jueves, 27 de febrero de 2014

Del mundo controlado al mundo libre en Dejar las cosas en sus días y noticias de nuestras lecturas, con anuncio de la próxima.


En la novela hay una tensión constante entre el mundo controlado y el mundo libre. En el coloquio mantenido con la autora el pasado martes, Laura Castañón nos reveló que tuvo acceso a un libro de registro de un guardia jurado de las antiguas explotaciones mineras asturianas. En él, como en Dejar las cosas en sus días, se anotaban con minuciosa dedicación las horas de entrada y salida, los nombres de los que blasfemaban o las riñas en el pilón de las mujeres mientras lavaban. Nada escapaba a la mirada de aquellos vigilantes.

En la narración se traslada directamente este afán controlador. Montañés escribe con toda esa información un informe diario al marqués de Comillas. El mundo cerrado de Bustiello debía seguir sin cambios. Pero este mismo mundo controlado se observa en el ámbito familiar, sobre todo a partir de la evolución psicológica de Sidra, que cumplía con su padre al final del día como este con el marqués. Hay personajes que desarrollan obsesivamente hasta la patología este afán de control y vigilancia: la misma Sidra o el ingeniero. De ahí que muchos personajes tengan que guardar secretos como los que mencionábamos hace unas semanas.

Frente a ello, hay un impulso hacia la libertad. Los dos jóvenes homosexuales, por ejemplo. O la tía de la protagonista que se enamora de un maquinista. El amor ejerce como palanca para buscar esa libertad, pero también la cultura o la ideología: todo lo que se relaciona con el personaje de Efrén está en este ámbito. Camino de la guerra civil, esta tensión deviene en tragedia por las circunstancias históricas. Solo aquellos que huyen pueden tener un tiempo de libertad. Especialmente significativo es el padre de Bruno: para sobrevivir tiene que ahogar la libertad individual que le caracterizó de joven.

Los personajes del presente tienen otras dificultades, lógicamente, pero también están atrapados por esa misma maraña de control con aspiraciones a libertad. Todos tienen dependencias, cicatrices biográficas, condicionantes de vida que dificultan esas aspiraciones. Y mientras no pacten con aquellas estas estarán lastradas.

Noticias de nuestras lecturas

Paco Cuesta da con una interesante clave de la novela de Laura Castañón: las relaciones entre Paloma y Aida y la narración de la memoria individual, familiar e histórica. Un acierto.

También es un acierto una de las afirmaciones de Pancho en su excelente entrada, la forma en la que usa la autora del humor para reducir el impacto de las situaciones tensas que se narran continuamente en la novela.

Luz del Olmo, que estuvo en el coloquio con Laura Castañón celebrado el pasado martes, le dirige un correo electrónico de agradecimiento que os recomiendo mucho leer.

Sobre la forma en la que la autora marca la tensión narrativa a lo largo de la novela escribe una magnífica entrada Pancho, para no perdérsela.

Mª Ángeles Merino escribe una detallada y oportuna reseña, ilustrada con fotos propias, del coloquio con Laura Castañón del pasado martes. Si alguien quiere conocer cómo trascurrió el acto, aquí tiene el relato.



Décima entrega de Gelu sobre nuestra lectura de La estafeta romántica, en la que se enfrenta a una conclusión galdosiana: la historia de verdad está lejos del ruido histórico.

Próxima lectura


Terminamos aquí con la lectura de Dejar las cosas en sus días. Esta lectura nos ha deparado, además, el contacto directo con la autora, a la que agradezco el cariño y el entusiasmo que nos demostró en el coloquio público que mantuvimos con ella el pasado martes en la Sala Polisón del Teatro Principal de Burgos, la primera experiencia de este tipo que tenemos en nuestro Club de lectura, una experiencia que repetiremos en próximas ediciones.

En el mes de marzo leemos La saga/fuga de J.B. de Gonzalo Torrente Ballester, una forma de reencontrarnos con la que fue considerada como obra maestra de este autor.Publicada originalmente en 1972 por la editorial barcelonesa Destino.

Ya sabéis que recojo en estas entradas de los jueves los comentarios que los seguidores del Club de lectura hacen en su blog hasta el miércoles y aquellos que me dé tiempo del mismo jueves. Si me he olvidado de alguno, os agradecería que me lo hicierais saber.

11 comentarios:

Myriam dijo...

Muy cierto, ese afán controlador se traslada en la narración a todos los niveles de ese microcosmos y para mi está muy bien tratado.

Pronto terminaré de leer el libro y me pondré a la tarea de escribir mi aporte como de leer a los aportes de los compañeros.

Ya me llegaron los dos tomos de Torrente Ballester.

Un beso

pancho dijo...

El personaje de Sidra es de los más entrañables de la primera parte de la novela y a la que más atención presta la autora. Con trece años hace muchas de las funciones de la madre que fallece, se hace cargo de la casa, del control de las trillizas y del otro hermano. La sacrificada de la familia. Da parte de las novedades diarias a su padre todas las noches. Se atolondra con una mirada de Germán y es el patito feo en las fiestas y en las vacaciones en San Sebastián. Cae bien porque recicla los vestidos de su madre y es el contrapunto de la amiga pija.
No he llegado en la lectura al momento en que se declara la homosexualidad de Manuel y Germán, pero ya se va perfilando, se empieza a sospechar porque la autora va dejando indicios que lo dejan entrever.
“Solo los que huyen pueden tener un tiempo de libertad”. Eso lo decimos ahora, pero en aquellos momentos eran traidores de los dos bandos y eso marca para siempre. Incluso hoy lo siguen siendo para muchos, ignorados durante décadas de olvido. Por la libertad, el honor y la justicia es por lo único que merece la pena luchar con todas las consecuencias.
Después del calentamiento quizás le podamos a La saga/fuga.

Omar enletrasarte dijo...

contrariamente al juicio popular, el amor es lo único que hace libres a los hombres (dicho esto significando humanidad)
el abrazo de siempre

DORCA´S LIBRARY dijo...

Hola Pedro:
Tras mucho meditarlo, he decidido dejar tu tertulia. Te agradezco mucho que me permitieras entrar en ella. Ya sé que sólo llevo tres libros leídos con vosotros. Pero para mí ha sido suficiente para darme cuenta que mi camino como lectora, no es el mismo que el vuestro.
No alcanzo el nivel académico que algunos de vosotros tenéis, pero hay algo que sí tengo: Instinto. Y eso me sirve para saber si un libro me interesa, me gusta, me llena. Prefiero seguir ese instinto a la hora de ir descubriendo lecturas. Posiblemente me perderé cosas por no estar con vosotros, pero sé que también ganaré otras.
Quiero ser sincera. He echado de menos en esta tertulia el debate y sobre todo la crítica. Ésta si se hace de una forma constructiva, enriquece.
Pensarás que quién soy yo para decir todo esto, si acabo de llegar. Pero ha sido con el último libro que hemos leído, que yo no he terminado, tal y como le dije a la autora en mi comentario, cuando me he dado cuenta que no podía seguir así. Dejé la lectura de ese libro varias veces, para leerme otros que me estaban "llamando" a gritos. Y la
verdad, no me arrepiento, porque he descubierto verdaderas joyas.
No quiero parecer ni grosera, ni desagradecida. Pero quiero ser fiel a mí misma para poder serlo con los demás.
Me gustaría seguir entrando en tu blog, si me lo permites, y en el de algunos de los miembros de esta tertulia que he ido conociendo a través de sus intervenciones. Y si te parece bien, dejaré algún que otro comentario, cuando tu entrada sea como muchas de ellas son: una razón para meditar y comentar.
Os mando un cordial saludo a todos. Y que los buenos libros os acompañen.

Abejita de la Vega dijo...

Ese afán de controlarlo todo y a todos...he sufrido a gente así. Sidra no es entrañable, es odiosa. Es un marqués de Comillas doméstico.
Por eso sus hermanos huyen...Le dije a Laura Castañón que a mí me gustó especialmente el tren de Paloma, es un símbolo de libertad.

Los buenos libros son buena compañía. Es curioso que a mí, que no me gusta nada tomar notas, me pusiera a escribir y escribir con letra de médico en el afán de atrapar una reunión que me estaba resultando muy grata. Tal vez nos faltara espíritu crítico, puede ser...

Quisiera escribir una carta a Andrés Braña, antes de sumergirme en el libro de marzo. La traca final, que dijo la escritora. A ver si me sale algo y a ver si soy capaz de entrar en la Saga Fuga esa.

Besos, feliz carnaval.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

DORCA´S LIBRARY: Te animo no solo a seguir comentando en La Acequia sino también en los blogs de aquellos que siguen la lectura. Te animo también a que sigas comentando en las entradas de los jueves porque no todas tienen que ser elogiosas ni todas tienen que tener un mismo formato, es totalmente libre. Este club es abierto y mientras se guarde el respeto puedes hacer todo tipo de comentarios. No puedo comprender la lectura de otra manera, ni al lector moderno.
En cuanto a la selección de libros quizá porque lleves poco tiempo siguiendo La Acequia no hayas coincidido con mis requerimientos para que se hagan sugerencias. El único requisito es que estén escritos en español y que se procuren alternar propuestas de autores vivos con autores ya fallecidos. Cualquier género, cualquier época, cualquier país. Me resulta muy difícil pensar que no puedas hacerme llegar alguna sugerencia para leer entre todos. Eso sí, te pido que sean sugerencias que puedan encontrarse en el mercado fácilmente -en papel o libro electrónico- porque el blog lo siguen desde fuera de España. Si repasas la lista de lecturas que hemos llevado a cabo -la tienes en la columna de la derecha- puedes observar la variedad de la que te hablo.
Anímate a proponer. De todas las formas, no tienes que sentirte forzada a seguir todas las lecturas propuestas.

DORCA´S LIBRARY dijo...

Hola Pedro:
Tienes razón en que no he hecho mi aportación de títulos y autores, así que pongo aquí una pequeña lista, por si ves que alguno puede ser de interés general. No creo que haya problema en encontrarlos. Estas son mis sugerencias de Títulos de Autores Desaparecidos:
"Confusión de Sentimientos" de Stefan Zweig, cualquier título que escogieras de este autor vale la pena.Es el mismo que escribió "Mendel, el de los Libros". Una joya comprimida en muy pocas páginas. Puro dominio de la palabra.
"La Librería" de Penelope Fitzgerald de esta misma autora acaba de salir "La Flor Azul", que aún no he leído.
Edith Wharton es una autora con un dominio del lenguaje, que me encanta. Tiene libros de relatos. Ultimamente han publicado dos novelas cortas de ella: "Xingú" en la que, precisamente, sitúa el conflicto que da pie a la historia, en una tertulia literaria. "Las Hermanas Bunner", en la que la autora disecciona el alma de los personajes de una manera que te deja perpleja. Una novela de algo más de extensión es "Ethan Frome". Muy buena. En estos títulos te sorprende el conocimiento que tiene la autora de los distintos gupos sociales.
Títulos de Autores Vivos que me parecen de interés:
"El Inventor de Palabras" y "El Telescopio de Schopenhauer", de Gerard Donovan. Este autor juega con las palabras y con el lector. Escribe de una manera que te hace creer que ya lo sabes todo de la historia y sus protagonistas, pero qué va, siempre hay una vuelta de tuerca más. Imposible resistirse.
Erri de Luca: "El Crimen del Soldado", "Los Peces no Cierran Los Ojos". Escoge cualquier título de él. Ya no podrás dejar de leerle. Escribe prosa convirtiendo la frase más sencilla en pura poesía.
Linda Olsson: "Astrid y Veronika", es el único título que he leído de ella. Esta historia es como las aguas del río Miño, tranquila por fuera, pero con un montón de pozos bajo la superficie. Ha sido capaz de contar algo terrible con un lenguaje bello. ¿Se le puede pedir más?
Louise Erdrich: "La Casa Redonda". A raíz de un suceso trágico cada personaje reacciona de una manera, y con sus reaccciones, incluso con la pasividad de alguno de ellos, la autora nos dibuja unos personajes riquísimos.
Por último Margaret Mazzantini: "Mar de Mañana". Estuve a punto de perdérmelo, menos mal que tengo un "ángel de la guarda" librera, que me saca de vez en cuando de la caverna y me avisa de lo bueno que hay por conocer.
Ahora estoy leyendo: "La Larga Vida de Marianna Ucría", de Dacia Maraini. Y no voy a dejarlo hasta absorver su última palabra.
Cojo la posibilidad que me ofreces de no seguir todas las lecturas propuestas. Cuando vea que puedo aportar algo interesante, lo haré.
Seguimos en contacto literario. Gracias y saludos.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

DORCA´S LIBRARY: Quizá no me expliqué bien. La única condición de los títulos del Club es que estén escritos en español. Sé que algunos lo entienden como una limitación, pero quiero leer a los autores en su idioma. Esto no quiere decir que no considere importante leer a autores extranjeros traducidos, pero esto es algo que podemos hacer fuera de la propuesta. Quiero que en el club podamos comentar tamibén el estilo y esto es dificil en una traducción.
Conozco varios de los libros que mencionas. De Zweig hubo un tiempo que fui un apasionado -aunque no todo de él tiene el mismo interés.
Seguro que encuentras propuestas en español que hacerme llegar.

DORCA´S LIBRARY dijo...

Hola Pedro:
Te explicaste bien, lo que pasa es que me apasioné tanto buscando los títulos que me gustaban, que se me olvidó tener en cuenta que fueran escritos en español. De éstos te puedo decir:
"Librerías" de Jorge Carrión. Es un ensayo que me pareció muy interesante.
"Los Libros y la Libertad" de Emilio Lledó. También ensayo. Con él he aprendido unas cuantas cosas.Interesante también para los que os dedicáis a la enseñanza.
"Solsticio" de José Carlos Llop. Está entre el ensayo y la novela. Por su lenguaje, por su estilo, es de esos libros que además de hacerte recordar cosas que cuando las teníamos no las valorábamos, lo hace sacando el lado poético de lo más pequeño. Me encantó.
En cuanto a novelas:
"Helarte de Amar" de Fernando Iwasaki. Este autor peruano es bueno hasta para escoger los títulos de sus libros. Tiene un humor punzante, corrosivo a veces, pero muy inteligente. Utiliza la ironía con la misma facilidad que otros utilizamos los pañuelos de papel.
"La Contadora de Películas" de Hernán Rivera Letelier. También autor latinoamericano. De una historia pequeñita, hace una obra literaria, radiografiando la miseria de la condición humana.
Su historia personal de cómo comenzó a escribir, ya es de por sí una buena novela.
Otro latinoamericano que me parece interesante es Isaac Rosa, en su novela "El País del Miedo",
nos pone de frente lo bajo que podemos caer, por eso, por miedo.
Y por último, "La Casa de Papel" de Carlos María Domínguez, éste no sé si será fácil de encontrar.
Algunos de los títulos no son de muchas páginas, pero creo que tienen calidad literaria, que es lo que para mí tiene más importancia.
De autores que escriben en español no me vienen ahora a la memoria los fallecidos. La verdad es que me muevo más entre los contemporáneos que entre los clásicos.
La lectura de un libro es la disculpa para crear debate. Lo bonito es compartir las reflexiones que ese libro te crean e incluso, trasportarlas a temas que puedan ser de actualidad.
Por supuesto que tienes que conocer a muchos autores de los que he mencionado. Cuando volví a leer mi mensaje anterior, me dí cuenta que te hablaba olvidándome que eras profesor. En cuanto me tiran de la lengua sobre libros, me acelero que es un gusto.
Estoy de acuerdo contigo en que no todo lo de Zweig pueda resultar interesante, pero sí creo que está bien escrito.
Me alegro de haberte dicho todo lo que me estaba rondando por la cabeza con respecto a tu tertulia, y te agradezco muchísimo tu interés por preguntarme títulos y autores.
Espero haber aportado algo bueno.
Saludos.

José Luis Ríos Gabás dijo...

Por diversas circunstancias no he leído este último libro pero me reengancho con La saga/fuga de JB.

Un abrazo

Paco Cuesta dijo...

Tomo de tu comentario el acierto en destacar "el impulso hacia la libertad" que a través de distintos personajes se mantiene desde el inicio de la novela.Gracias.
Un abrazo