miércoles, 4 de febrero de 2015

Una bola de nieve para que sonrieras


Yo te tiré una bola de nieve para que sonrieras. La cogí de la más pura y blanda, casi recién caída. Pesaba lo que un beso. Te la tiré como un juego para sofocar la sonrojada piel de tus mejillas. Como un artesano amasé su forma, sopesé la alentada esfera con el mimo de quien trabaja una a una sus caricias. Yo te tiré una bola de nieve para que sonrieras y se desató una batalla. Risa a risa hasta la infancia.

8 comentarios:

María dijo...

Me has trasladado a mi infancia cuando jugábamos a tirar bolas de nieve jajaja, gracias, Pedro.

Un beso.

DORCA´S LIBRARY dijo...

¿Que tendrá la nieve que nos transporta a la niñez?
Precioso el texto que has creado.
Saludos.

Pamisola dijo...

Por una bola de nieve, un mundo.


Besos.

São dijo...

Só vi cair neve uma vez...e nem pude batalhar.

Bons sonhos, querido amigo :)

Ele Bergón dijo...

La nieve nos produce alegría y la mejor alegría la tienen los niños. Yo aún la sigo esperando. Toda España blanca y en Madrid no llega.

Besosos

poemas lichazul dijo...

´ha de ser increíble
nunca he hecho una bola de nieve


besitos

José Luis Ríos Gabás dijo...

¡Ah, somos lo que fuimos, qué cosa!. Ayer un alumno me comentó que se sorprendió cuando, al tocar la nieve, notó que no era suave y blanda sino dura y fría. Pensé que su idea de la nieve estaba más que condicionada por la publicidad. Estamos creando, entre todos, un mundo extraño, o dos mundos a la vez. En fin, que por aquí nevó pero poco, no como he escuchado en la radio que nevó en Belorado.

Un abrazo

Myriam dijo...

¡Un magnífico retroceder en el tiempo!

Besos