domingo, 2 de diciembre de 2012

Rúa Mayor


En los soportales, los escaparates de los comercios lucían como en una estampa de hace medio siglo. Ayer hacía frío en Medina de Rioseco, pero toda la Rúa Mayor olía al anís de las rosquillas de Cubero y en el secreto de tu bolso guardabas almendras garrapiñadas en su justa medida de azúcar. Habías soñado ya esta calle de mi mano y por los sueños transitamos. Hubiera querido comprar castañas asadas para que llevaras el cucurucho de papel de periódico en tus manos para calentarlas y ayudarte a pelarlas y dártelas a probar para que no tuvieras que quitarte los guantes de lana y jugar con el gesto de tus labios queriendo alcanzar la promesa del fruto para obtener, a cambio, un beso furtivo. Te brillaban los ojos. Quizá todas las tardes de paseo bajo el frío de este ya casi invierno se resuman en esa tarde en la que hacía frío en Medina de Rioseco pero no nos importaba.

19 comentarios:

javiersanz dijo...

Hay fuentes de calor que hacen que el frío sea deseable.

Myriam dijo...

Así todas las Ruas son Mayores, gustosas y aterciopeladas... aunque haya casi nieve.

María dijo...

El frío deja de serlo cuando se tiene cerca a quién abrazar y sentir esa mano de calor que fluye por las venas.

Un beso.

Lichazul dijo...

qué buen panorama!!
por acá estamos asados con el calor
manda una poca de nieve
:P

besitos casi veraniegos

São dijo...

O amor tudo aquece, não é?

Besos, querido amigo mio.

Alimontero dijo...

Queridísimo, qué mejor quien queremos estar!!

Saludos mi querido amigo!

Ali

Merche Pallarés dijo...

¡Qué romántico eres! Besotes también románticos, M.

Natàlia Tàrraco dijo...

No es calle Mayor, es calle enamorada y golosa.

Abejita de la Vega dijo...

Amor garrapiñado.

Asun dijo...

¡¡Pero cómo iba a importar el frío con el dulzor del ambiente!!
¡Imposible!

Besos

José Luis Ríos Gabás dijo...

La fotografía ilustra, y en cierto sentido condensa, el texto. Solo hay dos elementos, el escaparate y la mujer. Ninguno de los dos se muestran claramente, y en ese sentido la fotografía es, como la mayoría, ambigua. Como occidentales creo que tendemos a dar más importancia, en una foto, a la parte derecha, en este caso no la importante a nivel emocional, creo yo. Creo que el texto aclara la foto, y, en ese sentido, me gusta mucho.

Un saludo

pancho dijo...

De Enero a Enero exija productos Cubero. Dice el chascarrillo por aquí, pero son pipas para entretener la tarde de los domingos, no rosquillas de anís, ni carapuchetes de castañas recién asadas. ¡Qué sé yo! Algo habrá que inventar que nos ilumine la tarde fría.

virgi dijo...

Nos transmites el amor y la vida.
Gracias, Pedro, sigue así de feliz.
Un beso y un abrazo

Anónimo dijo...

Preciosa entrada, no dejas de sorprenderme. Quiero un invierno con mucho frío y con muchas castañas asadas que calienten mis manos.

Rita.

XuanRata dijo...

Por esa Rúa transita el tiempo, a resguardo de todos los fríos.
Un abrazo.

Muñekita Cat dijo...

Hola!
Tu blog está genial, me encantaria afiliarlo en mis sitios webs de Turismo y por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiarnos ambos con mas visitas.

me respondes a munekitacate@gmail.com

besoss!
Emilia

Bertha dijo...

Ese calor humano y encima con garrapiñas que bello paseo por la Rúa.

Un abrazo.

dafd dijo...

Cuando paseo por Rioseco no dejo de pensar que estoy andando bajo los recuerdos de un pasado glorioso difícil de sostener. La última vez fue cuando las Edades veranearon en la iglesia de Santiago y la ciudad hervía de gente

Aldabra dijo...

¡ay, que bonito, Pedro!

un texto elegante, sencillo, romántico (sin empalagar), esperanzador, sincero...

perfecto.

y la foto es también hermosa.

biquiños,