lunes, 16 de septiembre de 2013

Para añadir a la cadena


Para añadir a tu cadena un eslabón más solo debes hacer caso a los que te la pusieron encima, como has hecho hasta ahora con gran regocijo y alegría. La sonrisa del esclavo es la tranquilidad de su amo.

17 comentarios:

Myriam dijo...

Pués a clamar alegremente,

¡Ave, oh Cesar!
Encadenati murituri te salutant.


Anabel Rodríguez dijo...

Plas, plas, plas... a pesar de mi condición de esclava, no puedo mostrar una sonrisa que no sea amarga.

María dijo...

Somos esclavos de los políticos, encima que a ellos les damos el poder, luego son ellos los que se ríen de nosotros y encima nos ponen las cadenas.

Un beso.

elisa lichazul dijo...

todos seguimos siendo esclavos, algunos hasta de sus propios infortunios

beso

Anónimo dijo...

Lo malo de esta cadena es que suele tener mas de un amo.
Cuanta sonrisa, cuanto eslabón añadido hasta no soportar el peso de la cadena y decidir deshacernos de los amos y la cadena.

Spaghetti dijo...

No creo que nadie se alegre tanto de que le carguen de cadenas.

Pamisola dijo...

¿Y también las sonrisas cabreadas?

Claro que al amo le dará igual si sonríes. Y como "lo de aquí es un fiesta de cumpleaños" pues eso.

Besos.

São dijo...

Não existe nada mais triste do que um escravo feliz!

Besos. querido amigo mio.

Merche Pallarés dijo...

Menos quejarse y más actuar por parte de todos. Besotes asqueados, M.

Antonio Aguilera dijo...

Jodios y agradecios

Edurne dijo...

Lo del regocijo y la alegría... no sé yo, pero cierto es: esclavos somos!
Katxisdiez!

Besos!
;)

Isabel Barceló Chico dijo...

Qué verdad tan hiriente... Un abrazo.

Omar enletrasarte dijo...

si la ironía es madera, has dado en el clavo
uff, qué fuerte!
.
ánimo mi querido Profe

dafd dijo...

Ya me veo en el espejo sonriendo de alegría. Buena anotación.

virgi dijo...

Y así desde tiempos inmemoriales.
Y del futuro no digamos...
Besitos

Abejita de la Vega dijo...

Encadenados, no llevamos la cuenta de los eslabones, para qué.

José Luis Ríos Gabás dijo...

Ninguna cadena me es simpática.

Un abrazo