lunes, 17 de noviembre de 2014

El punto moral exacto del infierno


El infierno está en el punto moral exacto en el que alguien te convence de que renunciar a tus sueños puede darte la felicidad.

13 comentarios:

María dijo...

Es ahí donde puede encontrarse el infierno, porque renunciar a los sueños es morirse en vida.

Un beso.

Amapola Azzul dijo...

Posiblemnete. Besos.

Cuspedepita dijo...

Siempre desconfío de los que intentan convencerme de cualquier cosa.
Pero igual eso tampoco me libra del infierno...

PENELOPE-GELU dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

Olvidarse de los que atemorizan con el infierno, ya es caminar hacia el cielo.
Déjame soñar

Saludos

mojadopapel dijo...

Creo que no existe persona capaz de convencerte de ello.

Marina dijo...

Y lo peor de todo es que ese convencimiento es fácil de lograr...

Besos otoñales.

P.D. ¿Has visto el otoño fotografiado por Pipe? Es impresionante.

mj dijo...

Renunciar a un sueño, a veces, es morir, y así vamos por la vida...
Un abrazo profesor
mj

Amalia Trujillo dijo...

Muchas veces nuestros sueños no son lo que más nos conviene o nos cegamos por un deseo irreal de ser como no somos, tener lo que no tenemos o conseguir algo que nos podría hacer mucho más daño que beneficio así que cuando se truncan los sueños puede ser todo lo contrario y lo bueno de los sueños es que son ilimitados y al final de la vida ya somos expertos escrutadores de ideales.

São dijo...

Sim, será aí o inferno, porque uma pessoa que renuncia a sonhar está morta em vida ...e se renuncia por interposta pessoa, pior ainda!

Querido amigo mio, abrazo de boa semana :)

poemas lichazul dijo...

una vez alguien me dijo que el infierno está aquí en la existencia terrenal no después de muertos

en fin hay que pelearle al malulo cualquier tentación y ser más pillos

bss

LA ZARZAMORA dijo...

Hay que ir por todas..
Pero hay sueños alcanzables y otros que son pura quimera.
El todo consiste, en luchar por los que valen la pena.

Besos, Pedro.

José Luis Ríos Gabás dijo...

Una verdad tan grande como vuestra catedral.

Un abrazo

DORCA´S LIBRARY dijo...

Si hay algo que aprendes con el tiempo es a seguir tu instinto, y a hacerte la autista cuando alguien te viene intentando desviarte del camino que has escogido. No es precisamente lo más cómodo, pero qué bien te sientes cuando lo vas consiguiendo. Eso no quiere decir que con tu elección aciertes, porque a veces metes la pata hasta el cuello. Pero es mejor cargar con tus errores que con los ajenos.
Saludos, Pedro.