miércoles, 12 de noviembre de 2014

Una comedia sobre la soledad del ser humano


A veces ocupamos el espacio como en una comedia sobre la soledad del ser humano. La habilidad del guionista llevará el conflicto hacia un final u otro pero deberíamos saber que, a diferencia de lo que ocurre en el teatro, la vida siempre continúa. Aunque hagamos mutis.

10 comentarios:

José Núñez de Cela dijo...

Según cómo nos coloquemos, puede ser que continúe nuestra comedia.

Edurne dijo...

Eso es, los planos que ofrecemos al espectador pueden ser infinitos... Lo malo es que el guión, a veces, lo seguimos a rajatabla.
Yo soy muy aficionada a las "morcillas", aunque su digestión no siempre me resulte ligera... Pero prefiero eso a seguir guiones absurdos, encorsetados y sin sentido alguno.

Besos vestidos de amarillo!
;)

Abejita de la Vega dijo...

El Gran Teatro del Mundo.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Aprender a observar el comportamiento humano nos devela tanto nuestras debilidades como seres gregarios, como nuestras fortalezas... y las primeras suelen superar siempre a las otras.
=(

mojadopapel dijo...

Hacer mutis ...y que te echen de menos.

José Luis Ríos Gabás dijo...

Realmente nada como la realidad. Bueno, como su apariencia.

Un abrazo

Ele Bergón dijo...

La vida es pertinaz e implacable y me gustan estos versos de Benedetti: " La discutible soledad/ en la que puedo ser/ yo mismo"

Un abrazo

Luz

LA ZARZAMORA dijo...

E incluso cuando se baja el telón...

Besos, Pedro.

XuanRata dijo...

Y además esa silla del primer plano, que es la de tu mesa, la del espectador atento, o mejor aún, la del apuntador silencioso que trata de suplir la inconsistencia de un descuidado libreto.

Un abrazo.

dafd dijo...

Sí, aunque hagamos mutis, la vida continúa. La pega son las deudas, que también continúan.