domingo, 18 de enero de 2015

Llevando la luz, de Víctor Hugo Martín Caballero


A finales del 2007, en los inicios de este blog, publiqué Nocturno, un relato simbólico que tenía como punto de partida una serie de fotografías tomadas con una cámara digital compacta, de noche y exclusivamente con la luz procedente del flash. No pretendía que estas tuvieran una calidad y una nitidez que arrancara la admiración del que las contemplara, sino todo lo contrario: buscaban la alteración de los colores, la falta de nitidez e incluso el desenfoque. Mi idea era no ver para ver mejor, sorprender el paisaje nocturno, ese paisaje de los lugares que solemos frecuentar pero en los que la noche nos hace ser extraños. El paisaje, visto así, nos desvela no lo que oculta sino lo que nosotros vemos en un instante casi fantasmagórico.

Algo similar es el punto de partida de la más que recomendable exposición Llevando la luz de Víctor Hugo Martín Caballero (Sala Municipal de exposiciones del Teatro Calderón de Valladolid, hasta el 15 de febrero). Martín Caballero (Valladolid, 1982) tiene ya una sólida trayectoria artística que avanza por la experimentación con la imagen. En esta exposición usa la luz para desvelar no el paisaje sino la propia condición artística de nuestra mirada. No es el paisaje el que llama primero la atención del artista sino la condición del propio artista al crearlo dotándolo de una luz artificial que no pretende imitar la natural. Es una magnífica reflexión, a través de la imagen, de las relaciones entre arte y artista, entre lo natural y lo artificial, entre lo oculto y lo desvelado. Esos paisajes ya estaban ahí y a la luz del día no nos sorprenden por vistos muchas veces, ni siquiera están dotados del atractivo visual que buscan tantos fotógrafos para emocional al espectador. Es la inteligente forma de iluminarlos por Martín Caballero lo que les convierte en arte. A través de los focos de luz construye instalaciones que luego fotografía para reflejar ese instante cuya proyección en la imagen expone en un argumento en el que sin esconder el truco artístico en ningún momento el espectador queda atrapado por tantas sugerencias. Esta exposición es un ejemplo de una buena idea bien desarrollada. El formato y la calidad de las imágenes es magnífica, construyendo paisajes de sorprendente sugerencia a partir del elemento básico de la fotografía: la luz y la oscuridad. Se acompañan de dos vídeos en los que se completa la experimentación sobre la luz, el artista que la porta y el paisaje.

7 comentarios:

Ángela dijo...

Me encantaría poder visitar y contemplar esos instantes creativos de luz y arte de Martín Caballero.

Mi enhorabuena al artista y mucho éxito.

Pilar dijo...

Recuerdo Nocturno como si lo hubiera leído hace menos tiempo. Cómo pasa el tiempo, amigo Pedro

DORCA´S LIBRARY dijo...

Por lo que has explicado, parece muy atractiva. ¿Va a venir a Burgos esa exposición?

Ele Bergón dijo...

Me gusta eso de "no ver para ver mejor". Interesante exposición

Besos

Luz

São dijo...

É interessante essa experiência de fotografar só com o flash...

Que pena Valladolid ser tão longe!

Querido amigo, que tenhas excelente semana :)

José Luis Ríos Gabás dijo...

Parece una idea interesante, y su ejecuación, por lo que he visto en su blog, también. Me ha hecho recordar que apenas uso el flash.

Un abrazo

Isabel Barceló Chico dijo...

Lástima vivir tan lejos, porque me parece una exposición muy sugestiva. De hecho, he agrandado la invitación y ese paisaje me ha resultado inquietante, como si esos focos fueran manejados por alguien que persigue a alguien. Los árboles del fondo parecen erizados, espeluznantes. Le auguro mucho éxito al autor. Saludos cordiales.