lunes, 1 de abril de 2013

Procuro embarcar despierto


En el teatro, el movimiento del mar se simulaba agitando lonas o papeles. Allí aparecían los actores fingiendo navegar en barcos de madera o cartón o braceando para no perecer ahogados. Dicen que si no te despiertas a tiempo en una pesadilla en la que te ahogas, terminarás muriendo extrañamente ahogado en la cama de tu casa, a cientos de quilómetros del mar. En ese caso, los forenses no suelen aplaudir como los espectadores del teatro ante una muerte bien interpretada. Se limitan a levantar acta y luego lo comentan con los amigos en la barra del bar mientras se toman unas cervezas y bromean explicando que tuvieron que entrar en tu dormitorio con botas de agua y capote de marino. Por suerte, no sé nadar bien y me moriría en el primer sueño. Tengo tendencia a hacerme a la mar en cuanto veo un horizonte y una innata predisposición al naufragio. Procuro embarcar despierto.

21 comentarios:

Myriam dijo...

Por las dudas, evita dormir en camas de agua...

Myriam dijo...

Besos

Lichazul dijo...

tú siempre estás despierto Pedro
demasiado despierto!
dejas poco para soñar y menos para volar

besos

Spaghetti dijo...

Me gustan estas entradas tuyas que hay que leer entre líneas. Cuando no es lo que se dice sino lo que se sugiere.
abrazos

Natàlia Tàrraco dijo...

He navegado este ensueño fascinada y con salvavidas puesto.

Kety dijo...

Espero no soñar con naufragios, bastantes pesadillas reales tenamos ya. ;-))
Un abrazo

Paco Cuesta dijo...

Embarcar (despierto) aun con predisposición al naufragio es una opción que comparto. Sólo podremos solucionar los problemas conocidos.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Dicen que soñar con naufragios es no ver salida a los problemas que se tienen, tener miedo a que nuestros proyectos no se cumplan; sentir que nuestro barco no llegara a puerto. Tal vez uno se deje hundir en el agua como única escapatoria de una nave que no puede gobernar, por muy despierto que uno embarque.

Teresa

José Núñez de Cela dijo...

Nadar, Embarcar, Navegar. Son antídotos para Ahogar-se.

Merche Pallarés dijo...

Aprende a nadar pronto no sea que el Pisuerga acabe inundando todo Valladolid... :)) Besotes buceadores, M.

Edurne dijo...

Yo también echo mano de la cita tan manida de "Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid...", para unirme a tu preocupación acuática, o será acuífera(?)

Soy del club de los patos mareados cuando se lanzan a la aventura natatoria, un desastre, vamos! He de hacer pie en todo momento, por lo que parece que en esto no me va lo de la aventura sagitariana... qué le vamos a hacer!

Yo también prefiero embarcar despierta y bien despierta, que los tiempos no están para mucho adormecimiento, sueños y relajos.

Un beso!
;)

Isabel Barceló Chico dijo...

Es peor el insomnio que los malos sueños. En cualquier caso, hay que tener los ojos bien abiertos, sobre todo en las horas de vigilia. Besos, querido amigo.

Abejita de la Vega dijo...

Yo nado y no me ahogo. Lo curioso es que...no sé nadar. El mundo de los sueños es misterioso.

mojadopapel dijo...

Para estos naufragios lo mejor es tener tierra firme y nadar,nadar,nadar...siempre nadar.

Myriam dijo...

Vengo a traerte una taza de café turco, recién hecho y bien humeante.

Luis Antonio dijo...

Haces bien en embarcar despierto. Yo también soy de secano y no me fío nada del mar aunque logre enbrujarme con su danza y sus colores cambiantes...

Aldabra dijo...

hoy me llamó mi hija para decirme que había soñado que me iba en un barco y el barco se hundía... se despertó justo cuando estaba en el puerto esperando para que le dijeran si me había o no ahogado... mientras me lo contaba me reí y le dije: "hazte a la idea de que me moriría porque no sé nadar muy bien".

biquiños,

Ele Bergón dijo...

Al igual que tú sé nadar bastante mal, pero también me encanta el mar. Seguiré tu consejo y embarcaré despierta.

Un abrazo

Luz

dafd dijo...

Buf, terrible pesadilla. Será mejor no coger ni la barca. Ni aunque sea en sueños.

virgi dijo...

Pues yo siempre acabo mareando, sean olas de cartón o de agua salada.
Besitos

José Luis Ríos Gabás dijo...

Estoy seguro de que te cuesta lo tuyo.

Un abrazo