miércoles, 11 de junio de 2014

Lo cursi


A lo cursi se llega casi sin darse cuenta. Hay gente que lo practica con arte o como una forma de vida. En ocasiones al poeta más excelso se le despeña una palabra por el lado de lo cursi. En otros momentos, todo un estilo hace del juego con la cursilería definición estética. Cuando se le sorprende a uno en un momento cursi se recompone como si le hubieran pillado en falta. Pero qué demonios, a veces no hay mejor forma de decir según qué cosas, baja uno la guardia y pasa lo que pasa. Eso sí, luego negaré haber incurrido en cursilada, todas las veces que haga falta.

15 comentarios:

impersonem dijo...

La libertad de acción y la libertad de expresión se desarrollan según gustos y maneras y están expuestas a la crítica pero ¿y qué?

Abrazo.

Isabel Huete dijo...

Por naturaleza no soy nada propensa a lo cursi, pero reconozco que algunas cursiladas me gustan y me merecen todo el respeto. Tenemos demasiados condicionantes a la hora de expresarnos y creo que hay que superarlos.

DORCA´S LIBRARY dijo...

Cuando se escribe un poema o una simple frase para decirle a alguien algo especial, nace de la espontaneidad. A los ojos ajenos a esa creación, les puede parecer cursi, porque su mirada no es la misma de la persona que lo creó. La diferencia puede ser que el creador en ese momento está enamorado.
Que levante la mano el que no haya dicho alguna cursilada cuando estaba enamorado.

Alicia Montero dijo...

"el que no, que lance la primera piedra"...
negarlas? no, asumirlas nomás!!
;-)

saludos y bienvenido, jajajaa

Ali

Alicia Montero dijo...

"el que no, que lance la primera piedra"...
negarlas? no, asumirlas nomás!!
;-)

saludos y bienvenido, jajajaa

Ali

Abejita de la Vega dijo...

Como un repollo con lazo, pero tierno.

Cornelivs dijo...

Jajaj..!

Bueno, nadie esta exento de la probabilidad de caer alguna ocasión en lo cursi...aunque los dioses nos protejan!

Saludos.

José Núñez de Cela dijo...

La frontera es tan delgada y tan fácil de cruzar...

Saludos

Esther dijo...

Ja, ja, qué bueno, lo cursi es hasta contagioso, y el miedo a lo cursi, a hacer el ridículo por mal gusto o por sentimental, creo que forma parte de nuestra idiosincrasia . Parecerá extraño pero los alemanes son muy cúrsiles y creo que ni se enteran, es más, no hay ni término que traduzca 1x1 el adjetivo español "cursi"; tienen adjetivos como "affektiert" (amanerado) o "kitschig"(hortera), también "sentimental" o “pathetisch”, que se acercan algo pero ninguno de ellos da de lleno en el término español cursi. No sé si será que el alma alemana a fuerza de sobriedad protestante necesita un poco de exceso y refrigerio en el lenguaje, o es el idioma mismo, que es algo preciso y funcional además de gutural y fuerte, por todo eso y por el tiempo, algo lluvioso y plomizo, endulzan la lengua cotidiana a base de merengue idiomático, elevando así a la cursileria al arte de ser amable. De todas formas, creo yo, se puede ser cursi en lo cotidiano y eso no tiene necesariamente que restar el gusto en poesía por la elegancia y la sobriedad, además también hay que quizás aceptar que exista un arte de lo hortera o de lo feo, no todo el mundo tiene la disposición interior para entender o construir hermosos "oratorios de frialdad" en forma de poema.

elisa lichazul dijo...

me encanta ser cursi!!!
me importa un pito los snob

buena jornaa

mojadopapel dijo...

Nos empeñamos en poner marchamos a todo y muchas veces pecamos,tanto de exceso,como defecto, pero que bonito es cuando te miran a los ojos y te dicen una cursilada que ha salido espontanea y de corazón..que vengan muchas!

Gonzalo Franco dijo...

Una aportación sobre el origen de la palabra cursi.Las hijas de un sastre de origen francés de apellido Sicourt, que vivían en Cadiz, a finales del siglo XIX, fueron ridiculizadas en Carnaval con una colilla, donde se repetía su apellido."Las hijas de Sicourt,Sicur,cursi....Visten emperifolladas...."

José Luis Ríos Gabás dijo...

Muy bueno, literatura y humor.

Un abrazo

Paco Cuesta dijo...

Como ye he manifestado en otras ocasiones los graffitis no son lo mío, pero he de reconocer que este irreverentemente situado a la entrada de Humanidades, tiene su peculiar gracia.

dafd dijo...

Buf. ¿Y si a uno le pasa desapercibida la cursilada propia por carecer de anticuerpos? Deberían inventar una vacuna. Sería más seguro.