jueves, 21 de noviembre de 2013

La historia es algo que pasa lejos y noticias de nuestras lecturas


Al leer La estafeta romántica percibimos que para los personajes que escriben estas cartas, la historia es algo que pasa por allí, en las proximidades, pero no forma parte sustancial de sus vidas. Ya se ha comentado el cambio de actitud de Galdós a lo largo de los Episodios nacionales. En las primeras series, la historia española del siglo XIX -la gran historia- está más presente en la vida de los protagonistas, algo que afecta profundamente a sus vidas y que los impulsa a acciones o cambios de planes. Sin embargo, en la serie a la que pertenece esta novelita la historia se ha alejado de sus vidas. No es que no importe, es que es algo que ocurre lejos y de lo que llegan ecos que no tienen gran efecto en la vida cotidiana. Galdós tejió los Episodios para dar un cuadro del siglo XIX y para ello echa mano de acontecimientos históricos, personajes reales, sucesos de todo tipo, vida cultural y vida cotidiana. Pero sobre todo toma el pulso a la historia de España desde la mentalidad de la clase burguesa que tenía que haber encabezado el cambio y que poco a poco se acomoda a la nueva situación y deja de ser el necesario impulso revolucionario que trasformara el país. Por eso, muy inteligentemente, centra La estafeta romántica en las intrigas de dos mujeres cuyo principal objetivo es concertar matrimonios que aumenten el patrimonio familiar, independiententeme de las guerras carlistas o de las modas románticas. La historia es algo que conocen indirectamente porque su sentido práctico les dice que se dediquen a otras cosas de más provecho. Es un guiño inteligente por parte de Galdós quien, a finales del siglo XIX, ya había comprendido el hondo fracaso de todo un siglo revolucionario. Por eso lo mira desde estas dos mujeres que se escriben alejadas de la corte madrileña o de todo escenario que las aproximara a la historia convulsa del siglo.

Noticias de nuestras lecturas

La estafeta romántica, de Benito Pérez Galdós

Mª Ángeles Merino se dirige a Fernando para comentarle las cartas que de él y de su romanticismo -y del romanticismo en general- se escriben en el texto. No os perdáis las ilustraciones.

Myriam se lanza a una tarea necesaria para comprender la novela -y la obra narrativa entera de Galdós-, su acercamiento a la mente femeninda. Aquí, con más necesidad, dado el carácter de las mujeres que escriben las cartas de la obra. En su primera entrada estudia a Doña María Tirgo, Juana Teresa, Demetria, Gracia. En la segunda, Valvanera, Pilar, Aura, Nicolasa, Pepita, Justina, Jerónima, Carlota y Consolación. Finalmente, concluye su primera aportación sobre la caracterización psicológica de estas mujeres. Son entradas imprescindibles por la forma de penetrar en el carácter de estas mujeres.

Del magnífico análisis de las seis cartas correspondientes que hace Pancho se puede desprender el gran conocimiento de la psicología humana que tenía Galdós. No puedo estar más de acuerdo con la afirmación inicial de su entrada.

Ele Bergón rescata una interesantísima curiosidad: la noticia del final de la revisión de las pruebas de imprenta de La estafeta romántica y el testimonio del trabajo infatigable de don Benito. No os lo perdáis.

Paco Cuesta va del bosque de personajes de la obra a la individualidad y se hace una interesante pregunta al final de la entrada.

Gelu realiza su primera aportación sobre la novela de Galdós y repasa adaptaciones al cine de su obra y la biografía del autor. No os perdáis sus enlaces.


Ya sabéis que recojo en estas entradas de los jueves los comentarios que los seguidores del Club de lectura hacen en su blog hasta el miércoles y aquellos que me dé tiempo del mismo jueves. Si me he olvidado de alguno, os agradecería que me lo hicierais saber.

El pasado martes, día 19, tuvo lugar la sesión del Club de lectura presencial correspondiente al mes de noviembre. Aunque en ella dimos cuenta de la lectura de La estafeta romántica, en los blogs todavía seguiremos ocupándonos de esta obra el resto del mes. En diciembre leeremos Todo lo que era sólido, de Antonio Muñoz Molina. En la citada sesión se procedió a la primera selección de textos para el próximo curso a propuesta de los participantes.


6 comentarios:

elisa lichazul dijo...

gracias por tu huella PEDRO
te dejo un abrazo
el volar es tarea individual sin duda y la historia cada quien la interpreta según su propia experiencia


Paco Cuesta dijo...

Es muy interesante el apunte, más bien confirmación del sentido práctico de la mujer a la hora de conseguir un objetivo.
Un abrazo

Myriam dijo...

Gracias, Pedro, me divertí mucho haciendo este trabajo. Ahora estoy con la otra parte.

Besos

Abejita de la Vega dijo...

La historia no es historia cuando se está viviendo. Cuando explico a mis alumnos qué es eso que llaman historia echo mano de mis recuerdos personales: cuando se murió Franco mi preocupación más inmediata era preparar un examen sobre la Antigua Grecia. En aquella Semana Santa en que legalizaron al PC, me reunía cada día, en una cafetería, con unas compañeras de clase...para redactar un trabajo sobre...la Revolución Francesa. Eso sí,aquel 23 F pasé miedo y lloré, la historia pasó muy cerca.

Los de la estafeta van a su bola, a sus intereses cercanos;los románticos son los yeyés de entonces y la guerra carlista es para personajes extravagantes como don Beltrán de Urdaneta. La gente de orden no se dedica a esas cosas.

Y la revolución burguesa a medio cocer. Y a Galdós le duele.
Fernando de Calpena es un liberal algo tontorrón, menos mal que tiene madre.
Empecé a leer "Vergara", he caído en la trampa de don Benito.

Las dos lecturas colectivas, la presencial y la bloguera, se complementan muy bien, estoy encantada...

Escribiré a doña Pilar Loaysa. A ver s tengo un rato para escapar al secarral, lo tengo pendiente.

Besos

pancho dijo...

Vivir en la España del XIX debió ser un sinvivir continuo: las guerras napoleónicas, tres guerras carlistas, revoluciones varias y para rematar la función bélica la guerra de Cuba donde nos dejaron sin barcos y sin honra. Pero la peor estaba por venir, menos mal que parece que la devastación de la Guerra Civil del 36 nos dejó vacunados hasta la fecha. Ahora no concebimos una vida en guerra, toquemos madera por si acaso...
Galdós tenía la capacidad de hacer literatura de cualquier manera: con guerra de fondo, en la retaguardia o en primera línea.
Un abrazo

São dijo...

Interessante , mas como sempre...não me será possível ler!

Se os países do Sul se unissem, a começar pelo ibéricos talvez tudo melhorasse!

Querido amigo mio, besos