viernes, 2 de mayo de 2014

Caminando entre cocodrilos


Me gustan los cocodrilos. En contra de la opinión común, me parecen animales elegantes. Ramón Gómez de la Serna diría que caminan con zapatos de lujo. Hace un tiempo conseguí pasar una tarde entre ellos y pude comprobar que, de cerca, atemorizan más que de lejos sobre todo porque son capaces de estar en quietud completa cuando pasas junto a ellos, como si tuvieran todo el tiempo del mundo para devorarte. El guarda, al que le faltaban dos dedos, me indicó un cartel que colgaba en la verja de entrada: Estuvo demasiado tiempo entre cocodrilos por querer ser uno de ellos, decía, y terminaron arrancándole una pierna. Lo comprendió, era su naturaleza y no admiten imitaciones.

15 comentarios:

Alicia Montero dijo...

Triste y fuerte pareciera ser mi comentario, pero creo que los humanos estamos haciendo lo mismo unos con otros...
Aunque aún me queda esperanza...

beso Pedro,

Ali

elisa lichazul dijo...

y a mi me gustan las serpientes
malamente vilipendiadas

bellos son los cocodrilos, no han variado nada desde que asomaron en esta tierra, son fósiles vivos

bss y buen fin de semana

mojadopapel dijo...

Pues yo prefiero que paseés entre ellos y después me lo cuentas...jeje.

María dijo...

Lo contrario que a ti, son unos animales que no me gustan nada.

Un beso.

Spaghetti dijo...

Si respetas su espacio guardando las distancias, los cocodrilos no invadirán tu marcha.
un abrazo.- (por aquí ha aumentado la población desde el Katrina y es fácil verlos tomando el sol, en la otra orilla del río)

Emilio Manuel dijo...

Aunque no he comido cocodrilo, si caimán, y te aseguro que su carne está rica, por lo tanto aparte de elegantes son sabrosos.

Saludos

virgi dijo...

Prefiero a los lagartos.
Besos

Abejita de la Vega dijo...

No te fíes...

Kety dijo...


Al ver tu entrada, me ha sorprendido. ¿Telepatía? ;-)
Esta noche he soñado que había uno en mi baño.
Al principio sentí horror, pero después me encariñé con él. Qué odisea entre mis nietos y el dichoso cocodrilo por la casa.

Un abrazo

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Esa manía nuestra de querer "domesticar" animales que son salvajes buscándole la arista bella, creo que habla de nuestras propias insatisfacciones...para compartir de cerca, mejor un perrito jejeje

pancho dijo...

Qué buenas peleas preparaban con Tarzán. Mejor que se camufle y se deje ver poco, por su bien.

impersonem dijo...

Cada cual tiene sus gustos... a mí me producen mucho respeto... y prefiero dejarles espacio en su hábitat...

elisa lichazul dijo...

gracias Pedro por tu huella
caminar con cocodrilos no es riesgoso

lo riesgoso para algunos es poder sacarlos de los bolsillos jajaja
;)

demasiado materialismo , demasiada individualidad nos rodea

bss

Paco Cuesta dijo...

Traen recuerdos de tiempo agotado.
Un abrazo

dafd dijo...

Pobres de nosotros, que queremos aspirar a mandar cuando solo tenemos colmillos de plástico y garras de merengue. Los auténticos cocodrilos pata negra nos despedazarían si intentáramos salir de nuestro anonimato para dirigirnos a ellos de tú a tú. Así es como se perpetúa la dominación.