lunes, 4 de febrero de 2013

Nada pasa



Seguí el camino de losetas indicado por las luces. ¿Me hubiera gustado hallar al hombre que se ocultaba tras la máscara del Mago de Oz y descubrir que estaba tan desorientado como yo porque ni siquiera se sabía su papel? En su lugar solo hallé una voz grabada que insistía en que tuviéramos confianza en el ausente. Me giré hacia el Hombre de hojalata: "Me temo que te quedarás sin corazón". "No importa, me contestó, así se evita uno mucho sufrimiento".  De todas las formas, este es un país extraño en el que nada importa y, a la larga, nada pasa.

18 comentarios:

Lichazul dijo...

eres un viajante desorientado, ya encontrarán la brújula todos juntos o los que queden y repararán el eje que está averiado

;)
ÁNIMOS

abrazos

me cambié de casa, la mudanza ya terminó, nunca fuiste a mi exrincón a despedir los versos de enero

impersonem dijo...

Está pasando y está quedando... pero la importancia que cada un@ le damos es relativa y creo que directamente proporcional a determinadas circunstancia... o no... no sé Pedro... todo es muy confuso en este río revuelto... en este totum revolutum donde el concepto de habilidad social sitúa a ésta en el lado oscuro... no sé Pedro... no sé ya si el corazón se viste de razones o de sentimientos o senti-miento... todo me es extraño... menos los que como tú siguen siendo auténticos...

Un abrazo.

PENELOPE-GELU dijo...

Buenas noches, profesor Ojeda:

¡Qué triste vivir sin sentimientos!
Hasta el hombre de lata soñaba con un corazón.

Un abrazo.

Marina dijo...

Eso nos pasa por seguir siempre las miguitas de pan y no salirnos del camino marcado.

Un beso

Jan Puerta dijo...

Somos conformistas con nuestro presente y nuestro futuro no llegamos a comprenderlo. Vivimos de la queja y la vergüenza. Y olvidamos que somos parte del rompecabezas que no hemos sabido armar.
Un abrazo

Myriam dijo...

¡Festina lente! Pasará. Animo y fuerza a ti y cada español que quiere un cambio de fondo.

Enlatarse no sirve, al final hasta el Hombre de hojalata dijo (¿Te acuerdas?): ¡Oh Gran Sol de férreo verano, ésto no es vida: es enlatamiento puro!. ¡Devuélveme, te lo ruego, mi querido y añorado corazón!

Besos

Natàlia Tàrraco dijo...

Por el camino de baldosas amarillas me perdí, el león y el hombre de paja me acompañan ¿dónde está la ciudad esmeralda? El mago de Oz no tiene respuestas, todos somos Doroty.

Aldabra dijo...

yo quiero pensar que sí que pasan cosas, que hay cosas que pueden cambiarse... es que si no ¿qué nos queda?

biquiños,

Anónimo dijo...

Ojalá no pasara nada, pero si pasa. Ojalá no tuviéramos más de un 50% de paro juvenil, más de 500 desahucios al trimestre; más de un millón de familias sin ingresos...Ojalá nos movieramos más. Pena de país.

enletrasarte (omar) dijo...

la alegoría del hombre de hojalata, está buena, no obstante querido amigo, las alternativas son dos ser todos de hojalata o ser todos corazones
.está claro que la humanidad tiene la palabra, no creo que prefiera sucumbir
.
el abrazo de siempre

Edurne dijo...

No pasa nada, y pasa de todo!
Esta realidad es realmente triste, tristísima diría yo...

Sé que sobreviviremos, pero nos habrá pasado un tsunami por encima!

Besos!
;)

XuanRata dijo...

La justicia es larga, si llega, la memoria corta, y el espantapájaros cambia cada día de indumentaria para no ser reconocido.

Qué afilada tu entrada de hoy, Pedro.
Un abrazo.

Estrella dijo...

Y lo malo de nuestro país es que cuando algo pasa ¡la que se lía!

Pero sin corazón... Qué va, qué va. Muy triste. Y muy desolado todo.

Paco Cuesta dijo...

No olvidemos que el tornado llevó a Dorothy a una tierra fantástica.

LA ZARZAMORA dijo...

- 0
NADA...
Y no quisiera darte la razón,
pero la tienes.

Sigamos.

Bss, Pedro.

Spaghetti dijo...

El hombre sin corazón es de plasma, no de hojalata y su boca de vidrio líquido dice lo que va a pasar y lo que hará sufrir a los corazones ...aún más.
bssoss

dafd dijo...

Cuál es el papel de cada uno: ser marioneta, ser el que maneja los hilos. Puede que todos seamos las dos cosas y no nos hayamos dado cuenta. Marioneta en tanto nos subordinamos o nos revelamos, titiritero en tanto, con nuestras palabras o hechos, influimos en los demás para que hagan o no. Pero puede haber un limbo, un sitio donde ni una cosa ni otra, sino nada.

Abejita de la Vega dijo...

¿Dónde están las losetas?