jueves, 30 de octubre de 2014

Un curioso vestido para la reina Zenobia y noticias de nuestras lecturas e inauguración oficial del curso en el Club de lectura


Don Quijote y Sancho hallan a Bárbara, vejada y abandonada por un estudiante y la auxilian. No solo eso: don Quijote la integra en su fantasía y la convierte en la reina Zenobia. Alaba su belleza y finura donde los demás ven la realidad: una mondonguera de la calle de los Bodegones de Alcalá, con fama de alcahueta y hechicera. El personaje procede por vía directa de la descendencia literaria de Celestina y se empeña siempre en desmentir a su salvador sin aceptar entrar en su juego más que por la conveniencia de volver acompañada y protegida a su localidad. Llega a tratar con Sancho el pago para él y para su amo en zagalas, cosa que el campesino acepta. Es fea y tosca y le sirve a Avellaneda para practicar la estética de la fealdad de una manera muy barroca. Sin embargo, consciente o inconscientemente -sin desvelar el final de Bárbara en la historia- Avellaneda da un aval caballeresco a don Quijote con este personaje. Sea o no por su locura, don Quijote protege a la mujer, la ampara, defiende su hermosura en un bando cuya publicidad le acarrea a Sancho prisión y se presenta armado en mitad de la plaza de Sigüenza dispuesto a batirse por ella en contra de cualquiera que ose negar su hermosura. No solo eso: viendo los andrajos con los que viste Bárbara, hace llamar a un ropavejero y le paga un vestido que ella elige -significativamente- rojo. Este don Quijote loco cumple satisfactoriamente su misión, aquella por la que salió al mundo para desfacer entuertos de la pluma de Cervantes. No permite Avellaneda que el lector se llame a engaño, no hay nada en ella, ni físico ni moral que la haga inicialmente merecedora de ese cuidadoso desvelo de don Quijote:

descabellada, con la madeja medio castaña y medio cana, llena de liendres y algo corta por detrás; la capa del huésped, que dijimos traía atada por la cintura en lugar de faldellín, era viejísima y llena de agujeros y, sobre todo, tan corta que descubría media pierna y vara y media de pies llenos le polvo, metidos en unas rotas alpargatas, por cuyas puntas sacaban razonable pedazo de uñas sus dedos; las tetas, que descubría entre la sucia camisa y faldellín dicho, eran negras y arrugadas, pero tan largas y flacas, que le colgaban dos palmos; la cara, trasudada y no poco sucia del polvo del camino y tizne de la cocina, de do salía; y hermoseaba tan bello rostro el apacible lunar de la cuchillada que se le atravesaba; en fin, estaba tal, que sólo podía aguardar un galeote de cuarenta años de buena boya.

Ella, como hemos dicho, se empeña en negar a don Quijote continuamente con sus palabras y con sus hechos. No importa: su condición de desvalida, basta. La aparición del personaje de Bárbara en la historia quijotesca de Avellaneda es uno de los juegos mejor trabados por Avellaneda: llevándolo a la degradación, permite que don Quijote cumpla como caballero andante.

Hay suficientes ediciones en el mercado, muchas fiables: Cátedra y Poliedro, por ejemplo. Se puede tener una buena copia digital gratuita en este enlace


El Quijote de Avellaneda nos acompañará en el Club de lectura de La Acequia durante los meses de septiembre y octubre.

Esta lectura es un complemento de la que dio origen a este Club de lectura, la primera experiencia de lectura colectiva completa de la novela de Cervantes en la que se usaban todas las herramientas de la web 2.0. que ha quedado como la única guía de lectura de este tipo de esta obra. Recomiendo consultarla en este enlace, en especial lo que se dijo de los últimos capítulos del Quijote cervantino.

Leer a Avellaneda nos servirá para preparar las actividades que haremos el próximo curso, con motivo del cuarto centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote de Cervantes.

Noticias de nuestras lecturas

En la entrada de Gelu podréis comprobar cómo se pasa del bien ciudadano al bien moral: Avellaneda apuesta por este sin dudarlo.

En la entrada -entre sabios narradores anda el juego- de Mª Ángeles Merino podréis comprobar si los golpes que Avellaneda procura a don Quijote y Sancho son o no son de la misma calidad que los recibía de manos de Cervantes...

Pancho, que primero enreda con el guante, después traba el duelo con el gigante con el que don Quijote quedará emplazado: no olvidemos que este es motor del viaje a partir de ahora.

Paco Cuesta escribe una inteligente entrada en la que resalta la lectura de Avellaneda de Cervantes... y la de Cervantes de Avellaneda.

Ya sabéis que recojo en estas entradas de los jueves los comentarios que los seguidores del Club de lectura hacen en sus blogs hasta el miércoles y aquellos que me dé tiempo del mismo jueves. Si me he olvidado de alguno, os agradecería que me lo hicierais saber.

Inauguración oficial del curso en el Club de lectura





El próximo martes, día 4 de noviembre, en el Museo del Libro Fadrique de Basilea de Burgos (Travesía del Mercado, 3, El Hondillo), tendrá lugar la inauguración oficial del curso 2014-2015 de nuestro Club de lectura. El acto dará comienzo a las 20:15 horas.

Intervendrán Pilar Rodríguez Cardeñoso en representación de los lectores y Pedro Ojeda Escudero como fundador y coordinador del Club de lectura, que hablará de “Entre lectores: el Quijote de Alonso Fernández de Avellaneda”, con motivo del cuarto centenario de la publicación del Quijote apócrifo.

El acto contará con la presencia de D. Juan José García Gil (promotor del Museo y editor de Siloé, arte y bibliofilia), D. René Jesús Payo (Vicerrector de Estudiantes y Extensión Universitaria de la Universidad de Burgos) y D. Manuel Sancho (Presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos).

Entrada libre hasta completar el aforo.


Con este acto daremos por inaugurado el curso actual, en el que proyectamos novedades en el Club -que no perderá su condición esencial, la que nos ha traído hasta aquí en su doble formato virtual y presencial- y cerraremos nuestra lectura del Quijote apócrifo. De todo ello daré cuenta el próximo jueves para comenzar después con la lectura del siguiente título, Nada, de Carmen Laforet.




Listado de títulos del presente curso

- Octubre: Segunda parte del Quijote de Alonso Fernández de Avellaneda.

- Noviembre: Nada, de Carmen Laforet. Es hora de revisitar esta novela imprescindible de la narrativa española. Hay varias ediciones fiables de la novela en el mercado, la más reciente la de la editorial Crítica.

- Diciembre: La sonrisa robada, de José Luis Abella. Una sobrecogedora historia de amor en una época tan dura como la postguerra europea. Más información sobre cómo obtener la obra, en este enlace (a través de librerías o de la web de la editorial).

- Enero: Usos amorosos del siglo XVIII en España de Carmen Martín Gaite. Un documentado y ameno estudio sobre la educación sentimental del siglo XVII... que ssorprenderápor su actualidad. Hay edición en el mercado en Anagrama.

- Febrero: Entre visillos, de Carmen Martín Gaite. No se podría comprender esta novela sin el ensayo anterior. Una novela sobre tantas cosas referidas a los sentimientos que no se puede olvidar tras haberla leído. Ediciones recientes en Espasa, Siruela y Destino. Completamos una buen acercamiento a Martín Gaite, sin duda.

- Marzo: El Héroe discreto, de Mario Vargas Llosa. Editado por Alfagurara. Una de las últimas obras de un autor imprescindible en la literatura en español.

- Abril: Sefarad, de Antonio Muñoz Molina. Considerada por muchos como la obra maestra de Muñoz Molina, sorprenderá tanto por su riesgo formal como por su contenido. La mejor edición disponible, en Cátedra.

- Mayo: La última novela de una autor tan querido por el Club de lectura que podría ser uno de nosotros.

- Junio: Crónicas periodísticas de la guerra de África de Núñez de Arce. Dos razones motivan la lectura de esta obra. La primera, que nunca hemos leído crónicas periodísticas y es bueno comenzar por una de las primeras que se escribieron en la historia del periodismo español.  Editado por Biblioteca Nueva hay edición digital gratuita en este enlace, aunque ambos textos difieren porque este segundo fue modificado por el autor años después de la primera redacción. La segunda razón es porque el Club de lectura pretende acabar el curso del próximo año... en Tánger.

Historia del Club de lectura y condiciones de participación


El Club de lectura de La Acequia comenzó el jueves 24 de abril de 2008 con la primera lectura colectiva del Quijote realizada con los medios de la web 2.0. Esta iniciativa de lectura de la novela cervantina permanece abierta para aquellos que quieran sumarse a ella en cualquier momento en este enlace y puede usarse como la única guía de lectura completa del Quijote disponible hoy en Internet, con licencia Creative Commons 4.0.

El éxito del proyecto impulsó el lanzamiento de uno de los clubs de lectura más antiguos en Internet en español, gratis y en abierto. Durante el curso académico se propone la lectura de un título al mes, de todos los géneros: narrativa, poesía, teatro y ensayo. Se alternan autores clásicos con autores vivos y por él han pasado nombres como Miguel de Cervantes, Óscar Esquivias, Gustavo Adolfo Bécquer, Eduardo Mendoza, Valle-Inclán, Lope de Vega, Juan Cavestany, Almudena Grandes, Pío Baroja, Lorenzo Silva, Antonio Machado, Miguel Delibes, Jesús Carrasco, Benito Pérez Galdós, Antonio Muñoz Molina, Pablo Neruda y Laura Castañón, Gonzalo Torrente Ballester, María Teresa León, Leandro Fernández de Moratín y José Luis Sampedro, etc.


Desde el año 2011 cuenta con dos formatos:
El club de lectura virtual, al que pueden sumarse libremente todos los aficionados a la literatura. En La Acequia se publican todos los jueves entradas correspondientes al libro del mes, más un resumen de las noticias de las lecturas en las que se enlazan los blogs del resto de los participantes. También puede seguirse el club de lectura a través de comentarios en las entradas correspondientes o como meros lectores.  Súmate a la página del Club en Facebook en este enlace.

El club de lectura presencial, sostenido por la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos, que se reúne una vez al mes para comentar el título correspondiente. Se programan también encuentros con los autores de las obras. Este segundo formato tiene plazas limitadas y hay que inscribirse al comienzo de cada curso. 

ADVERTENCIA: Las entradas de La Acequia enlazadas aquí tienen licencia Creative Commons 4.0 y están registradas como propiedad intelectual de Pedro Ojeda Escudero. Pueden ser usadas y reproducidas sin alterar, sin copias derivadas, citando la referencia y sin ánimo de lucro.

5 comentarios:

Abejita de la Vega dijo...

Aquí don Quijote se muestra de verdad como Alonso Quijano el Bueno. Si hay que deshacer tuertos hay que deshacerlos, a la repulsiva mondonguera o a la dama más hermosa. Las doncellas desaguisadas, como dice Sancho, tienen en el viejo caballero un aliado imparcial.
Hacer Literatura con lo feo es muy difícil, aquí le damos unos puntillos al de Tordesillas.

Leyendo este capítulo nos da la impresión de pasar del Quijote a la Celestina con su compañía de rameras y rufianes.

Qué andrajos y cuánta mierda lleva la pobre. Cera, mucha cera.

Los palos de los meloneros fueron "bien dados", algo que nunca hubiera escrito Cervantes.

El juego de narradores me divierte, aunque me complique la vida. No sé si podré con todos los capítulos, con el tiempo y una caña. Porque está llamando a mi puerta una adolescente descolorida con una maleta pueblerina desde la barcelonesa calle Aribau, desde un piso imagen de la España de posguerra.

Un abrazo, Pedro, estaré en la presentación.

São dijo...

Querido amigo, muito sucesso para o Clube de Leitura : que pena imensa de não me ser possível frequentá-lo!!

Estive em Siguenza uma vez , de passagem - embora tenha tido que percorrer 50 kms , ida e volta, para a ver.

Besos, Pedro, e excelente final de semana :)

pancho dijo...

Después de vestir de cielo y bellas damas los ventanales y balcones de la Calle del Coso de Zaragoza, el autor lo afea de realidad terrenal con esta Bárbara perteneciente a la parte más hispana: toda la picardía. (Que perdura entre la clase noble, políticos enriquecidos: los juzgados llenos de acusados, pero bien pocos son los que llenen las cárceles, de por sí diseñadas para los primeros y menos aún los que devuelvan lo robado)
Siempre hay un roto para un descosido como decían los mayores, no le faltarán pretendientes.

Volví a leer Nada durante el pasado verano, qué talento el de Carmen Laforet, ahora que uno se fija más en estas cosas.

La labor que haces de difusión de la Literatura es encomiable. El club de lectura de La Acequia no fue solamente el Quijote, después vinieron todos los demás, sobre todo Bécquer, que sigue siendo muy valorado entre adolescentes y sus profesores, el otro día estuve cuidando a un curso en una guardia y daba gusto verlos y oírlos recitar de memoria muchas de sus rimas. Preguntaban mucho de su vida.
Mis mejores deseos para el nuevo curso presencial.

Paco Cuesta dijo...

Amparar a Bárbara la de la cuchillada, puede parecer una locura si destruimos los sentimientos de un idealista.
Un abrazo

José Luis Ríos Gabás dijo...

No voy a mentir: me está costando lo mío leer este libro. Pasé por el Coso de Zaragoza durante años, ya ves que casualidad.

Un abrazo