miércoles, 18 de febrero de 2015

Flores de almendro para la luz de primavera


Este año no quise esperar a que la primavera llegara a mi tierra. Era tanto el deseo de sentirla que busqué en el Sur los almendros en flor que todos los años publico en este blog para anunciar que la luz llega y todo comienza a oler a azahar y hierbabuena. Mientras tanto tú, aquí, te nos ibas: niño de luz y de sonrisas, sobrino mío, niño tierno, inteligente, pícaro, capaz de calmar un enredo o sentenciar con una frase la madurez que a los adultos nos falta tantas veces. Jamás te escuché una queja en los años de lucha y siempre animabas a todos y cumplías con disciplina alegre lo que los médicos mandaran. Recuerdo tu mirada cómplice con la mía, cómo sostenías mis juegos con las palabras. Siempre me llamabas por dos veces, tío, tío, antes de cualquier frase que comenzara una conversación. Por dos veces te llamo yo ahora, sobrino mío, sobrino, te hago entrega de estas flores de almendros que coseché en el Sur y que he traído hasta este valle nuestro aterido aún por el viento frío en el que tú ya no estás para que te acompañen ahora que ya para siempre serás luz de primavera para todos los que tuvimos la fortuna de haberte conocido.

22 comentarios:

Manolo dijo...

Un abrazo, Pedro.

Myriam dijo...

Un abrazo muy fuerte.

Pamisola dijo...

Me alegró ver el almendro en flor.
Y no debí, lo siento mucho.

Abrazos.

pancho dijo...

La muerte de un inocente es el fracaso de la razón.
Lo siento, un abrazo.

São dijo...

A morte de alguém tão jovem é uma dor que sempre nos violente até ao fundo e para a qual não existem palavras de consolo.

Por isso, querido amigo mio, te deixo um afectuoso e forte abraço nesta hora tão triste de perda.

Gelu dijo...

Profesor Ojeda:

Deslumbra contemplar la belleza, que sigue su ritmo, ajena a nuestro sentir.

Abrazos

Omar enletrasarte dijo...

oh mi querido Profe, comparto la angustia y la proyectada luz que cual luciérnaga eterna estará danzando por entre almendros y retamas
un abrazo, fuerte!

casilda garcía archilla dijo...

Un fuerte abrazo, Pedro

Ele Bergón dijo...

No tengo palabras.

Un abrazo. Fuerza, mucha fuerza.

Luz

dafd dijo...

Un abrazo a ti y a los padres.

Edurne dijo...

Un abrazo fuerte y sentido, tío Pedro... Vuestro niño estará alegre ahora, viendo esos almendros en flor que le llegaron del sur de tu mano.
La vida nos da y nos quita sin preguntar. Es una puñetera, pero también es hermosa, porque nos deja caminar un ratito junto a seres llenos de luz!

Un beso solidario!
;)

Abejita de la Vega dijo...

¡Ay qué almendro más amargo! Un hermoso homenaje para un fruto dulce y fugaz. Un abrazo muy grande.

eRRe dijo...

¡Conmovedor! Precioso y sentido homenaje. Un fuerte abrazo.

Rita Turza dijo...

Me he quedado sin palabras.

Un beso muy fuerte Pedro y que la luz de la primavera entre rápido en vuestras vidas.

OceanoAzul.Sonhos dijo...

Um forte abraço Pedro...

LA ZARZAMORA dijo...

Un gran abrazo.

Kety dijo...


Me he quedado sin palabras.
Pedro. un fuerte abrazo D.E.P.

poemas lichazul dijo...

la muerte de un hijo no es cosa que se supere
toda mi fuerza para la madre y el padre de tu sobrino Pedro
y para ti un abrazo

Marina dijo...

:(

Paco Cuesta dijo...

Por mucho que se empeñe, la certidumbre, no empaña el dolor. Ni la ausencia el olvido.
Un abrazo

José Luis Ríos Gabás dijo...

Lo siento, lo sentimos todos, mucho.

Un abrazo

amelche dijo...

"Temprano levantó la muerte el vuelo, temprano madrugó la madrugada. A las aladas almas de las rosas del almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero." Yo, que una vez di clase a los pies de las montañas de Orihuela donde Miguel Hernández fue cabrero unos ochenta años antes, nunca entendí como hoy, leyendo tu texto, sus versos.

Un abrazo.