lunes, 2 de junio de 2014

El fin de la Transición


El Rey de España, don Juan Carlos Iha abdicado esta mañana. La noticia era esperada desde hace tiempo, deseada por muchos, temida por otros. Al ser una decisión personal, se ha tomado, supongo que tras las consultas necesarias, en esta fecha: 2 de junio de 2014. El momento es estratégico: faltan meses para las próximas elecciones, viene el verano pronto, acaban de suceder las elecciones europeas. Aparte de las ideas de cada uno, es inevitable la sensación de vivir un momento histórico, aunque la intervención del Presidente del gobierno español no lo reflejara. Era inevitable la abdicación del Rey y debía producirse antes o después dado su deterioro físico pero, sobre todo, a consecuencia de los escándalos que rodeaban a su familia y que no supo atajar. Soy de los que piensan que debería haber tenido lugar hace unos años, pero eso ya no importa a estas alturas. El balance histórico de su actuación se hubiera ahorrado la decadencia de los últimos tiempos, que siempre supondrán una línea al final de su reinado que no debería haberse escrito. Como en estas horas y en los días sucesivos se analizará hasta la extenuación tanto su reinado como las circunstancias que han rodeado su abdicación, sus motivos y las consecuencias, no planteo aquí más que algunas cuestiones que deberían abordarse:

En primer lugar, el planteamiento de la conveniencia de un referéndum nacional sobre el régimen político de España. Cuando España hizo la Transición a la Democracia esto era impensable y el posibilismo hizo que la transición desde dentro del régimen franquista se convirtiera, gracias al referéndum constitucional, en la aprobación de un sistema de monarquía parlamentaria. La aprobación de la Constitución vino a sancionar y legitimar la posición de Juan Carlos I como rey.

En segundo lugar, la necesidad de proceder de inmediato a una reforma de la Constitución española que no sea solo sobre lo que afecta a la Monarquía sino a una completa modernización. Dejar la reforma solo en los puntos que hacen referencia a la línea dinástica sería dejar insatisfecha a la mayoría de la población.

Estamos ante un fin de época. La abdicación de don Juan Carlos I es el símbolo del final de la Transición. En contra de lo que han querido algunos historiadores, la Transición no terminó con la subida del PSOE al poder en 1982 puesto que esta fue la culminación del sistema creado por aquella. Sin el ascenso del PSOE al poder antes o después se hubiera quebrado el espíritu de la Constitución pactada y aprobada en 1978. De hecho, esto está en la conciencia colectiva. Una de las cosas que más me han llamado hoy la atención en las intervenciones de todos los líderes de los partidos políticos es que hacen referencia a la esperanza en la madurez democrática de los españoles o a que ya es hora de que se modifique radicalmente el sistema nacido de aquellos años. Unos y otros tienen en la cabeza lo que acabo de expresar: que es ahora cuando la Transición termina.

En efecto, todas las instituciones que se desarrollaron en los años siguientes a la Constitución están en absoluto descrédito, las ideas básicas que la sustentan se encuentran en quiebra: la monarquía, los partidos políticos, los sindicatos, la estructura autonómica y los nacionalismos, los medios de comunicación, el mundo de las finanzas, etc.

La Constitución de 1978 nos ha servido hasta ahora pero desde hace unos años hace aguas como todas estas instituciones e ideas. Se necesita una modernización y un nuevo pacto general. La gran pregunta es si los políticos españoles actuales sabrán estar a la altura. El presidente del gobierno está seriamente cuestionado, el principal partido de la oposición está sumido en un caos interno y un proceso de cambio que le puede llevar a la pérdida de peso o a la recuperación de su posición, los nuevos partidos aún no se han asentado, el nacionalismo independentista catalán crece día a día y el vasco aguarda su turno, como crece día a día el sentimiento republicano en España. Serán tiempos interesantes para vivirlos porque pienso que estamos en una encrucijada de diferente carácter a la de 1978 pero tan apasionante como aquella: el momento en el que España debe redefinirse o sumirse en problemas de tal gravedad que la colapsen. Es curiosa la historia, cuando parece que solo nos depara la decadencia nos ofrece una nueva oportunidad para ser ciudadanos en todo el pleno sentido de la palabra. Espero que no la rechacemos. De todos y cada uno de nosotros depende el próximo mes pero también los próximos veinticinco años. Es decir, este debería ser el momento de los ciudadanos liberados de las tutelas y de los miedos que estaban en el ambiente en 1978. De hecho, los movimientos ciudadanos comienzan a ser protagonistas de lo que ocurre en España desde hace unos años y desbordan las estructuras políticas tal y como se concibieron en la Transición.

22 comentarios:

Spaghetti dijo...

La renovación de las instituciones es urgente, si, pero deben darnos la opción de decidir y no parecen dispuestos a hacerlo a menos que se vean bajo una presión ciudadana como no se imaginaban. Los resultados en las elecciones europeas y la relevancia de los partidos alternativos han disparado las alarmas. Lo que les llevará a tomar decisiones precipitadas para inmovilizar cualquier iniciativa que les aparte de sus objetivos.
La presión ciudadana no debe amainar en la calle ni en los medios a nuestro alcance (como los blogs y las redes sociales) que sirven para crear nuevos estados de opinión compartida.
No es una utopía convocar un referendum para la sucesión o la continuación de la monarquía, es posible. Pero aunque se consiguiera, debemos seguir intentando participar en los cambios necesarios en la Constitución, hasta conseguir una verdadera democracia en que sea el pueblo el que elija, no solo a sus representantes, sino cualquier decisión que afecte a la vida ciudadana. No nos conformamos con menos.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Me resulta muy esclarecedora tu opinión e impresión al respecto.
Esperemos que sea el inicio de un cambio positivo.
=)

mojadopapel dijo...

Se acercan cambios, y ya era hora.

Myriam dijo...

Amén

Abejita de la Vega dijo...

Una nueva transición a la vista.
Un sello de dos pesetas...

XuanRata dijo...

¿Estamos ante una transición hacia un nuevo estado de cosas o se trata de algo cambie para que no cambie nada? Esta vez no hay salvadores de la patria, no esperemos que aparezcan personajes históricos a la altura de los tiempos: nosotros somos el único actor en esta obra, cada uno de nosotros.

Un abrazo.

Emilio Manuel dijo...

Es en la crisis cuando hay que ser valiente, es cuando se estanca o se sale adelante. Como bien dices, tenemos un momento ideal para transformarnos y "ser ciudadanos en todo el pleno sentido de la palabra".

Gelu dijo...

Buenos días, profesor Ojeda:

No sé quién le habrá escrito-inspirado la frase, pero es perfecta:
“"Hoy no puedo sino sentir orgullo y gratitud hacia vosotros",
A ver si los ciudadanos -o súbditos-, podemos decirlo de nosotros mismos, porque desde luego: “El momento es estratégico”.Y... “España debe redefinirse”

Saludos.

Cornelivs dijo...

Conforme con tu apreciación, en lineas generales, Pedro.

En cuanto a la conveniencia de una reforma constitucional, sobre el mantenimiento de la monarquia o no como forma de gobienro, y la otganización terrotorial del estado, te remito a mi entrada de esta mismita mañana:



http://cornelivs.blogspot.com.es/2014/06/monarquia-y-constitucion.html

Saludos.

José Núñez de Cela dijo...

Estoy de acuerdo con tu análisis y con los elementos que destacas.

El momento elegido ha sido estudiado hasta la extenuación: Justo tras las elecciones europeas en las que los partidos tradicionales han perdido tanto, justo antes de oficilizar los datos de paro mejores en casi una década, antes de anunciar medidas económicas positivas, antes del narcotizante mundial de futbol, ... Solo falta que el propio Felipe tome una serie de decisiones populistas y convoque, él mismo, un referendum que ganaría y acallaría todas las bocas en su contra para mucho tiempo... veremos ...

Saludos!

elisa lichazul dijo...

ojalá el cambio sea radical
de lo contrario será solo aspirina suave

besos

no solo la monarquía en España está obsoleta ya que no atrae simpatías ni turistas como lo hace la de Inglaterra sino también las dos grandes coaliciones políticas y sus representantes apernados

virgi dijo...

A ver si por fin esto se encamina y hay un cambio de todo: poder, económico, genreacional, institucional...
Un abrazo.

São dijo...

Espanha, para mim, é algo que me está no sangue na medida em que todos somos ibéricos e porque , vocês, têm uma garra e uma força que aqui falha por completo, desgraçadamente.

Estou muito interessada em ver como se desenvolverá o futuro, mas concordo com quem pretende um referendo sobre a definição do regime: monárquico ou republicano.

Juan Carlos, penso, deveria ter abdicado , no mínimo, quando foi apanhado a caçar elefantes com a amiga íntima e antes destes escandalosos casos ... mas que importa isso agora?

Sinceramente, desejo que vocês , nuestros hermanos, consigam decidir bem o que querem daqui para a frente.

Querido amigo, forte abraço

Anabel Rodríguez dijo...

Un cambio de jefe de estado sin otra serie de cambios no nos lleva muy lejos. De todas formas me pregunto qué podría aportarnos la República tan ansiada por muchos, si no hay una completa regeneración de la clase política. La corrupción parece haberse instalado en todos los niveles y yo, la verdad me siento incapaz de ilusionarme. Un abrazo

LA ZARZAMORA dijo...

En todo caso, como me dijiste, cabe permanecer a la espera, y seguir de cerca estos acontecimientos que estamos viviendo, sin dejar de formar parte activa de esta Historia.

Aprovecho para felicitarte por el libro. Gracias por el envío.

Sabes que de poder participar de forma activa para esa ONG, lo haré.

Lo estoy leyendo una y otra vez... una imagen, y pocas palabras que dan para análisis exhaustivos...
;-)

Besos, Pedro.

Montserrat Sala dijo...

Me ha gustado mucho tu análisis, profesor. hay que poner la Constitución al dia, modernizarla, porqué las cosas estan cambiando muy deprisa, y sino volvermos a quedar descolgados, de Europa y del resto. Estoy contigo que el paso que ha dado el REy, deberia haberse producido, mucho tiempo atrás, cuando las aguas parecian más mansas y tranquilas.

DORCA´S LIBRARY dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con lo que expones en tu entrada, Pedro. Pero quiero hacer un poco de abogado del diablo, por aquello de crear debate, más que nada. Es verdad que debemos liberarnos de tutelas y miedos, pero hay una cualidad que la veo muy necesaria en estos momentos: la generosidad. La gente que negoció para conseguir la Constitución, tuvo que ser capaz de olvidarse de sus propios intereses, al menos por un período de tiempo, para conseguir el interés común que era la democracia. Tal y como veo a la gente que ahora mismo está en el poder, no la veo muy generosa que digamos, como para marcharse sin más.
En cuanto a lograr sustituirlos, por mucho que nos pese, no podemos hacerlo todos en pleno. Al final, necesitaremos de nuevos líderes, o tutores como los llamas. ¿Quién ahora mismo está realmente capacitado para ello?
y al hablar de "capacidad" no me refiero sólo a las cualidades técnicas necesarias, sino a la generosidad que mencionaba antes.
No sé, son dudas que me surgen. Quizás alguno de vosotros tenga respuestas para ellas.

Paco Cuesta dijo...

Podría ser el fin del principio.

José Luis Ríos Gabás dijo...

Tu trabajas y tratas, Pedro, con jóvenes, los conoces y sabes que es su tiempo el que comienza ahora. No parece que los políticos actuales estén a la altura, hay que dejar paso a los que viene detrás.

Un abrazo

impersonem dijo...

Así es, tal cual dices... pero mucho me temo que determinados sectores y partidos asentados en el poder y la alternancia de estos años pasados no se han enterado del mensaje y están demostrando que no saben leer entre líneas... creo que están en la idea de que el tiempo volverá a situar las cosas en las mismas posiciones que antes, y se equivocan, se equivocan mucho...

Cierto, estamos en una encrucijada crucial... nuestro destino como pueblo, como nación, está en acertar con el camino... pero para acertar hay que pensar... debatir... reflexionar... y después decidir...

Hay determinadas claves políticas, que están a diario en los medios de comunicación hoy en día, que son claves, pues dependiendo de cómo se resuelvan determinarán consecuencias en un sentido o en otro... y no es lo mismo lo primero que lo segundo... la democracia interna de los partidos y la apertura a la participación ciudadana son la clave... y no hace falta estar en posesión de la piedra rosetta para descifrarlo.

¡ya veremos qué hacemos y qué pasa!

Abrazo.

Ele Bergón dijo...

No tengo claro si es mejor para el pueblo español una monarquía parlamentaria o una república, pero sí soy partidaria de hacer una referéndum para que el pueblo se exprese y resolvamos de una vez este dilema, acatando lo que digan las urnas.

Como dice José Núñez Cela y ya apuntó Pablo Iglesias, el de Podemos, estaría bien que el futuro Felipe VI, lo convocara. En cualquier caso, reforma de la Constitución y Referéndum.

Como siempre, buen análisis

Un abrazo

Luz

dafd dijo...

Los períodos constituyentes son complejos, porque hay un solo modelo posible y muchas las opiniones que ha de satisfacer, como sucedió durante la redacción de la Constitución de 1978. Y ahora igual; las tendencias que confraternizar no serán las mismas pero subsiste su misma variedad.