miércoles, 5 de febrero de 2014

Calles de cartón piedra



A veces la ciudad se convierte en un decorado de soledad insoportable y anochece de forma tan irreal que hay que buscar refugio en la casa y dejar que el frío de la madrugada despeje las calles y devuelva el color a las cosas.Ocurre que hay días así, en los que las calles parecen cartón piedra de una mala comedia.

18 comentarios:

Montserrat Sala dijo...

Cierto profesor. A mi también me lo parecen.
Es el frio invierno. La soledad. el vacio. las ausencias.
Todo lo qeu duele, creo.
Saludos!

Aristos Veyrud dijo...

En esos casos cuando se tiene un refugio no hay que pensarlo dos veces.
Saludos!!!

casilda garcía archilla dijo...

Hablamos de refugio, entonces. Interesante tema. Parece que vivimos en tiempos de mucha intemperie

Myriam dijo...

Un refugio y si es cerca del fuego de la chimenea, mejor, es un buen paliativo para las malas comedias, en las noches de invierno. Con suerte vendrán otras comedias de mejor calado.

Un beso y un abrazo

Camino a Gaia dijo...

Cada vez se nos antoja todo mas falso. Puede que solo estemos despertando.
Un saludo

impersonem dijo...

Es la fría realidad, y tener refugio en estos tiempos ya es algo, porque aún hay gente que está a la intemperie de forma permanente

impersonem dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Natàlia Tàrraco dijo...

Anochece cartón piedra blanco como espolvoreado con harina el decorado.
El calorcillo obra milagros, cosquillea soledades.

José Núñez de Cela dijo...

SOn un decorado que tenemos que rellenar con actores. Que no sean estos de cartón piedra también.

Saludos!

Edurne dijo...

Por ahí falta un pavo real, para demostrar que él no es de cartón piedra...
La noche lo altera todo. Bueno, no solo la noche...

Besos y abrazos
;)

Esther dijo...

Y lo peor es que estas cosas pasan incluso en pleno día, acompañados, y con la calle llena de gente. Esos momentos en los que la realidad se torna "irreal" y el corazón "cartón piedra", como si algo dentro de nosotros nos recordara que en última instancia estamos solos, muy solos. Un pensamiento entonces y no hay remedio, la máscara ciega de la soledad nos separa hasta de nosotros mismos. Es la voz del "monstruo descorazonador" que opera desde dentro. Real, irreal, quizás todo sea nada más que un juego de luces al anochecer pero lo cierto es que yo a usted, Señor Ojeda, no lo conozco, sin embargo, aquí estoy, casi a diarío como tantos otros, no sé si se da cuenta de mi "mano" solidaria "sobre" su "hombro".

Campurriana Campu dijo...

Por estos lares no invita el tiempo a salir a pasear. Por lo demás, no debemos dejar que los que nos desgobiernan nos quiten las ganas; las ganas de hacer cosas y ser felices.

São dijo...

Pedro, o Inverno com a sua escuridão, com o seu frio e tudo o mais não é bom companheiro, não!


Venha depressa o calor e a luz da Primavera, rrss

Grande abraço, amigo mio

DORCA´S LIBRARY dijo...

No me gusta cómo están rehabilitando las calles. Sobre todo la zona del casco viejo, que ya no es tal. Parece que impera el modelo uniforme. Todas iguales, pensadas para no vivirlas.

Paco Cuesta dijo...

Algo así como trampantojos de la realidad.
Un abrazo

elisa lichazul dijo...

días de cartón piedra son lo de menos, lo peor son las noches de cartón piedra
allí imposible evadir

besos

José Luis Ríos Gabás dijo...

Solo algunos fotógrafos muy buenos saben plasmar eso en fotografías.

Un abrazo

XuanRata dijo...

Es entonces cuando hay que tirar de oficio: los grandes actores son los que son capaces de levantar las malas comedias.

Un abrazo.