lunes, 31 de marzo de 2014

El día se pliega


Hay un momento en el que el día se pliega. No sirve de nada empeñarse en volver a abrirlo. Oscurece con tozudez por mucho que enciendas todas las luces de la casa. Quizá mañana amanezca pero eso, ahora, no importa.

20 comentarios:

Pamisola dijo...

Mañana amanece siempre, por eso se lleva mejor.

Sorprendente la foto, con camuflaje y todo, será el río de las excusas.

Campurriana Campu dijo...

En breve, mis luces del día también se apagarán. Antes, algunas frases de papel...

mojadopapel dijo...

Apaga la luz...y sueña.

PENELOPE-GELU dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

Preciosa fotografía. No se exija tanto. El día ha sido brillante, como todos los demás.

Un abrazo.

huelen camisetas dijo...

No se puede sostener una relación con alguien que huele mal, ¡no se puede!"
Usan feromonas -sustancias que todos secretamos y que algunos piensan que juegan un papel muy importante en la atracción- y animan a los participantes a olfatear el camino hacia el amor verdadero.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Ese momento previo en que la tarde se vuelve noche...
=)

elisa lichazul dijo...

de amanecer ... amanece Pedro
la pregunta sería
y nosotros amaneceremos?

bss

Emilio Manuel dijo...

¿Como que no importa?, de entrada, que anochezca nos supone encender la luz que desde hoy se ha transformado en un lujo y, de salida diré que, de paso enriquecemos al monopolio.

Saludos

Edurne dijo...

Pues sí, amanece, que no es poco! A mí me encantan los amaneceres, y los atardeceres...
Esas luces, ese "plegamiento", como tú dices, y luego cuando el día se despereza, cuando estira sus nubes, nos guiña con sus luces (toma rima!)... En fin, esas lindezas que aunque parezcan cursis (algun@s lo ven así), son como el puntito que nos hace parar, ver y mirar, observar, reflexionar, respirar, añorar, llorar, tal vez reír, o mejor sonreír... y que nos corra un leve o intenso escalofrío por el cuerpo y el cuore y...
En fin!
eso mismo!

Ah, y me ha gustado lo del río de las excusas que ha dicho Pamisola! Si supiera cuán famoso es él, el familiar Pisuerga!
;)

Besos, por aquí con un día vientosureño, templado y con cielos en movimiento, son Lorenzo, al acecho, asomando el morro!

São dijo...

Gosto da foto!

E, sabes, agrada-me muitissimo mais o crepúsculo do que a madrugada quando começa a transição entre a noite e o dia...

Besos, querido amigo mio

José Núñez de Cela dijo...

Está claro: Ningún día es igual a otro.

Anónimo dijo...



Al plegarse el día
con tozudez oscurece en los páramos,
cae la noche con su manto
cuajado de estrellas, embadurnando los campos, salpicando los ríos.
Zumban los mosquitos,
los búhos ululan,
cantan las perdices
croando van las ranas
la cosa iba bien hasta ahora, pero en eso, entre bruma y delirio,
el viento del sur lanza
un abrazo feroz,
arañando y rasgando, arrastrándolo todo.

Firma: La meiga Josefina Beltrán,
(descuajada y en vaivén,
colgada del único mirto en pie,
esperando un nuevo, florido
y luminoso amanecer).

Paco Cuesta dijo...

Estrenemos el mañana
Un abrazo

Myriam dijo...

Amanece, siempre lo hace, aunque la noche haya sido densa.

Besos

Myriam dijo...

Amanece, siempre lo hace, aunque la noche haya sido densa.

Besos

Rita dijo...

El día se pliega y aparece la noche.
Precioso, Pedro...precioso.

Kety dijo...

Sabia naturaleza, y sabia reflexión.

Un abrazo

Alicia Montero dijo...

Qué ganas de pasar por aqui nuevamente!!
Todo nace, muere y vuelve a re-nacer.
Es lo bello, saber que es asi, y APRECIAR-LO...siempre la vida vuelve, una y otra vez!!

feliz de estar aqui ;)

beso

Ali

Ele Bergón dijo...

El tiempo, al igual que el río, sigue su curso y no hay forma de detenerlo y nosotros navegamos o naufragamos en él.
Besos

José Luis Ríos Gabás dijo...

Esta foto es parecida, diría que desde el lado opuesto, a la que has puesto hoy.
Hace unos años entramos por Burgos desde el aeropuerto, andando por todo el lado de un ¿río?, hasta llegar a la catedral, y antes a la estatua del Cid. Diría que tú frecuentas esos ribazos (no sé si es la palabra adecuada, en fin, la orilla). Parece, Burgos, una ciudad vivible, humana. Es claramente de interior, o yo la percibo así, y simpatizo con ella. Pero no la conozco tanto (varias visitas al Museo de la Evolución y a Atapuerca, con hijos pequeños o adolescentes, la Catedral, el Camino de Santiago...)

Un abrazo