jueves, 12 de septiembre de 2013

El viaje de los libros prohibidos. Miguel Delibes: El Hereje


Hasta el día 27 de octubre puede contemplarse en la Sala municipal de exposiciones de la Iglesia de las Francesas de Valladolid la exposición que la Fundación Miguel Delibes ha organizado para conmemorar los quince años de la publicación de El Hereje, del autor vallisoletano: El viaje de los libros prohibidos. Esta fue también la causa de la inclusión de este título en nuestro Club de lectura al final del curso pasado y de la visita que realizamos a esa ciudad en julio.

La exposición cuenta con un centenar de piezas más un audiovisual que recrea el Auto de fe relatado en el libro y está a la altura requerida de lo que conmemora. Contribuye a ello, sin duda alguna, el espacio elegido. La antigua iglesia del convento de Las Francesas es un lugar más que apropiado para subrayar y debatir mucho de lo que se expone y mucho de lo que se puede leer en las páginas de la novela de Delibes.

La muestra está organizada en cinco secciones: El viaje de los libros prohibidos (que ilustra el viaje que Cipriano Salcedo hace a Europa para entrar en contacto con los círculos luteranos y, sobre todo, para hacerse con libros que están prohibidos en España), El Valladolid de El hereje (que nos ayuda a comprender el espacio en el que se desarrolla la acción de la novela), El conventículo de los iluminados (una excelente selección que nos pone delante de la realidad antes que de la ficción narrativa), El Auto de fe (piezas que nos sitúan con crudeza pero sin tonos morbosos en la actuación inquisitorial) y El hereje, de Miguel Delibes (sección que parte de los archivos de Delibes, con una muestra de las ediciones de la novela, libros que le sirvieron de documentación y manuscritos del autor con anotaciones para preparar su obra y páginas de la novela).

Las piezas tienen diversas procedencias (Archivo histórico provincial de Valladolid, Fundación Eugenio Fontaneda, Museo Nacional de Escultura, etc.) pero todas ellas son excepcionales. Hay un Caín y Abel en madera policromada que merece una contemplación minuciosa, como la Degollación de San Pablo o el Cristo crucificado de Alonso Berrugete, todo de mediados del siglo XVI. Pero no deben pasar desapercibidos los documentos originales que testimonian lo que sucedió, como el inventario de la casa de Leonor de Vivero, ni los objetos cotidianos como los limosneros de latón, la maleta de la época o el tintero y la escribanía de la Inquisición.

Una exposición que merece ser visitada en su ubicación actual, a pocos metros de los hechos históricos y de los espacios en los que trascurre la acción de la novela, y que ojalá pueda tener continuidad en otras ciudades.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Una exposición muuuuy interesante. Dan ganas de verla. Si está tan bien presentada como dices, es un digno homenaje a Miguel Delibes. Ya sabes cuánto me gusta MD y cuánto disfruté la lectura de El Hereje.

Besos y abrazos desde Brasil

Myriam

São dijo...

Que pena eu estar tão longe...

DE qualquer modo , agradeço as informações que nos ofereces, pois também é uma maneira de disfrutar desses acontecimentos culturais.

Bons sonhos, amigo mio.

elisa lichazul dijo...

venía por la entrada Hey soul sister, pero no'tá

de todos modos las mejores vibras para ellas y que sigan adelante


abrazos

Abejita de la Vega dijo...

Esa exposición tiene muy buena pinta. Habrá que verla porque... "El hereje" ha subido muchos puntos, tras la lectura colectiva de "La acequia". Lo que se conoce mejor, gusta más. E interesa más.

Besos, Pedro.

Abejita de la Vega dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
mojadopapel dijo...

Septiembre cultural ehhh!.... Pedro, no es mal comienzo.