miércoles, 6 de noviembre de 2013

I Congreso Internacional. Género y cultura de la sostenibilidad


Esta mañana se ha inaugurado, en la Facultad de Filolosofía y Letras de la Universidad de Valladolid, el I Congreso Internacional Género y Cultura de la Sostenibilidad, coordinado por Alicia H. Puleo, una de la mayores especialistas en el tema. He asistido a la mesa redonda de la tarde porque me interesaban varias comunicaciones sobre ecocrítica, un campo que se ha desarrollado notablemente desde hace algo más de una década, especialmente la de mi colega y amigo Teo Sanz.

Las relaciones entre el ser humano y el mundo son claves para interpretar el pensamiento de una época. Tras el mito, vino la teología a dominarlas. En el renacimiento se gestó un antropocentrismo: la medida de todo fue el ser humano en una intensidad creciente que culminó en el siglo XVIII con la innecesariedad de Dios. Además, a este concepto hay que añadir la preponderancia de una explicación histórica basada en el hombre, relegando a la mujer a un segundo plano. Curiosamente, fue el mismo tiempo en el que se formularon las bases del sistema capitalista que ha llegado hasta nosotros. Antropocentrismo y capitalismo unidos crearon el dualismo hombre-naturaleza según el cual esta última estaba al servicio del primero, que podía explotarla como si fuera un bien inagotable y, en todo caso, de su propiedad. El capitalismo, en sus diferentes variantes, ha llevado al mundo al límite de sus posibilidades.

Siempre hubo quienes levantaron la voz de alarma ante un concepto de civilización basado exclusivamente en la dominación material del otro y de la naturaleza, en una suma de voces que fueron progresando hasta la situación de conciencia actual. Especialmente a finales del siglo XIX surgieron varios modelos de pensamiento que profundizaban en esta relación problemática.  Finalmente, uno de los mejores legados de la postmodernidad fue la cristalización del pensamiento ecológico que está en la base de estas teorías analizadas en el Congreso. El ser humano ya no es visto como el centro de un mundo que está a su disposición para ser explotado, modificado y planificado sino como una parte de él. Esta mirada ajusta el ser humano a su verdadera dimensión y le aporta una nueva forma de pensarse, la única posible si queremos tener futuro. Un futuro que debe pasar, necesariamente, por el respeto a la vida no humana. De ser hijos de los dioses a ser un organismo más del ecosistema. Me temo que al ser humano le va a costar apearse de la soberbia.

10 comentarios:

Myriam dijo...

Muy interesante, desde luego. Como dices, si no entendemos que estamos relacionados todos con todos y somos parte integral de un todo, respetando la Naturaleza, nos autodestruiremos en lugar de avanzar en la escala evolutiva.

Besos

Myriam dijo...

Interesante y absolutamente necesario, por su puesto.

elisa lichazul dijo...

los pueblos originarios de este lado del mapa siempre nos han enseñado la importancia del equilibrio y han compartido la cosmovisión y ecovisión

pero tenemos la maña del conquistador y su arrogancia
así imposible mejorar cuando hay tanto capital invertido y acciones de las empresas siempre velando por sus arcas
así el hombre desarrollado ha construido su imperio

ojalá todos esos encuentros , foros, congresos den luces y bases para concretar el cambio de paradigma que esta y las futuras generaciones necesitan

besos PEDRO

Señor De la Vega dijo...

Mi Señor Ojeda,
Impresionante programa, espero que cuente con mucha asistencia y que aproveche a los asistentes.

Envidia no poder estar allí; ojalá todos estos eventos tuviesen un streaming (o quedase almacenado para volver a verlo) y al menos disfrutar algo y aprender otro tanto.

Hace falta muchísimo más enfoque de género en todos los campos, también el histórico y por supuesto literario, e igualmente un enfoque ecológico, al repasar la historia y la literatura y encarar todas las artes y las ciencias presentes y futuras.

Ecocrítica, hummm revisando mis poemas y textos, creo tener más con perspectiva de género que ecológicos, aunque me viene a la cabeza este soneto al caso que publiqué allá por enero 2011 :

"Un futuro obsoleto y programado
nos depara el consumo de la tierra
pues unido al comercio de la guerra
ha de ser nuestro infierno adelantado

todo gira al servicio del mercado
frenar rueda es acción solo gamberra
y usando a los gobiernos nos entierra
bajo manto corrupto y agotado

no me engañan porque eso no consiento
pero soy permeable a su sistema
acaso solo grito contra el viento

o aún peor, culpable del dilema
pues no basta tener remordimiento
si es renuncia la clave del problema
"

Suyo, Z+-----

Abejita de la Vega dijo...

Contra soberbia, humildad.

São dijo...

Interessante, como sempre, a tua entrada.

Relativamente ao tema, é impressionante como os povos ditos primitivos( e deliberadamente quase extintos em nome do "progresso") tinham a plena consciência de que a Natureza é um todo e que não existe dualidade ser humano-natureza!!

Meu querido Pedro, obrigada por mais um estupend post.

Antonio Aguilera dijo...

La naturaleza algun dia nos devolvera el guantazo.

Paco Cuesta dijo...

Destronamos a los dioses para ocupar su lugar y poder.
Un abrazo

MIMOSA dijo...

Muy interesante la propuesta.
Todo aquello que nos rodea nos dio vida y nosotros nos fuimos encargando de destruirla.
Avivar ese universo incluso desde la letras, darle cabida y poner al humano en el lugar que le corresponde.

Besos

dafd dijo...

La verdad es que, empujados por la necesidad, nos vamos dando cuenta poco a poco de que todos estamos en la Tierra misma y que no estamos explotando otro planeta. Las iniciativas como este Congreso ayudan a hacernos a esa implacable idea.