viernes, 24 de mayo de 2013

Yo también te odio



Hay besos como este que nacen del odio y que te llevan al abismo. Es una sensación extraña, que te agarra justo en la boca del estómago o en la nuca y que dura desde la primera mirada hasta la eternidad del beso. Desearías morir allí mismo porque solo así se llega al momento justo en el que todo renace o todo desaparece. Solo algunos elegidos han cruzado ese umbral que nunca se olvida: quedan marcados para siempre por los labios deseados, con la marca diáfana del fracaso o del éxito. Jamás de la indiferencia. Al menos en esos segundos intensos.

14 comentarios:

elisa lichazul dijo...

romántico y clásico beso nos dejas como telón para tu entrada

cuando la pasión , la emoción y la química se conjuga entre dos
un beso es solo el comienzo...


buen fin de semana PEDRO
besos

María dijo...

¡Qué gran película! un clásico del cine negro: Gilda, cuánta intensidad hay en ese beso, unido por dos bocas que se imantan por el deseo.

Un beso.

São dijo...

Não é o ódio , em alguns casos, o amor pelo avesso?

Bom final de semana, amigo mio.

Isabel dijo...

Es fruto de la pasión sexual reprimida. Saludos Isabel.

virgi dijo...

Unos de esos besos eternos.Soñarlos, desearlos, vivirlos, recordarlos.
Y así una vez y otra.

LA ZARZAMORA dijo...

A cada beso que he dado sólo he pedido eso y nada más, que no me deje indiferente...
Con eso me conformo.
;-)

Un beso, Pedro.

Gelu dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

No hay que odiar a nadie.
Por ese motivo censuraron la película.
Dejo un enlace de la entrada que dediqué a ‘Gilda’ en mi blog de cine.

Saludos.

Spaghetti dijo...

Creo que la censura fue por el erotismo con el que se quita un guante...el guión y la bofetada que le propina Glen Ford quedaron íntegros...
abrzos.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Y recordemos que unas escenas antes fue Gilda quien abofeteó a Johnny... En efecto, la censura no tuvo nada que ver con el odio ni con la bofetada...

Sylvia Aranzábal Beguerisse dijo...

Besos que nunca serán olvidados... ♡

Sylvia Aranzábal Beguerisse dijo...

Besos que nunca serán olvidados... ♡

Aldabra dijo...

dicen que del amor al odio hay un paso... intento pensar... y sí, supongo que alguna vez también besé con algo de ese odio del que hablas.

biquiños,

Paco Cuesta dijo...

Cuando el odio fracasa se convierte en deseo.

dafd dijo...

También es el odio hacia lo inaccesible, a lo que está vedado. Eso nos recuerda nuestros límites, y en ansia por superarlos, derribarlos cual si fueran los muros de una cárcel.