viernes, 6 de marzo de 2015

Un vaso de agua medio lleno



Una de las polémicas de ARCO 2015 la ha provocado la obra del artista cubano Wilfredo Prieto, Vaso medio lleno. No solo por lo que es sino también -y sobre todo- por su precio: veinte mil euros. Tal y como se expuso en la feria madrileña es lo que dice su nombre: un vaso de cristal -corriente, como el que cualquiera puede tener en su casa- medio lleno de agua sobre una repisa de aglomerado. Ni siquiera la obra es reciente porque se trata de una instalación concebida en 2006 que el galerista ha decidido exponer ahora.

Este vaso de agua medio lleno podría costar un euro o dos mil o repartirse gratis con la entrada al recinto -que costaba cuarenta-, pero el precio es parte de su valor como objeto artístico: estos veinte mil euros han provocado la atención de la prensa y del público en general. En cuanto a su valor publicitario, por lo tanto, la obra ha salido muy barata al galerista.

El arte actual es un complejo tejido en el que artista es solo una pieza y en ocasiones -salvo que se trate de una firma reconocida, pero entonces no hablaríamos del artista sino de su marca- la menos importante. En realidad, Wilfredo Prieto no vendió al galerista un objeto artístico -un vaso de agua medio lleno sobre una repisa- sino un concepto: Un vaso de agua medio lleno. Y es un concepto que tiene todas las condiciones que deben requerirse al arte y provoca una reacción en el espectador. Wilfredo Prieto ha reducido esa sensación a un objeto mínimo, cotidiano, frágil e incluso perecedero -el agua terminará evaporándose-. No es nuevo, por supuesto: trabaja con las idea de la descontextualización y la esencialidad. Recordemos que esta es la base de la obra artística que los expertos indicaron hace poco como la más representativa del siglo XX: el urinario de Duchamp, con el que no solo guarda esta relación de intertextualidad sino el juego con el receptor, la ironía, la sátira del mismo arte, etc.

En realidad el arte no es solo la habilidad técnica o la destreza con la que resolvemos las dificultades escultóricas, pictóricas o la disposición temática o sintáctica en la literatura. Normalmente esto es lo que valora la mayoría de la gente, pero es solo una parte del arte -y no la más importante, precisamente- que viene después de la conceptualización del artista y antes de la recepción. Hay expresiones artísticas que se quedan solo en el concepto y no lo desarrollan en un producto concreto, así como hay otras que solo son recepción. Por otra parte, es preferible una obra como este vaso medio lleno, frágil y circunstancial que tantos productos artísticos de relleno, repetitivos y que buscan de forma menos evidente la comercialización y la ganancia económica en exclusiva. De hecho, el galerista de Wilfredo Prieto no pueden vendernos su obra por veinte mil euros ni por uno porque ya nos la han regalado: todos somos ya propietarios de ese concepto nada más saber de él y podemos reproducirlo donde nos apetezca con objetos que tenemos en nuestras casas. No creo que el galerista tuviera la intención de vendernos este vaso medio lleno.

Las reacciones contra la obra de Wilfredo Prieto, en realidad se vuelven contra nosotros mismos. Si se ha dedicado tanto tiempo a esta obra es porque el artista y el galerista han acertado plenamente, porque la obra sí consigue tener éxito con su concepto. A mí no me preocupa tanto la obra de Wilfredo Prieto sino que nos resuma como sociedad. Es decir, que cumpla una de las misiones tradicionales del arte.

10 comentarios:

lichazul alqantar dijo...

esa puesta de escena me recuerda la puesta de escena que hizo Parra con sus artefactos

buen fin de semana Pedro
abrazos

lichazul alqantar dijo...

pd... la de Parra también resumía la sociedad con obajetos y frases , claro que él lo hizo me parece en el 2006
:D

Marina dijo...

A mi me preocupa la estupidez humana de altos vuelos y que no haya ninguna ONG dispuesta a erradicarla...

... Lo siento, ya sé k dije k iba a estar callada, pero este es otro foro.

Besos corazón.

Emilio Manuel dijo...

Hay un artista que definió perfectamente el arte contemporáneo, es Piero Manzoni, en su día enlató como obras de arte latas con su propia mierda poniéndolas a la venta a precio de oro.

El arte, como todo lo demás nos define como seres humano y hoy vivimos en una sociedad liquida y llena de mierda.

Saludos

El Deme dijo...

Una obra de arte se caracteriza no sólo por lo que se ve, sino por lo que nos sugiere. La idea (materializada) del vaso de agua medio lleno es fascinante.

São dijo...

Realmente , tenho que admitir que este tipo de Arte não me diz nada na maior parte dos casos...

Penso que a perda é minha, claro, mas prefiro a Arte clássica.

Querido Pedro, bon finde





Kety dijo...


Dicen que el vaso medio lleno significa optimismo.

El arte no tiene precio... ;-)

Un abrazo

Abejita de la Vega dijo...

¿Tomadura de pelo o genialidad?

dafd dijo...

En este vaso de agua medio lleno, lo que a mí me hacen ver los galeristas es el concepto, no la obra.

José Luis Ríos Gabás dijo...

Como siempre, me da que pensar.

Un abrazo