miércoles, 4 de septiembre de 2013

La fuerza del humor. Revistas satíricas del siglo XIX


Esta excelente exposición organizada por la Fundación Joaquín Díaz para la Fundación Municipal de Cultura de Valladolid (La fuerza del humor. Revistas satíricas del siglo XIX. Sala Municipal de Exposiciones de la Casa Revilla, hasta el 4 de noviembre), con oportunos textos coordinados por el profesor Salvador García Castañeda que ayudan a contextualizar las imágenes, montada a partir de la Colección Martínez-Leis, muestra una selección de grabados de algunas de las revistas satíricas españolas más importantes de la segunda mitad del siglo XIX.

La prensa satírica española de aquel siglo tuvo una gran fuerza e impacto social y con su producción podrían  -deberían- organizarse decenas de exposiciones como esta, temática y generales, todas ellas interesantes y con más actualidad de lo que podría parecer. Era una forma de expresión más de los conflictos políticos y no paraba en nada a la hora del ataque al contrario, al que se caricaturizaba para resaltar todos los defectos y al que se presenataba en situaciones que lo rebajaban, animalizaban o degradaba. La mayoría de los grabados expuestos aquí son parte de la conflictividad desatada por el desastroso final del reinado de Isabel II, la Revolución de 1868, la I República y su final que daría paso a la Restauración. En ellos vemos a los políticos -y a la misma Reina- disputándose las prebendas, a los candidatos al trono de España presentando groseramente sus candidaturas, a todos olvidando los principios ideológicos y trapicheando dejando a un lado los intereses nacionales. Las caricaturas nos los presentan como seres ambiciosos, egoístas, corruptos y con comportamientos ridículamente infantiles. Las personalidades más atacadas son la Reina y su hijo, el futuro Alfonso XII, el componedor Sagasta y el general Serrano, hábil estratega de sí mismo.

Hoy no está bien vista la sátira. Hay quien piensa que es propia de países poco refinados y alaban, en su lugar, el humor inteligente, el humor blando o el humor que permite evadirse de la realidad. Es tanta la evasión de la realidad que busca el público que acude al humor -o al cine o al teatro o a la literatura- que el país entero se ha ido de la realidad y permite que sus políticos sean los únicos que están bien instalados en ella y no la suelten. De hecho, una de las especialidades en crecimiento continuo son los monólogos en los que los cómicos de pie o de taburete hablan en exclusiva de relaciones personales siempre derivadas en nuevas revisiones de los viejos enfrentamientos entre hombres y mujeres, de problemas generacionales o de las tribus urbanas. En España también se ha puesto de moda un tipo de humor que juega con el absurdo mezclado con expresiones locales, como el humor manchego. Cada tipo de humor tiene su momento, por supuesto, pero llama poderosamente la atención la práctica desaparición del humor satírico -dejado casi en exclusiva para El Jueves- y que cuando alguien amaga con él, se le vea como algo impropio y censurable. El humor satírico se caracteriza por el ataque personal a las grandes figuras políticas del momento para dejar en evidencia, entre otras cosas, que el rey está desnudo. Y uno, en estos momentos, lo echa de menos. Por lo menos en unas pocas dosis.

12 comentarios:

Montserrat Sala dijo...

Hola Profesor: si que se echa de menos una buena publicación satírica,aunque en pequñas dosis,la tenemos y muy buenas en las viñetas de los periódicos. Al menos por aquí, pero resulta un poco caro suscribirse a todos los piriódicos.
Exist otro inconveniente.No olvidemos que estamos en una dictadura blanda, pero dictadura al fin i al cabo. Y estamos todos super-controlados
Saludos.

Aldabra dijo...

se trata siempre de sumar y no de restar... está bien cualquier tipo de humor pero nunca en disminución de uno ya instaurado por eso, ¡que nunca nos deje la sátira!, que es muy necesaria para abrirles los ojos a muchos.

biquiños,

José Luis Ríos Gabás dijo...

Creo que tienes razón, sólo queda El jueves. Ojalá volviera La Codorñiz, de la que, todo hay que decirlo, no lo entendía todo cuando la leía, pero que hacía pensar.

Un abrazo

LA ZARZAMORA dijo...

Hasta nos están haciendo perder el sentido del humor, y con él, la sátira, la crítica y la ironía que conllevaban.

Razón llevas. Tal vez el Jueves, sí. Aquí tenemos aún Le Canard Enchaîné.

Besos, Pedro.

Camino a Gaia dijo...

Fingiendo el fingimiento se llega a veces a afrontar la realidad.

elisa lichazul dijo...

no las ubico para nada esas revistas Pedro, sorry

acá lo que hay es humor político constante incluso cuando había Dictadura fuerte y dura

los chilenos siempre hemos sido de un humor muy especial a pesar de todas las adversidades

besos

Paco Cuesta dijo...

Tal vez de la sátira fina se paso al chabacanismo y este destruyó a aquella.
Un abrazo

Ele Bergón dijo...

Me interesa esta exposición, ya sabes, por el siglo XIX, quizá nos pasemos a verla.

Gracias por traerla por aquí.

Un abrazo

Gelu dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

Del siglo XIX, y en épocas de dictadura y represión, se explica, por salvar el cuello, como era el caso de ciertas estupendas revistas que permitían de una manera inteligente hacer las denuncias.
Me parece estupendo el humor, y reírnos de nosotros mismos, pero hay cosas –ABUSOS Y EXCESOS- que a estas alturas del siglo XXI ya no hacen gracia y debíamos haberlas superado.
Ya está bien de pataletas, y demás, y de que nos sigan tomando el pelo los de siempre y sus descendientes.
Quiero reírme, sí, pero con libertad, de todas las miserias que nos causa la vida; pero no las personas.
Esas me tienen harta. Y con tantos como estamos igual de descontentos, y que las sigamos soportando, dicen muy poco de nuestra capacidad y los logros de justicia de los que presumimos.
En fin.

Un abrazo.

Myriam dijo...

Me fui al Jueves y hay una noticia satírica sobre un chino que me hizo reír.

En Argentina había un Tato Bores, que se ponía un peluquín y no dejaba títere político con cabeza. Tenía una audiencia muy amplia. Me pregunto que diría hoy, si viviera, de la orangutana actual que le disputa la Silla de Sn Pedro a SS Franciscus...

Besos

Myriam dijo...

Ahhh y que los orangutanes me perdonen, no quise ofenderlos.

dafd dijo...

La verdad es que no conozco ninguna. Un poco la que mencionas, El jueves, que es como un cañonazo cuando entra en algún tema con su munición pesada de colores y viñetas. Mi ignorancia me lleva a preguntarme si aquellas tan famosas, como La codorniz, entrarían en esta categoría.