sábado, 8 de junio de 2013

Lo que nos queda de Campos de Castilla de Antonio Machado y noticias de nuestras lecturas.


En su formato definitivo -el publicado en las Poesías completas de 1917- Campos de Catilla se ha trasformado con respecto al proyecto inicial, tan vinculado a la reflexión sobre las circunstancias de España y su ser histórico. Ya lo hemos dicho: la autobiografía irrumpe en el plan y lo hace evolucionar. Esta evolución lo desborda y le da una radical modernidad. Machado, a partir de 1917 no es solo un gran poeta, es ya un imprescindible: de esta evolución nace buena parte de la poesía contemporánea española.

Se ordena el poemario por crecimiento. Los primeros poemas responden a ese plan inicial, concebido ya a partir de 1907, al menos, y que se concreta en su estancia en Soria. Hay un puñado de poemas centrales que literaturizan la experiencia autobiográfica de la enfermedad y la muerte de Leonor: la mejor expresión del duelo por la pérdida de un ser amado que se ha escrito jamás en la poesía española. Este segundo bloque de poemas, que comienza en A un olmo seco se cierran con la epístola a José María Palacio fechada en Baeza el 29 de abril de 1913 -la datación, que cumple con el requisito de una carta,  le da también un necesario aire de diario artístico a este grupo de poemas-. Después, Machado continúa con la verdadera unidad de este poemario: la reflexión sobre el paisaje a partir de los conceptos de individuo, sociedad e historia. De ahí que muchos poemas de esta parte se encuentren con lo popular. ritmos, imágenes y formas de decir. Y nacen los proverbios y cantares, en donde se condensa lo esencial de la voz poética que afirma a Machado definitivamente como poeta esencial: filosofía humana y cívica, ritmo poético basado en la aparente sencillez y lo popular. Machado sale de Campos de Castilla hacia la Historia literaria.

Noticias de nuestras lecturas

Pancho comenta el poema Pacua de Resurrección de una forma inmejorable, no dejéis de leer esta entrada.

Kety une, en sus versos, a Cervantes y Machado por tierras castellanas.

Luz del Olmo recoge en su poema una de las mejores cosas de la herencia machadiana: su condición de poeta cívico compremetido con su tiempo.

Mª Ángeles Merino divaga a partir de Campos de Castilla y consigue una emocionante y machadiana entrada por la que hace suyos los versos de don Antonio.



Pancho comenta la fase final de Aurora roja: la vida en familia -en verdadera familia- que ha conseguido Manuel tras tanta amargura.


A partir de la próxima semana y hasta el 3 de julio, como final de curso del Club de lectura de La Acequia, leemos El Hereje de Miguel Delibes. Como sabéis, terminaremos con un encuentro en Valladolid, el sábado 13 de julio. Haremos la ruta urbana organizada en esa ciudad que recorre los principales escenarios de la acción de la novela y terminaremos con una comida. Aquellos que aún no os hayáis apuntado y queráis hacerlo, debéis remitirme un correo electrónico antes del día 19.

Como sabéis, la propuesta de leer este libro surgió del formato presencial de este club de lectura que mantengo en la Universidad de Burgos con la Asociación de Antiguos Alumnos. Pancho se nos había adelantado -o, mejor, nosotros lo seguimos- y ya comentó esta novela de forma magnífica, por lo que nos servirá de guía. Yo seguiré publicando aquí la correspondiente entrada semanal en el que daré cuenta de vuestras aportaciones.

Después del día 13 de julio cerraremos la edición de este curso del Club de lectura y planificaremos las lecturas del próximo curso para que aquellos que queráis las adelantéis al verano.

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Gelu se pone ya a la tarea de comentar El Hereje de Miguel Delibes y ayudarnos a comprenderlo con sus enlaces y selección de frases.

6 comentarios:

Myriam dijo...

Ha sido una enorme alegría aprender a leer a Machado contigo. Cualquiera puede escribir poesía o lo que éste crea que es, pero pocos son los que pasan a la Historia de la Literatura, como Machado y abren camino de la forma en que él lo hizo.

Besos, y me preparo para una relectura del Hereje.

Myriam dijo...

PD. Y en ese "Cualquiera puede...." me incluyo, obviamente.

Abejita de la Vega dijo...

No, cualquiera no puede.

La voz de Machado traduce, en lengua poética, lo que a todos nos pasa. Por eso lo he hecho mío, qué atrevimiento, las palabras de Machado son universales. Es la dimensión "humana y cívica" que asoma al final del libro.

Porque todos soñamos con mundos "ingrávidos y gentiles", con el dios que nosotros mismos hacemos... y nos hielan el corazón, y buscamos caminos imposibles...y todo para qué. Es tan humano este poeta, se adapta tanto a nuestra vida, sea cual sea.

Te puedo decir que he disfrutado mucho con esta lectura.

Vamos a por Delibes, con ese hereje tan triste, tan atormentado, tan carente de afecto. Pero hijo de don Miguel que manifestaba: "los personajes son como hijos, imborrables".
Aunque no tenga el encanto de la pandilla de Daniel de Mochuelo, la grandeza campesina del señor Cayo, la sabiduría natural del Nini, la tontería marujil y pequeño burguesa de Menchu, etc. Fue el último hijo...

Besos

pancho dijo...

Se nos acaba Campos de Castilla cuando le empezábamos a coger el punto, pero no los abandonamos, Miguel Delibes nos transporta a uno de los momentos claves de la historia de este país, las cosas estuvieron a punto de ser de otra manera. El aroma del hambre, sudor y cansancio del cazador pateando los campos de Castilla desde el amanecer se palpa también en El Hereje.

Machado reflexionó intensamente sobre el ser español, lo dijo todo de España en prosa y en verso. La mayor parte de lo que está pasando es un fiel reflejo de lo que dejó escrito.

Hemingway se presenta en casa de Pío Baroja, ya postrado en cama, unos días antes de que este muriera, con él lleva una botella de Johnny Walker, un jersey y unos calcetines, pero el mejor regalo fue decirle que su Premio Nobel se lo merecía el escritor español con muchos más merecimientos que él. Algo estoy buscando sobre su muerte para terminar con la trilogía de La Lucha por la Vida.

Menos mal que la publi de los blogs es gratuita... Agradecido por tanto enlace al retablillo.

Un abrazo.

elisa lichazul dijo...

los caminantes van y viene por los campos algunos más despiertos que otros
pero todos caminantes de vida y por sobre todo de experiencia que les hermana más allá de distancias y épocas

besos

Paco Cuesta dijo...

A los no versados en poesía nos queda un recuerdo imborrable.
Un abrazo