martes, 15 de julio de 2014

La profunda textura de los sueños.


- Cómeme la boca.

Fui obediente. Hacía frío a esa hora de la mañana y tu piel te había pedido la chaqueta que fuiste a buscar al coche. Te acercaste por detrás y me besaste en el cuello. Después, te dejaste ir, en la silla de la terraza en la que habíamos engañado al tiempo y comenzaste a hablar de una casa y un jardín sin parterres en el que la naturaleza te ayudara a diseñar las sombras y los colores.

- Te falta color, Pedro. Siempre respiras en blanco y negro.

Tu mirada tenía la profunda textura de los sueños.

6 comentarios:

elisa lichazul dijo...

bello y poético momento romántico
para vivirlo a concho en su tiempo y ritmo...
claro que eso de comenzar apenas nada a soñar con una casa con jardín a mi me descoloca...lo más lejos de speed road

bss

PENELOPE-GELU dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

Me ha parecido el relato de un sueño. Se me ocurre copiar un poema de Kavafis:

CASA CON HUERTO (1915)

Quisiera tener una casa. de campo
con un jardín muy grande -no tanto
por las flores, por los árboles, y por el verdor
(por cierto que también se hallen: son bellísimos),
sino para tener animales. Ah, ¡tener animales!
Al menos siete gatos -dos bien negros,
y dos albos como nieve, para el contraste.
Un serio papagayo, para escucharlo
decir cosas con énfasis y convicción.
En cuanto a perros, creo que tres me bastarían.
Quisiera también dos caballos (buenos son los caballitos).
Y sobre todo tres o cuatro de aquellos valiosos,
simpáticos, animales, los asnos,
que estuvieran echados perezosamente, que menearan alegres sus cabezas.

Saludos.

Enlazo unas escenas de una película musical, en Technicolor, de 1955

Abejita de la Vega dijo...

Luces caprichosas.

María dijo...

Pedro... ¡pero qué bonita tu entrada! me quedaste hoy sin palabras.

Un beso.

mojadopapel dijo...

Es bueno soñar pero hay que buscarle texturas a la realidad.

José Luis Ríos Gabás dijo...

El blanco y negro es como el color, pero al revés, de la misma forma que perder es igual que ganar, pero al revés. Me gustan tanto el blanco y negro como el color, para mirar, pero más el blanco y negro para hacer fotografías.

Un abrazo