sábado, 7 de septiembre de 2013

Ponerse ante el espejo


Ponerse ante el espejo y mirarse. Y reconocerse e ignorarse, en juego de luces y sombras. Para llegar a los cincuenta años se muda varias veces de piel pero la nueva guarda la forma de las cicatrices. También de las alegrías. Me alegro ahora de haber vivido intensamente unas y otras porque ellas me han hecho. He tenido de ambas a manos llenas y este verano de los cincuenta años he realizado recuento para seguir adelante. No me he detenido a filiarlas ni a sumar el balance, sino a comprobar cuál pesaba y cuál ya no para llevar el peso estrictamente necesario. De lo que no guarda la forma nuestra piel es de esas etapas en las que no hemos vivido, ocupados en esas otras cosas o temerosos de que la vida nos dañe. Es verdad que a los cincuenta años ya hay una vida hecha y todo se afronta de manera distinta, pero también que el primer paso construye lo que nos queda. El camino es común y ojalá pronto nos encontremos en él por primera vez o nos veamos de nuevo.

28 comentarios:

Cosmo dijo...

Enhorabuena por tus cincuenta años,la introspección es sana,preguntarse de vez en cuando lo que somos,si estamos donde queremos estar o si hacemos lo que debemos y queremos hacer,más difícil es verse los defectos e incluso las virtudes,somos la misma persona en un contínuo cambio y acabamos diciendo aquello de "hay que vivirlo para comprenderlo" o "ya lo comprenderás cuando seas mayor" porque si a los cincuenta seguimos como a los veinte mal asunto.Y agradecer a la vida seguir en ella,yo cumplí 58 en Junio,cosa que jamás se me ocurrió imaginar que conseguiría.Abrazos y feliz curso.

moderato_Dos_josef dijo...

Bueno. A mis ciencuenta años todavía me queda mucho por hacer... Creo que todo jajajaja.

Un abrazo Pedro.

elisa lichazul dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
elisa lichazul dijo...

así es PEDRO, los 50 son una vuelta de tuerca, pero no una como tantas, sino la que marca el desprenderse y comenzar a elevarse

te deseo lo mejor para tu nueva era

Abejita de la Vega dijo...

Así es, "la nueva guarda la forma de las cicatrices". Nos reconocemos gracias a ellas. Somos lo mismo y al mismo tiempo somos algo muy diferente.

Salimos fortalecidos de las crisis. Y a los cincuenta ya se ha pasado por alguna o algunas.

Buena foto.

Besos

Gelu dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

Recuerdo una entrada con otra foto, en ese mismo lugar. Es crucial mirarse de frente. Con los años, al hacer recuento sabemos que saldremos de los reveses.
Y además, valoraremos –especialmente- lo bueno que nos surja.

Un abrazo.

María dijo...

Me encanta la fotografía, Pedro.

Hay personas que, aunque hayan vivido 50 años, lo tendrán en experiencia, pero físicamente, como tú, no lo aparentan.

Felicidades, Pedro.

Un beso.

Alicia Montero dijo...

Pedro lindo, Maestro querido, que linda etapa comienzas, lo encuentro fenomenal! siento que cada cambio es una nueva posibilidad!! y eso me entusiasma tanto!!
yo te respeto, y deseo para ti lo mejor ♥

Ali

Marina dijo...

Estoy totalmente de acuerdo. Yo tb hice balance cuando los cumplí (antes que tú) y dejé un montón de cosas en las aceras, por si el barrendero pasaba y se las llevaba al punto limpio.

Se las llevó y hoy mi espalda está más recta y miro más de frente.

Unos besos desde las fiestas de una ciudad que obliga a sus ciudadanos a acostarse a las 6 de la mañana sí o sí.

Natàlia Tàrraco dijo...

Mirarse al espejo sin ira, peinar cincuenta alerta y con el pie en la calle, te felicito.

Campurriana Campu dijo...

Da cierto vértigo ponerse ante el espejo, Pedro.
Menos, si uno tiene la conciencia tranquila y está contento con su vida aunque sea en términos generales.
Yo soy feliz porque tengo a mi lado a personas a las que quiero. Aunque no tenga millones de amigos, los que me rodean valen por ese número y por más.

Un abrazo. Me encanta volver a verte por aquí.
Este año a ver si puedo unirme a la lectura de Torrente Ballester. ¡Me apetece mucho!
Tendrás que explicarme un poco el funcionamiento de estas lecturas...

Spaghetti dijo...

Si ustedes lo dicen....aprenderé de mis mayores...aún me falta mucho para ser el que fui a los 50...jajajajja

Merche Pallarés dijo...

Pues espera llegar a los setenta... :) Besotes llenos de vida y de experiencia, M.

LA ZARZAMORA dijo...

Es cierto Pedro, la mochila, cada vez con tan solo la carga necesaria.
Y las cicatrices, ésas, dispuestos a mostrarlas a aquellos que sean capaces de acariciarlas, o de mostrarnos las suyas a pecho descubierto.
Y sí es cierto lo que dices, que pese a todo, vale la pena haberlas peleado, y luchado por ellas, mejor que vegetar y llorar lo no vivido.

Besos.

Anónimo dijo...

"Llegar a los cuarenta". "Llegar a los cincuenta". Dejad de hacer literatura porque lo real es que el tiempo no existe.

Camino a Gaia dijo...

Vale mas una vida gastada que cualquier otra que no se ha usado nunca.
Un saludo

PD: No le des tantas vueltas. Tal y como van las cosas lo que realmente empieza pesarnos es el futuro.

Paco Cuesta dijo...

Si veinte años no es nada -a decir del tango- cincuenta puede ser el comienzo de algo nuevo, con la serenidad que da el tiempo.
Cincuenta abrazos

MIMOSA dijo...

Cualquier momento, cualquier edad es buena para recapitular sobre aquello que ya no debemos cargar ni aventurar, hay quienes se dan cuenta antes y hay quienes jamás se la darán.
Cincuenta un número que lleva en sí mismo un regalo, el cero, el círculo de la vida, que una y mil veces nos da la oportunidad de recomenzar.

Aún sigo liada con mis proyectos, pero ya un año sin vosotros, era mucho tiempo,...un placer volver...

Besos, Pedro

Pamisola dijo...

Será que las décadas nos asustan más,son más visibles, pero las cosas de la vida llevan el ritmo que llevan, y no tienen por qué coincidir con los sentimientos.

Abrazos

elisa lichazul dijo...

gracias PEDRO por tus huellas
yo tengo 48 pero parece que hay días en que fuera 480 en el alma, y aún así vuelo , así que esos 50 tuyos llénalos de color pero sobre todo amor y ganas

besos

José Luis Ríos Gabás dijo...

Bueno, te acostumbrarás a los cincuenta, como yo. Y a que nuestros hijos se hagan definitivamente mayores, adultos. Eso sorprende más.

Un abrazo

mojadopapel dijo...

felicidades!!!....y pues eso.

dafd dijo...

"... y cuál ya no para llevar el peso estrictamente necesario"
Muchas veces es cuestión de peso. La sobrecarga solo conduce a caminar pesado y sin apenas fuerzas. La mayoría no somos camiones, no tenemos ni el chásis ni el motor necesarios para tirar de muchas cosas.

dafd dijo...

Mecachis con el "chásis"

Ele Bergón dijo...

Enhorabuena por esos cincuenta tan bien vividos. Espero que los sigas compartiendo, aunque sea de forma virtual, con todos nosotros y aportándonos tus interesantes reflexiones.

Muchos besos

Luz

Kety dijo...

Felicidades por esos cincuenta años. ¡Quien los pillara!
Besos

Anónimo dijo...

Creo que ya te felicite por tu cumpleaños, y si no lo hago ahora.
Acercarse al espejo es siempre duro se tenga la edad que se tenga, es bastante sincero y no tiene piedad.

La foto es espectacular de bonita.

Desearte muchos más y que sean compartidos con todos nosostros, me encontre en tu camino y desde luego que ojalá nos volvamos a encontrar en el.

Un placer leerte

Felicidades por ese medio siglo, estupendo cumplir años. A mi me encanta.

Soplaremos velas virtuales en el siguiente.

Besos.

Rita.

Myriam dijo...

No hay mejor forma de entrar en los "Sin-cuenta" y que es el momento en que aprendemos a vivir y no a soberevivir como hasta entonces.

Un abrazo muy fuerte