domingo, 3 de noviembre de 2013

Abandona toda esperanza


No importa que llueva. Me pediste un beso y te lo di y después vinieron otros. No importa que llueva. Todo amenaza y el mundo gira y dejamos que nos metieran en esta maldita crisis tan propia del sistema que nos hacen creer que es el nuestro y dejaremos que nos saquen por la puerta de un campo desolado en el que deberemos volver a vivir, instalar las tiendas de campaña de este campo de refugiados que luego nos adornan con luces y pantallas. No sé cuántos tendrán ya la fuerza suficiente para ver el entramado del trampantojo porque nos han vaciado por dentro. Nos vendimos al espejismo de sus promesas y en consecuencia cuando todo se cayó también se cayó la esperanza: es el precio de nuestra alma. Abandona toda esperanza dice el letrero del portón por el que nos sacan al campo de trabajo, como reses. No dejarán que nos muramos ni que agotemos el último aliento porque nos necesitan para que el engranaje funcione, pero nos han dejado claras sus intenciones. Este es su camino, este es su horizonte. Pero nos necesitan porque somos los que nutrimos su sangre. Pero por un momento no importa que llueva si todavía me pides un beso e inventamos cientos y parece que podemos reiniciar el mundo en este otoño. Siento náuseas, es algo profundo, siento náuseas porque he perdido la ilusión y casi la vida pero sé que hay que tirar hacia adelante para mirarlos a la cara. Siento náuseas de este mundo, del balido de los rebaños, de los rediles, de la forma en que nos pastorean en sus campos con hierba rala que terminamos abonando para su próxima cosecha. Siento náuseas y no me encuentro bien, no tengo ya fuerzas pero me siento vivo. Y llegan tus besos, me ofreces el pecho para refugiarme y me abrazas y logro descansar el tiempo suficiente para seguir adelante y buscar por dónde cortar la alambrada y pensar en que aún hay esperanza aunque no la haya, aunque ya nada exista más allá de la náusea. Bajo la lluvia.

23 comentarios:

mojadopapel dijo...

Agárrate al amor si lo tienes...es lo único que nos salva.

Luis Antonio dijo...

Estás vivo, tienes un pecho donde refugiarte y el tesoro de sus besos...¿Se puede pedir más en estos tiempos aciagos?

elisa lichazul dijo...

al menos tienes a alguien a quien besar , así que tan mal no está el invierno jajaja

buena semana Pedro
:D

elisa lichazul dijo...

pd... me adelanté
invierno

otoño jajaja, ojalá siga todo el año
:)

LA ZARZAMORA dijo...

Besarse bajo la lluvia, girando y girando en esa montaña rusa de emociones que nos trae la realidad, sin náusea sería difícil...

Pero cuando unos brazos y unos labios nos muestran algún rumbo, hay que aferrarse a ellos y mojarse... aun sin brújula y sintiendo ese mareo.

Besos, Pedro.

María dijo...

¡Qué bonito lo que escribiste, Pedro! sentir náuseas por debilidad, por ver que no hay esperanzas de una vida que la han partido en trocitos.

De verdad... me ha encantado tu texto me siento en parte identificada.

Un beso.

Natàlia Tàrraco dijo...

Acordémonos que nos necesitan, así que cuando llegue la hora les damos su merecido, no ocurra lo que sucedió, no se repita la náusea y se perpetue la desmemoria.

Tengo náuseas y como puedo me las curo a besos.

Kasioles dijo...

No pierdas jamás la esperanza, el panorama pese a ser muy turbio, pensemos que volverá a brillar el sol.
De todas formas, tienes ese amor al lado que te hará ver la vida de otro color ¡disfrútalo y no pienses!
Agradezco tu comentario y aprovecho para dejarte mis cariños en el corazón.
Kasioles

Joselu dijo...

Cuando nos sentimos rebaño, cuando nos sentimos plebe adocenada en manos de los otros, pero a la vez sentimos naúseas de ello y nos rebelamos internamente, tal vez sea el amor lo que nos salve de la irrelevancia, tal vez sea lo único que nos reivindica y da sentido a nuestra existencia.

Myriam dijo...

Mientras ese pecho exista, como refugio (y los besos y los abrazos igualmente), toda nausea por terrible que sea es superable; bajo la lluvia o donde sea.

Tomás Martinez Fernandez dijo...

Oigo flotando en olas de armonías,
Rumor de besos y batir de alas;
Mis párpados se cierran... —¿Qué sucede?
¿Dime?
—¡Silencio! ¡Es el amor que pasa!

Tesa dijo...

Tan desesperados, que resulta consuelo el que nos necesiten.
Es como síndrome de Estocolmo.
Y si no fuera por los besos...

Abejita de la Vega dijo...

Quelle est cette langueur
Qui pénètre mon coeur ?

virgi dijo...

Una maravilla que me ha dejado emocionada, Pedro.
Que el amor nos salve, porque poco nos va quedando.

Omar enletrasarte dijo...

gloriosa prosa
.
el sentido del cartel, "abandona la esperanza" es porque en ciertos pensamientos la esperanza siempre va pasos adelante, tal la utopía
.
abandonar la esperanza y ser hoy y ahora, hacer hoy y ahora, sería la consigna del momento
.
un abrazo, me encantó la mescla dulce y amarga de la prosa

Camino a Gaia dijo...

Si abandonamos la esperanza, al final, la esperanza nos abandonará a nosotros.
El optimismo fundamentalista, trae escondido un pesimismo derrotista. Es hora de regirnos por un optimismo fundamentado, sin grandilocuencias, a medida del ser humano.
Un saludo

Campurriana Campu dijo...

Me llegó tu fragmento de una forma especial. Sin duda, muchos nos sentimos identificados con tus sentimientos.
No olvides tampoco, Pedro, que no hay nada como un pecho en el que cobijarse.

Un abrazo.

Edurne dijo...

Me niego a perder, a dejar escapar,a que me roben cualquier tipo de esperanza...

El amor es el asidero que nos puede mantener a flote, lo tengo clarísimo!

Besos!
;)

São dijo...

SE tens quem te ame e que tu ames, meu querido amigo, colhe aí a força que te vai fazer muita falta pois o mundo que nos estão preparando nos exigirá resistência e coragem!

Abrazos, muchos

Spaghetti dijo...

Ánimo Pedro, que no estás solo.

Paco Cuesta dijo...

En ocasiones la botella parece vacía, el manantial de la vida repone al menos parte de consumido y entonces la vemos medio llena.
Un abrazo

MIMOSA dijo...

Siempre queda, por muy pequeño que sea, un rayito de luz, un rescoldo en alguna mirada, una palabra de aliento, un acto, un apretón de manos como antes se daban, una palabra con su validez, ese beso del que hablas...no abandones la esperanza...

Besos

dafd dijo...

El amor es un refugio. O no es más que un espejismo, como cualquier otro.
Pero no puede ser. Cómo va a ser lo mismo, por ejemplo, el espejismo-amor que el espejismo-consumismo. Hay clases. Lo que nos saque de la cueva de las sombras y nos permita ver directamente lo real, no puede ser un espejismo.