razones y el final del conflicto. También se abordaron otros aspectos como el contexto histórico español y europeo, las razones ideológicas y las cuestiones literarias. De todo ello seguiré dando cuenta en la próxima entrada del Club de lectura, la última dedicada a las Crónicas de Núñez de Arce.

Sin duda, la visita al Instituto Cervantes de Tánger fue una magnífica forma de cerrar este curso del club de lectura en su faceta presencial. De allí salimos todos comprendiendo el interés de centros como estos, que deben ser apoyados en todo momento como parte esencial de la proyección exterior de la cultura española.

- Hay edición moderna al cuidado de Mª Antonia Fernández en Madrid, Biblioteca Nueva, 2003. Sigue la versión publicada en las páginas del diario La Iberia durante el conflicto. Puede cotejarse con el acceso directo al periódico en este enlace.
- Bajo el título de Recuerdos de la campaña de África, Núñez de Arce publicó una versión sutilmente revisada de sus crónicas en 1860 -para justificar su cambio de posición sobre O`Donnell-. Puede leerse y descargarse gratis en este enlace.

Noticias de nuestras lecturas

De los que fueron a la guerra trata la entrada de Mª del Carmen Ugarte, que comienza recordando el origen del nombre del barrio madrileño de Tetuán para prestar atención al anecdotario emocional que encontramos en la obra de Núñez de Arce. Entrada de gran interés.

Gelu escribe su segunda aportación enlazando el texto con sus correspondientes remites al periódico de La Iberia y subraya las diferencias entre las Crónicas y los Recuerdos.

Mª Ángeles Merino suma, con todo acierto, a la criada de la casa en el comentario de las páginas de La Iberia. Este diálogo entre mujeres de diferente clase social y condición es impagable, puesto que nos aclara mucho de los que ocurrió en la época.



Un año después, con las constancia de quien bien cumple una promesa, Pancho recupera una lectura que nos entretuvo y divirtió el año pasado, La saga / fuga de J.B. de Gonzalo Torrente Ballester. No sumerge de nuevo en aquella provincia gallega que existe pero no y en la complejidad del entramado de personas y juegos intertextuales de Torrente. Y yo, disfruto, hasta de esa compleja santidad que menciona Pancho antes de llevarnos a los Beatles. No os perdáis las ilustraciones.

Recojo en estas noticias las entradas que hayáis publicado hasta el miércoles anterior. Si me he olvidado de alguna, os  agradezco que me lo comuniquéis. Podéis consultar el listado con los títulos del presente curso y las condiciones de participación en este enlace.

6 comentarios:

pancho dijo...

Encantado de leer y ver la estupenda reseña de la "bajada al moro" de los integrantes lectores y amigos de La acequia.

Estos dos últimos meses he estado alejado de la escritura en el blog por imposibilidad de seguir el ritmo. Uno no da para más, sólo es capaz de hacer una cosa a la vez y a medias, como para hacer dos o más...

He tenido tiempo de leer algo más del intrincado hasta el laberinto libro de don Gonzalo y escribir algo, con poco mérito, únicamente después de terminar los otros cometidos.

A la espera de la lista de lecturas para el próximo curso, a ver si podemos leer algo en el verano que hay más tiempo. También me la han pedido algunos lectores que no están en el mundillo bloguero.
Un abrazo.

Myriam dijo...

Un Instituto Cervantes tan bien manejado como
el de Tanger, deseo fervientemente para Tel Aviv, Israel.
Aquí, por desgracia, tenemos a la Directora Carmen Alvarez
una joven inexperta que maneja el Centro de forma desastrosa.
Si antes su funcionamiento era deficiente, desde que esta ella al frente,
es mucho peor. Es una verdadera pena, porque en Israel
no solo viven los sefarditas que vinieron de Esp,
también hay una gran colonia latinoamericana y entre los israelíes
jóvenes, de cualquier origen nacidos aquí, hay mucho interés
por aprender la lengua de Cervantes.

Me alegro mucho haber estado presente en El Cervantes de Tanger
y de haber participado tanto en la parte académica como la social y turística por Marruecos.

Saludos a todos

Ele Bergón dijo...

Al leer la crónica de vuestro viaje a Tánger y observaros en la foto, me he dado cuenta de lo que me he perdido. Otra vez me lo pensaré mejor y ajustaré las fechas.

Debió ser muy interesante y se os ve muy felices a todos.

Besos

Abejita de la Vega dijo...

Un final de lectura muy interesante para unas crónicas de gran valor histórico y literario. Me hubiera gustado estar con vosotros, ya sabes que voy a todo lo vuestro, pero había problemillas...no sólo el avión.

Lo del Instituto Cervantes hubiera sido especialmente interesante para mí que, entre otras materias, doy clase de español a alumnos extranjeros. Marruecos es un bello y acogedor país, se os ve muy felices allí, especialmente a Myriam. Sin embargo, sé por mis alumnos que el día a día es muy duro para su gente.

Y, al final,no llegaron a Tanger. El de Lucena estaba en el ajo de una guerra absurda.

Después de soñar a Blasa y a Blasillo, ahora le toca el turno a Juanita, la novia que siente la ausencia del novio soldadito. El pueblo siempre paga el pato, siempre.

Besos Pedro.

Campurriana Campu dijo...

Os aplaudo por estas iniciativas, por el amor a la lectura, a la lengua española. Gracias a todos.

JL Ríos dijo...

Me hubiera gustado estar, pero las fechas son incompatibles con mi trabajo, al menos por ahora. Os envidio, por la parte turística y por la otra. Creo haber reconocido en las fotos a personas a las que sólo conozco, sin haber hablado nunca con ellas, por sus blogs, y la labor de Pancho co Torrente Ballester la aprecio mucho, aunque él no lo sepa, En fin, envidia me habéis dado.

Un abrazo