domingo, 17 de noviembre de 2013

El refugio


Hace fío y nieva. Es difícil vivir en un descampado, pero eso es la vida. Este fin de semana el otoño, en estas tierras, ha girado hacia el invierno. Hace frío y nieva. Es bueno que haga frío y que nieve, es necesario. Pero uno camina por la vida como si el frío se le hubiera cogido a las tripas, en busca de refugio. Y si lo encuentra todo será amable durante unas horas, el sortilegio de un amigo detendrá en el aire los copos de nieve; la noche se alargará en conversaciones y las mañanas tendrán la sorpresa de la poesía, te mostrarán las setas del otoño con su nombre y una fuente secreta que mana en el centro mismo del hogar y te ofrecerán una puesta de sol para cuando llegue el próximo verano y todos los senderos de la sierra que alguien habrá marcado para que no te pierdas. Y la huella de un abrazo prolongado en silencio hará más sencilla la despedida. De nuevo, al descampado, que no otra cosa es la vida. A la espera de que el camino te devuelva aquí o que te lleve, paso a paso, hacia el próximo refugio, antes de que llegue el invierno y la nieve cubra los caminos. Y será necesario que ocurra, aunque tengas la desgracia de que te sorprenda a media jornada y ya no haya refugio pero lo hayas buscado.

17 comentarios:

Myriam dijo...

Solos nacemos y solos morimos y en el medio esos refugios que alimentan nuestra alma de cariño. ¡Viva la poesía!

Besos

Spaghetti dijo...

Bien distintos son los fríos, el que llega de afuera y el frío interior. Por lo que habrá que encontrar distintos refugios.

Marina dijo...

¿QUién dijo que la nieve atrapa?

ALguien me dijo ayer: Llevo 15 minutos con los brazos extendidos y tú no acabas de entrar.

Supongo yo, que a veces me da por pensar pensamientos profundos (locuras creo) Que en esos brazos, de quien quiera que fuesen, se habrán cobijado muchos 15 minutos y los que aún estar por cobijar.
No hay nieves ni fríos perpetuos que puedan con 15 minutos de abrazo.

También hoy alguien me dijo: Este poeta, me ha dejado el corazón palpitando y la mente llena de gozo. Fíjate, y tan solo por unos versos regalados a tiempo.

Quién dijo que la nieve atrapa, hablaba sin duda de su belleza.

Te avisaré cuando la nieve cubra mi parque y el frío hiele las fuentes... Es hermoso el paisaje y es hermosos el momento.

En realidad, yo sólo venía a decirte que me suena tu poema de otoño, porque me suena a ti.

Besos :)

mojadopapel dijo...

Maravillosa forma de poetizar 24 horas....plenas,intensas de amistad,sensibilidad y poesía de la que te ayuda a crecer y te da fuerzas para andar.Gracias Pedro.

José Núñez de Cela dijo...

Los primeros fríos nos hacen reflexionar y cambiar de dirección nuestra rutina.
Un fin de semana con la nieve cerca del mar y la chimenea en una tarde de domingo, poco más se necesita.

Saludos!

mojadopapel dijo...

Marina qué bonito comentario le has puesto a Pedro... ¡cuanto aprendo con vosotros!

Manolo dijo...

Siempre habrá unos brazos que envuelvan y acojan al peregrino durante su viaje.
Un abrazo, Pedro.

LA ZARZAMORA dijo...

Espero que este año llegue tarde aquí, aunque ya se perfila en el ambiente...
Y que cuando llegue, esos refugios vitales me abracen también, y me vean recostada a la leña de la chimenea y los bolsillos llenos de castañas.
Besos, Pedro.

Natàlia Tàrraco dijo...

Un descampado muy bien poblado, interiores y exteriores. Nieva en Andorra.

elisa lichazul dijo...

el refugio sea el propio o el colectivo es un buen sitio donde pasar memorias

besos

Abejita de la Vega dijo...

Refugio, lo buscamos.

Anónimo dijo...

Pedro, conmovedor relato, cuando aparece el frío, tóma a ver si esto te puede servir: http://youtu.be/snMoXK5-yWc

De @germamy

Campurriana Campu dijo...

En el medio, esos refugios tan necesarios.

virgi dijo...

Aprovechemos los refugios, el tiempo de los descampados siempre está al acecho.
Besos

Ele Bergón dijo...

Este fin de semana he visto nevar en Aranda y he preguntado al librero que tu conoces por Esguevas, me dice que se agotaron todos, pero yo necesito dos.

He visto nevar en Aranda junto a personas que compartíamos la poesía, mientras mirábamos cómo se acercaba el invierno en unos cuantos copos de nieve blanca.

Un abrazo

Luz

( Dime cómo puedo conseguir dos de tus libros)

Paco Cuesta dijo...

Antes de que llegue el invierno, por la senda de la prosa llegaremos a la poesía. Después será primavera.
Un abrazo

José Luis Ríos Gabás dijo...

Voy retrasado en todo, no mucho, pero voy, en leer a Galdós, en leer tus entradas despacio, en leer a los comentaristas... en fin, ya me pondré al día. El invierno, aquí, está asociado a la niebla, a "las nieblas", que hacen que el día sea gris y triste, y las noches oscuras y hasta siniestras. Tenemos suerte de la literatura, y de la música también, en mi caso.

Un fuerte abrazo